Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
9Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Jaquet - Actualidad del Tratado Político de Spinoza

Jaquet - Actualidad del Tratado Político de Spinoza

Ratings: (0)|Views: 255|Likes:
Published by alemeriles
"la originalidad política de Spinoza surge principalmente de su concepción de la libertad que concilia el realismo del determinismo natural con la potencia, que evita el doble escollo de la utopía devastadora y de la resignación fatalista. Spinoza no busca inventar un hombre nuevo, de una naturaleza diferente, proyecto que desemboca generalmente en prácticas totalitarias."
"la originalidad política de Spinoza surge principalmente de su concepción de la libertad que concilia el realismo del determinismo natural con la potencia, que evita el doble escollo de la utopía devastadora y de la resignación fatalista. Spinoza no busca inventar un hombre nuevo, de una naturaleza diferente, proyecto que desemboca generalmente en prácticas totalitarias."

More info:

Published by: alemeriles on Jul 29, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF or read online from Scribd
See more
See less

08/18/2013

pdf

 
Actualidad del
Tratado Político
de Spinoza
Chantal Jaquet
{132}
Quienquiera que se interese en la recepción de los sistemas de pensamiento no puede dejar desorprenderse de la suerte reservada al
Tratado político
a lo largo de la historia. Mientras que el
Tratadoteológico-político
fue rápidamente traducido al francés, al inglés, al holandés, y circuló clandestinamentedespués de su prohibición en 1674, “el
Tratado Político
 permanece absolutamente desconocido”
1
 enFrancia antes de la revolución, si se le cree a Paul Vernière, y casi no ha suscitado comentarios despuésde esta época. Así, es sorprendente constatar que en la bibliografía spinozista, establecida por JeanPréposiet y que llega hasta 1973, ningún libro consagrado específicamente al
Tratado Político
figura en elcapítulo X donde se reseñan los comentarios alrededor de la obra, mientras que el resto de las obras deSpinoza, incluso la correspondencia y el
Tratado Breve
, han dado lugar a estudios tanto en Francia comoen el extranjero.
2
 Ciertamente, grandes comentaristas han analizado el pensamiento político de Spinoza yse han dedicado al
Tratado
3
,pero no lo han tomado como objeto central y no han producido un estudiosistemático, parágrafo por parágrafo, a semejanza del trabajo realizado sobre la
 Ética.
En el capítuloXVIII de la bibliografía spinozista, que aborda la filosofía política, Jean Préposiet, no señala ningúnartículo concerniente específicamente y exclusivamente al
Tratado
, aparte del estudio de Cesare Goretti“Il
trattato politico
di Spinoza”
4
. En estas condiciones, ¿cómo explicar la actualidad del
Tratado
hoy y comprender el pasaje desde unlargo silencio a la multiplicación de traducciones y de estudios al respecto? Antes de interrogar lasrazones de este giro, es necesario notar que en cierto sentido el
Tratado Político
es y siempre ha sido deactualidad. En efecto, hay actualidad y actualidad. Así, Spinoza precisa en el escolio de la proposiciónXXIX de
 Ética
V que “concebimos las cosas como actuales de dos maneras: o bien en cuanto concebimosque existen con relación a un tiempo y lugar determinado, o bien en cuanto concebimos que estáncontenidas en Dios y se siguen unas de otras en virtud de la necesidad de la naturaleza divina. Ahora bien,las que se conciben como verdaderas o reales de esta segunda manera, las concebimos desde la perspectiva de la eternidad”. Es necesario, entonces, distinguir una actualidad temporal de una actualidadeterna. Desde este punto de vista, consideraciones inactuales espacio-temporalmente no dejan de ser actuales eternamente. De este modo, cualquiera que sea la suerte histórica reservada al
Tratado
, es deactualidad en el sentido en que posee una necesidad y una verdad bajo el aspecto de la eternidad. Estaobservación, sin embargo, no permite eludir el problema de la actualidad temporal del tratado, su eclipsey su resurgimiento en el primer plano de la escena filosófica. Resta en efecto comprender el pasaje de suinactualidad temporal a su actualidad presente e interrogarse sobre las causas de este cambio.
 Del silencio pasado al interés presente: las razones del cambio
En su noticia sobre la recepción del
Tratado político
5
, Pierre-François Moreau adelanta tres razones principales para explicar que la última obra de Spinoza haya
{133}
sido silenciada. La primera, que es lamás evidente, surge del inacabamiento del
Tratado
y su publicación tardía en las
Obras póstumas
, que le
 
 
Traducción de Emmanuel Biset, publicado en español en Pensamiento de los Confines, nº25,noviembre de 2009, Buenos Aires. Entre llaves, el número de página correspondiente a ésa edición. Eltexto en francés, en
Chantal Jaquet, Pascal Sévérac y Ariel Suhamy (comp.),
La multitude libre. Nouvelles lectures du
Traité politique,
Éditions Amsterdam, Col. Caute, Paris, 2008, pp. 13-26.Agradecemos a la autora la autorización para su traducción y publicación en español.
1
 
Spinoza et la pensée française avant la révolution,
PUF, Paris, p. 696.
2
Cf.
 Bibliographie spinoziste
, Annales littéraires de l’Université de Besançon, Les Belles Lettres, Paris,1973, p. 193-198.
3
Ver particularmente Alexandre Matheron,
 Individu et communauté chez Spinoza
, Troisième partie,Editions de Minuit, Paris, 1969.
4
 
 Rivista di filosofia
, 1927, n°3, Cf.
 Bibliographie spinoziste
p. 277.
5
Cf.
Traité politique
,
Œuvres V 
, PUF, Paris, 2005, p. 77-79.
 
confiere un carácter periférico y lo confina al estatuto de apéndice donde el contenido sigue estando lejosde los grandes problemas polémicos del spinozismo, como la crítica de la Escritura santa, el estatuto de lasustancia, la relatividad del bien y del mal que provocaron controversias alrededor del
Tratado teológico- político
y de la
 Ética.
La segunda, proviene del hecho que el
Tratado político
llama menos la atenciónque el
Tratado teológico-político
, pues no tiene la dimensión panfletaria inherente a una cuestión tanirritante como la libertad de filosofar, y parece volver al modo de exposición más escolar y tradicional delos diferentes regímenes deteniéndose largamente en la descripción de instituciones de las cuales el lector no ve inmediatamente su justificación. La tercera razón está ligada a la presencia de una teoría del pactosocial en el
Tratado teológico-político
que le confiere a Spinoza el estatuto de interlocutor de los teóricosdel derecho natural y del contrato, y lo inscribe en la línea que, de Grotius a Rousseau, se refiere a esesistema de categorías esencial para pensar los fundamentos de la ciudad y las relaciones interhumanas.Ahora bien, la ausencia de tales categorías en el
Tratado político
conduce a leerlo rápidamente como unasimple aplicación de los principios formulados anteriormente y a librarse de él “sin atribuirle importancia,ni para alabarlo ni para refutarlo”
6
.Si globalmente se puede estar de acuerdo con las razones dadas por Pierre-François Moreau, sinembargo el inacabamiento del
Tratado
constituye un obstáculo que no explicaría de modo suficiente quelos comentaristas y los traductores hayan descuidado este texto durante tanto tiempo. El
Tratado de lareforma del entendimiento
es, en efecto, también un texto inacabado y publicado en las
Obras póstumas,
y sin embargo no tuvo la misma suerte. Alexandre Koyré constata, en la advertencia que precede sutraducción, que “El
Tratado de la reforma del entendimiento
fue siempre –y con mucha razón– considerado como una de las fuentes más importantes para el estudio del pensamiento, e incluso –esta vezcon menos razón– como la mejor «introducción al estudio de Spinoza». Por esto fue frecuentementeeditado y traducido, en francés por É. Saisset (Paris, 1841) y por M. Ch. Appuhn (
Œuvres de Spinoza
,vol. I, Garnier, Paris, s. d.)”
7
. El inacabamiento no es, entonces, necesariamente un obstáculo para elestudio de un texto. En el caso del
Tratado de la reforma del entendimiento,
 por el contrario pareceincluso jugar como un factor que acrecienta la curiosidad y que contribuye a desarrollar lasinvestigaciones, así lo testimonian las múltiples tentativas por justificar la interrupción brutal de lareflexión y comentar la famosa formula: “
 Reliqua desiderantur 
”, “El resto falta”. En realidad, si elinacabamiento del
Tratado político
 parece perjudicial es sin duda en razón del carácter demasiadofragmentario y particularmente decepcionante del análisis spinozista de la democracia.Desde este punto de vista, Pierre-François Moreau tiene razón al subrayar que los análisis del
Tratado político
parecen indicar una vuelta atrás en relación a aquellos del
Tratado teológico-político
, pero estono es solamente a causa de un modo de exposición que parece más escolar y clásico de las diferentesformas de regímenes. Desde la perspectiva de los lectores modernos, el
Tratado político,
 por sucontenido, parece menos innovador y mucho más conservador que el
Tratado teológico-político
. Por una parte, Spinoza enfría inmediatamente los ardores revolucionarios, precisando que “cuando dirigí miatención (
animus
) a la política, no me propuse exponer algo nuevo o inaudito, sino demostrar de formasegura e indubitable o deducir de la misma condición de la naturaleza humana sólo aquellas cosas queestán perfectamente acordes con la práctica”
8
.Esta denegación de la novedad, esta fidelidad a la práctica, junto con la afirmación de la existencia de una naturaleza humana determinada, tiene que haber desconcertado a los pensadores de la libertad que aspiran a romper con la tradición y la experiencia pasada para inventar un hombre nuevo y formas políticas inéditas. Por otra parte, la apología
{134}
de lademocracia parece menos rotunda y concluyente que en el
Tratado teológico-político
. En el capítulo XVIdel
Tratado teológico-político
, Spinoza sostiene que el Estado democrático es “el más natural y el quemás se aproxima a la libertad que la naturaleza concede a cada individuo”
9
, y deja de lado los otros
6
 
 Ibíd 
, p. 78.
7
 
Traité de la réforme de l’entendement 
, avertissement, p. VII-VIII, septième tirage, Vrin, Paris, 1984.
8
Cf.
Tratado Político
[de aquí en más
TP 
]
 ,
trad. Atilano Domínguez, Alianza, Madrid, 2004, I, 4.
9
 
Tratado teológico-político
[de aquí en más
TTP 
], trad. Atilano Domínguez, Alianza, Madrid, 1986, p.341.
 
regímenes. Se explica diciendo que trató expresamente sólo la democracia, ya que es el Estado queconviene mejor con su proyecto de defender la utilidad de la libertad en la República. Es en nombre deeste objetivo bien delimitado que se eximió de hablar de los fundamentos de otros tipos de soberanía
.Almismo tiempo, Spinoza aparece como el poeta de la democracia y un lector poco atento podría creer querechaza los otros tipos de régimen, o al menos que apenas tiene consideración por ellos. En cambio, en el
Tratado político
, en el cual el objeto implica el examen tipológico de los regímenes, el privilegioacordado a la democracia se atenúa no solamente en razón del carácter incompleto del capítulo XIinterrumpido por la muerte de Spinoza, sino por la demostración de la perfección propia de la monarquíay de la aristocracia. Aunque no la ponen en entredicho, los análisis consagrados a la búsqueda de losfundamentos y de las instituciones de la monarquía y de la aristocracia perfectas, relativizan la primacíade la democracia y dejan entender que es posible acomodarse a otras formas de régimen, y conferirlescierta perfección actuando sobre las instituciones. Además, aunque conserva un carácter absoluto, lademocracia descripta en el capítulo XI tiene que haber decepcionado las esperanzas de aquellos que, conla lectura del
Tratado teológico-político
, habrían podido ver en Spinoza el campeón de la libertad políticay de la liberación para todos. La exclusión de los servidores y de las mujeres atempera el entusiasmo delos espíritus progresistas, y se comprende que ellos puedan preferir referirse al
Tratado teológico-político
,que expone los principios de la democracia en su generalidad, más que al
Tratado político
en el cual lasaserciones problemáticas no dejan de desconcertarlos. Es cierto que la tesis del capítulo final del
Tratado político
, según la cual las mujeres no son por naturaleza iguales a los hombres y no pueden rivalizar conellos ni en fuerza de espíritu ni en ingeniosidad, tesis que conduce a Spinoza a concluir “no puedeacontecer, sin gran perjuicio para la paz, que los hombres y las mujeres gobiernen por igual”
, es molesta para nuestra época y choca con la ideología retrospectiva de lo “políticamente correcto”. Aquellos queaman a Spinoza y que adhieren a su pensamiento se creen frecuentemente en la obligación de excusarlo o justificarlo y, en su defecto, intentan eludir la dificultad y refugiarse en el silencio público. AlexandreMatheron, así, ha demostrado gran coraje intelectual al romper este silencio esforzándose por comprender en lugar de deplorar y poniendo en evidencia la lógica que condujo a Spinoza a excluir del poder lasmujeres y los servidores
. En suma, el
Tratado político
puede parecer un retraso, incluso una regresiónen relación al
Tratado teológico-político
, de suerte que es menos atractivo. El análisis detallado de lasinstituciones monárquicas y aristocráticas, que a veces se apoya en modelos históricos pasados, puedeademás parecer datado por espíritus que sufren de neopatía, o pobre para aquellos que no ven allí más queuna aplicación particular de los principios generales del pacto social.¿Cómo comprender entonces el giro que conduce en nuestros días a proyectar el
Tratado político
en laactualidad? En realidad, por paradójico que esto pueda parecer, son las mismas razones del desinterés pasado las que van a explicar gran parte del interés actual.Sin entrar en un análisis exhaustivo de los motivos de esta atención recientemente dirigida al tratado, esnecesario notar que después de una lectura atenta, la denegación spinozista de la utopía y de la novedad atoda costa, que se resalta en el primer capítulo, no aparece más como marca de conservadurismo, sinocomo la condición de una verdadera reforma que consiste en promover la libertad sin transformación dela naturaleza humana. En efecto, la originalidad política de Spinoza surge principalmente de suconcepción de la libertad que concilia el realismo del
{135}
determinismo natural con la potencia, queevita el doble escollo de la utopía devastadora y de la resignación fatalista. Spinoza no busca inventar unhombre nuevo, de una naturaleza diferente, proyecto que desemboca generalmente en prácticastotalitarias. Esta es la razón por la que su pensamiento pudo servir de refugio a ciertos filósofos marxistasque ya no se reconocen en las teorías revolucionarias después del periodo estalinista y su desfile de purgas, de muertes, y de campos de rehabilitación. Spinoza se esfuerza en pensar las condiciones que le permiten al hombre
tal como es
alcanzar un máximo de potencia y libertad. No sueña con extirpar losafectos nocivos de los hombres, sino producir las condiciones donde no puedan manifestarse. No se trata
10
 
 Ibid.
11
 
TP 
, XI, 4.
12
Ver su artículo “Femmes et serviteurs dans la démocratie spinoziste”,
 Revue philosophique
, n°2, 1977.

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->