10º EDICIONAumentada y Corregida
1986
LAS PLANTAS MEDICINALES Y LA TERAPÉUTICA MODERNA
Prólogo escrito por el recopilador
Por favor, no pases sin leerlo
Las condiciones socio-económicas y políticas de la América Latina, de hablahispana y portuguesa, guaraní, quichua, y de las demás lenguas aborígenes reconocidas ono, olvidadas o no, despreciadas o no, de estas américas no anglo- sajonas, nos estánllevando a todos aquellos que somos conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor, acomprender que si no damos hoy, algo de nosotros mismos, los dueños de la opinión, deldinero y del poder, nos van a llevar a una situación en la que soñar en acceder siquiera a laposibilidad que sobrevivan nuestros hijos, será una utopía, y que no habrán cambios sindestrozos y masacres por parte de los poderosos contra los débiles, y que estos mismospoderosos reclamarán de la fuerza de los débiles para justificar sus actitudes inhumanas.En momentos en que la mínima pretensión de una atención médica, de acuerdocon el sistema imperante, significa hasta morir de inanición para no morir por otraenfermedad, o para, por medio de los medicamentos manufacturados ir sobreviviendo yendeudándose, negando a los otros integrantes de nuestras familias, la posibilidad decrecer y alimentarse, queda en la conciencia del enfermo padre de família, ¿qué hago? Sitrato de sobrevivir, hundo a los míos más pequeños, ¿me suicido? ¿dejo estar y que mienfermedad actual mejore sola? Lo más probable es que empeore ¿y que van a hacer losque de mí dependen? ¿A quien le podemos reclamar, si los impuestos que pagamos hastapor nuestros alimentos, no son devueltos a la población en forma de seguridad, salud yeducación, como ha sido el compromiso primario de estas burlas de democracia?Antes que esa pequeña afección que me tortura y me inmoviliza, se convierta enuna cosa tan grave que simplemente me anule, aún viviendo en una ciudad; antes que yoenfermo en el monte me muera por no tener el medicamento de moda; a mí que soymédico rural se me muera un paciente, o a mí que soy un resistente al sistema de opresión ydebo vivir huyendo y sin medios, en una revolución contra la miseria de no poder comprar nilo necesario para poder curarme; a mí que soy absolutamente pobre; a mí que estoyaislado; a todos esos mí, y estos mí, y aquellos mí que lo puedan necesitar y llegar a usar enel futuro, dedico la transcripción de este magnífico libro.Quizás en mis delírios lo llegue a ver como un minimanual de la supervivenciamédica en la desesperanza, pero como uno nunca puede estar seguro de lo que va asuceder, mejor es que esté disponible desde ahora, y no que falte en su momento, no seaque nos pase como a Maria Antonieta y su rey Luis, que nunca esperaron que pudieranllegar las cosas que les llegaron. Y cuando les llegaron, no supieron solucionarlas, yliteralmente perdieron la cabeza.