Otra consecuencia importante del atomismo epicúreo es la cancelación de la actividadteorética, la cual, dirigida a lo externo visible, se conoce como astronomía. Tanto el orden delos astros como el orden de la naturaleza son irreales, de lo cual se sigue que estudiarlos esperder el tiempo. Tanto la belleza del mundo visible como la fealdad d muchos fenómenosnaturales son mera ilusión. Los movimientos atómicos no son ni bellos ni feos. Con lacancelación de la teoría como actividad propia del filósofo, también se erradica la posibilidadde la ciencia y en general de cualquier sabiduría positiva. Esta cancelación es necesaria, pues deno efectuarse, el afán de sabiduría distintivo de la filosofía continuaría vigente y constituiríauna objeción importante a la postulación de la ataraxia como ideal de vida. El epicureísmo esantiteológico y antifilosófico: escupe en lo bello.La objeción obvia a la doctrina epicúrea es que la erradicación de la ilusión, en cuantocancelación de toda consolación fundada en la participación del hombre en algún ordennatural o sobrenatural, no conduce necesariamente a la ataraxia. Ante la soledad del hombre enel universo infinito, bien podríamos reaccionar como Pascal y decir: ´El silencio de losespacios infinitos me aterraµ. La respuesta epicúrea a esta objeción es muy importante,especialmente a la luz de la asimilación moderna de esta doctrina. Lucrecio mantiene que lasexperiencias de placer y dolor son las únicas que jamás pueden ser ilusorias. Si bien
l
as causas
del placer y del dolor pueden ser del todo imaginarias, el placer y el dolor son las únicas basesabsolutas, pues no podemos tener placeres o dolores ´imaginariosµ. Así, el terrorexperimentado por la soledad cósmica es genuino pero no es ´naturalµ ´porque es producto deuna creencia, a saber, que para ser felices la presencia del hombre en el universo debe teneralgún sentido teológico o filosófico. La catarsis epicúrea conduce a la ataraxia mediante ladesmitologización y con ello nos lleva a la posibilidad de sentir placer ´puroµ, es decir,exclusivamente corpóreo, sin complicaciones religiosas o metafísicas.Otra de las grandes causas de la infelicidad humana, conforme a la doctrina epicúrea, es lacreencia en la inmortalidad del alma. Este dogma nos hace infelices porque es la base delmiedo a la muerte. Este miedo, según Lucrecio, a dos inferencias falsas: que el alma inmortalpuede ser castigada después de la muerte del cuerpo y que es posible saberse muerto. Pero sino hay alma inmortal, a muerte es el límite absoluto. Una vez muertos ya no podemosexperimentar nada, ni placer no dolor, por tanto, no hay razón para temer a la muerte. Sinembargo, la refutación de la inmortalidad del alma no refuta la existencia de un alma mortal einmaterial. Las dos experiencias fundamentales que apuntan hacia la inmaterialidad del almason el pensamiento y la vida. La vida no parece ser una característica del cuerpo en cuantomaterial, pues vemos que la materia del muerto todavía subsiste ante nosotros, pero ya no hay vida en ella. Asimismo, la actividad de pensar se lleva a cabo con el cuerpo pero no parece serun movimiento corpóreo. Lucrecio ofrece una compleja interpretación tanto de los procesosde percepción y del pensamiento como de la vida, basados en las nociones de
animus
y
anima
.La psicología epicúrea tiene como base la doctrina atómica. Los átomos son eternos e infinitos,y sus combinaciones son las que forman a los seres vivientes. Ser un ser viviente es lo mismoque ser mortal, pues estar vivo no es otra cosa que un orden transitorio de átomos y estarmuerto haber pasado a otro orden transitorio de átomos. Según la doctrina de Lucrecio, el
animus
o mente está ubicado en el pecho, y está constituido por partes redondas, pequeñas y pulidas que hace posible la velocidad de sus movimientos. El
anima
está distribuida por todo elcuerpo y obedece al
animus
. Se entiende que las partes que componen el
anima
son más grandesy burdas que las del
animus,
con lo cual se explica que pensar es un tipo de movimientos de unaclase peculiar de átomos o una combinación especial de ellos, los cuales son capaces deinfundir movimiento a las partes del
anima
. La diferencia entre pensar y sentir se explica de lamisma manera. Y la muerte resulta ser consecuencia del desgaste del movimiento del
animus
.