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Jericó
” de Luis Alberto Lamata, sigue vivo!
Muchas veces nos preguntamos el por qué el hombre ha sentido la necesidad deadueñarse, de descubrir y aventurarse en busca de “algo”: quizás por la insuficiencia para compensar otras necesidades, tales como el afecto, el deseo, la pasión, esos doloresinternos, los monstruos que subyacen en el subconsciente humano. Pues bien, unhombre llamado Cristóbal Colón se adentró a esa aventura en 1492 apoyado por losreyes Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, y partió del puerto de Palos en busca delcamino anhelado, sin imaginarse por un momento, las terribles consecuencias: lacolonización de las supuestas Indias, convirtiéndose así, en el protagonista de la primeraguerra mundial, que no fue en 1912
, sino en el siglo XV de nuestra era, en la AméricaPrehispánica y cimentada por la iglesia católica. Una total bestialidad y el primer genocidio de la historia de la humanidad, sólo comparado con el exterminio de6.000.000 de judíos por los nazis.La orden de la Corona era aniquilarlos e imponer la religión católica a como dieralugar. No fue una tarea fácil para ellos, y el mérito que tiene el filme
Jericó
(1991) quenos presenta Luis Alberto Lamata es ver el punto de vista de los “conquistados”, sureacción ante tan inclemente violencia. La verdad
,
de las tantas veces que vi la producción me exasperaba más, pues su lente logra aferrarte y conducirte lentamente aese horror, y sientes tanta indignación por los hechos, pero por otro lado, te asombras por la organización de las etnias, desde el punto de vista social, cultural, de un mundoinhóspito e incomprensible para los españoles, su modo de vida, simple, sencillo,anhelado para muchas civilizaciones, sin ataduras ni anclajes de ninguna especie, “sintodopoderosos en las alturas, ni monstruos en la oscuridad”, todo lo contrario a laconcepción del mundo de la Corona Española que en un comienzo no llegaron acomprender si los nativos eran animales o seres humanos. /ñTodo el relato de Francys Rueda (
Carmencita
) referida a las acciones de su hermanoson una historia de tal envergadura que parecen un ¡oda! Si un auténtico poema deamargura, de desahogo, de valentía, de temor, de revelación y de absolución, que sufre
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