Estos hechos que desencadenan en nosotrosmás preguntas que respuestas, desde la Astro-logía se explican a través del comportamientodel universo y su influencia en la vida cotidianade nuestro planeta. Marcelo Galante, un es-pecialista local en el tema, me explica que ac-tualmente estamos viviendo un período detransición entre dos eras: la Era de Piscis, quees la que se está yendo, y la Era de Acuario,que es la que está llegando. Esta transición deuna era a la otra, que se va dando en un perío-do aproximado de 2.160 años, es la que causauna revolución en la naturaleza y la humani-dad en general. Esto, según investigué luego,se sustenta en el concepto de “Era Astrológi-ca”, que para esa ciencia consiste en un cam-bio gradual y lento en la orientación del eje derotación de la Tierra por una de las 12 conste-laciones del Zodíaco.La Era de Piscis comenzó y estuvo marcada porel Cristianismo, y tiene mucho que ver conella la devoción y también los fanatis-mos (no solo el cristiano). En cam-bio, la Era de Acuario, la que es-tamos comenzando, de a pocose relaciona con los cambiospermanentes y bruscos, conel mundo de lo creativo, yhay una reaparición de co-nocimientos relacionados alo esotérico que en la eraanterior permanecieron enlas sombras. Promete ademástraer paz y hermandad entre loshombres, y una conexión mu-cho mayor con lo espiritual.Desde esta perspectiva se habla dela “New Age” (Nueva Era), pero se-gún me cuenta Galante, hay mu-cha confusión y desconocimientoal respecto, ya que es un términoque frecuentemente incluye, den-tro de sí, temas y disciplinas queno tienen nada que ver con una“Nueva Era”.
Catástrofes naturales, intolerancia, violencia, cambios bruscos a nivel climáticoy otras cuestiones que parecen venir en combo nos llevan a preguntarnos: ¿quénecesitamos para vivir una vida en equilibrio con nuestros pares, con la naturaleza, connosotros mismos y con las vivencias cotidianas que nos afectan? Para esta y otras pregun-tas, hay diversas respuestas desde diferentes paradigmas y disciplinas.
En realidad, muchas veces se ubica ahí dentroa disciplinas que recuperan conocimientos deeras anteriores con el fin de conectar al ser hu-mano con su mundo interior y exterior de ma-nera armónica y trascendente, pero que en rea-lidad no son algo novedoso y, por lo tanto, nopodemos ubicarlas dentro de una nueva era,que además recién estamos comenzando a tran-sitar. Todas estas disciplinas estarían siendo unasíntesis que recupera lo anterior para poderbrindar a las personas una manera de comenzaresta nueva era de una manera más “libre” delas cargas acumuladas en el devenir de Piscis.Quise salir un poco de la Astrología para averi-guar cómo se manifiesta esto en algunas prácti-cas específicas. Por eso decidí consultar aMarcelo Suárez e Ivana Fernández Treviño,facilitadores de “Biodanza”, y a Carlos Eyler, ins-tructor local de “El Arte de Vivir”, ya que ambasdisciplinas intentan revincular a las personas consu mundo interno para un mejor desenvolvi-miento social y una mejor calidad de vida, másespiritual y con menos cargas emocionales ne-gativas.Carlos me recibe en su casa. Me pide que mequite el calzado y lo deje junto a la puerta. Meconvida café y me cuenta que “El Arte de Vivir”no clasifica como “New Age”. Las técnicas queél enseña, fundamentalmente las de respira-ción, son conocimientos que provienen de la In-dia y tienen alrededor de 20.000 años, por locual no es nada novedoso. Lo que sucede ahora,como ha pasado a lo largo de los siglos, es queha vuelto a emerger, esta vez de la mano delGurú Sri Sri Raví Shankar.Aquí no se buscan seres ilumina-dos, sino que las personas supe-ren las barreras del stress y sereencuentren con su ser inte-rior, para tener mayor vitali-dad, mayores ganas de vivir,y enfrentar las vicisitudes dela vida diaria de una mejormanera. Por lo tanto, hay unamirada mucho más terrenal,más cotidiana, incluso al definir al espíritu comolo que cada uno aspira a ser. Ni más, ni menos.Marcelo e Ivana me hablan de sus cursos. Lacasa armoniza con su filosofía: colores lumino-sos, elementos naturales, mandalas ysahumerios. Ellos también separan la Biodanzade la “New Age”, no por un prejuicio, sino por-que, según me cuentan, la disciplina nace en losaños sesenta y se sustenta en la utilización demúsica y movimientos de distintas culturas alre-dedor del mundo, que tienen determinadosefectos a nivel cerebral y que ayudan a las per-sonas a aflorar emociones y situaciones guarda-das a nivel inconsciente, lo que produce unamejoría en los aspectos físico y emocional. Porlo tanto, cada música y movimiento debe serestudiado de modo científico para analizar susefectos, y a partir de esto se puede establecerque la Biodanza tiene un sustento teórico que lodiferencia de la mirada mística atribuida a la“New Age”. Y también apunta a algo más coti-diano, a darte herramientas para aplicarlas entu vida diaria.Las personas que se acercan a estos cursos pa-recen tener algo en común: un problema quelos aqueja, una necesidad de cambio o un inte-rés por reconectarse con su verdadero ser, inte-reses que se vinculan directamente con estavida acelerada y caótica que la mayoría de laspersonas tenemos que enfrentar. Muchos vancon problemas de depresión, stress, fobias o conenfermedades, y han logrado una notable me- joría, según surge de los testimonios de Carlos,de Ivana y de Marcelo.Y si es como dicen,que la nueva Erade Acuario recu-pera la herman-dad entre losseres humanosy acaba con elindividualismo,eso también sevisibiliza en es-tas dos discipli-
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