MILENIO
AZUL
ACTUALIDAD
MARRUECOS: EL AMIGO DE ZP
Después de los gravísimos sucesos de la frontera de Ceuta y Melilla quehan causado cinco muertos, asesinados por la espalda por la policíamarroquí, una enorme cantidad de heridos de diversa consideración, unagravamiento sin precedentes de la situación en que viven los habitantes deestas dos ciudades, y unas caravanas de emigrantes abandonados a su suerteen el desierto y condenados a un a muerte lenta y espantosa, a ese genio dela estulticia y sobresaliente en crueldad, al que se le llena la boca con lasalianzas de civilizaciones, no se le ocurre cosa mejor que decir queMarruecos cumple escrupulosamente con su compromisos y con losderechos humanos.A este hombre despreciable, al que tan bien se le da mentir, y al que tanpoco importa la vida humana, habría que meterlo en una de esas caravanas ysoltarlo en medio de las dunas del Sahara, para que reflexionara sobre suapoyo a los gobiernos de criminales que, como el marroquí, y con elbeneplácito de tipejos de su calaña, se ciscan en el derecho más elemental detoda persona que es la propia vida. Este es un caso más en el que lascompañías definen al personaje y, está cada vez más claro que ZP seencuantra a sus anchas entre ladrones y criminales. ¿Por qué será?
LA GRAN ESPERANZA BLANCA
El Presidente del Partido de los Trabajadores de Brasil, familiarmenteconocido como Lula, era la gran esperanza blanca de la izquierda mundial yretrógrada -por izquierda-; en él depositaban sus ilusiones como el gransalvador que vendría a realizar el mundo ideal y funesto que el socialismopreconiza desde sus orígenes. Él iba a desarrollar económicamente el país, aacabar con la pobreza, a instaurar la justicia, iba, en fin, a establecer el granmundo de Jauja. Pero, por desgracia, la realidad ha sido otra; con un másque modesto crecimiento económico, la corrupción ha sido lo único que haflorecido bajo su mandato. Los miembros de su gabinete y de su partido sehan apresurado a llenarse los bolsillos, remedando aquella famosa película -
Coje el dinero y corre
-, y dicho y hecho. Las dimisiones y los escándalos sehan sucedido sin tregua, mientras la "depre" hacía mella en el progresismomundial que veía como uno de sus mitos se le venía abajo.Y es que siempre es igual -en España tuvimos varias veces, y tenemosnuevamente, una muestra de ello-, al final todo el discurso humanitarista, deproclamación de derechos y libertades, de invocaciones a la Arcadia feliz,acaba siempre en lo mismo: saquear la caja del Estado en beneficio de loscorreligionarios. Este es el sino del socialismo, y el resto palabrería vana conla que rellenan su falta de ideales.
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