Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
6Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Gilles Deleuze-Bartleby o la fórmula

Gilles Deleuze-Bartleby o la fórmula

Ratings: (0)|Views: 169|Likes:
Published by Elosponto
Bartleby o la fórmula.
Bartleby o la fórmula.

More info:

Published by: Elosponto on Aug 17, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/02/2013

pdf

text

original

 
Gilles Deleuze, Bartleby o la fórmulaExtraído de VV. AA., Preferiría nohacerlo. Ed. Pre-textos, Valencia, 2a edición, 1ª reimpresión: febrero2009. PÁGS. 57-92.Bartleby1 no es una metáfora del escritor, ni el símbolo de nada. Setrata de un texto de una violenta comicidad, y lo cómico siempre esliteral. Se asemeja a las narraciones de Kleist, de Dostoievski, de Kafka ode Beckett, con las cuales forma una subterránea y brillante secuencia.No quiere decir más de lo que literalmente dice. Y lo que dice y repite esPREFERIRÍA NO HACERLO, I would prefer not to.2Es la fórmula de suglotia, y todos sus lectores fascinados la repiten. Un hombre delgado ypálido ha pronunciado esta fórmula que inquieta a todo el mundo. ¿Enqué consiste la literalidad de la fórmula?Se notará ante todo un cierto manierismo, una cierta solemnidad: el usode prefer en este sentido es raro, y ni el jefe de Bartleby, el abogado, nilos empleados lo utilizan habitualmente (“Extraña palabra, que yo jamásutilizo…”). La fórmula más corriente sería I had rather not. Pero, porencima de todo, la extravagancia de la rmula supera las propiaspalabras: aun siendo gramatical y sintácticamente correcta, su abruptaterminación NOT TO, al dejar en lo indeterminado aquello que rechaza,le confiere un carácter radical, una especie de funcn-mite. Y surepetición, su insistencia, la hacen aún más insólita en su totalidad.Susurrada con una voz suave, paciente, átona, se convierte en algoimperdonable, en un aliento único e inarticulado. En este sentido, estádotada de la misma fuerza –y desempeña el mismo papel- que si setratase de una fórmula agramatical.Los lingüistas han analizado lo que en rigor cabe denominar“agramaticalidad”. Encontramos ejemplos múltiples y de gran intensidaden el poeta americano Cummings: así, He danced his did, como sidijéramos “él bailó su ejecución”, en lugar de “él ejecutó su baile”.Sen Nicolas Ruwet, podríamos suponer una serie de variablesgramaticales usuales, con respecto a las cuales la fórmula agramaticalse comportaría como un límite: he danced his did sería el límite deexpresiones normales como he did his dance, he danced his dance, hedanced what he did…3No se trataría de una “palabra-bl”, unacontrucción-hálito, un límite, un tensor. Quizá pudiéramos echar manode un ejemplo en francés, en un contexto práctico: alguien que tiene enla mano unos cuantos clavos para fijar algo en una pared y exclama J´EN
 
AI UN DE PAS ASSEZ.4 Sería una fórmula agramatical que actuaría comolímite de una serie de grases correctas: “J´en ai un de trop [Tengo unode más], Je n´en ai pas assez [No tengo bastantes], Il m´en manque un[Me falta uno]”. ¿No sería de esta clase la fórmula de Bartleby, al mismotiempo un estereotipo del propio Bartleby y una gran expresión poéticade Melvilla, límite de una serie como “preferiría esto, preferiría no haceraquello, no es eso lo que yo preferiría…”? Pese a ser una construcciónnormal, suena como una anomalía.PREFERIRÍA NO HACERLO. La fórmula tiene variantes. A veces abandonael condicional y se vuelve s seca, I prefer not to. Otras veces,especialmente en sus últimas apariciones, parece perder su misterio alunirse a tal o cual infinitivo que la completa, y que se añade al to:“preferia no decir nada”, “preferia no ser un poco razonable”,“preferiría no aceptar un empleo”, “preferiría hacer otra cosa”… Pero,incluso en estos casos, podemos sentir la presencia sorda de la insólitafórmula, que sigue atormentando el lenguaje de Bartleby. Él mismoañade: “No soy particular”, I am not particular, como indicando quecualquier otra cosa que pudiera proponérsele no sería más que otraparticularidad que caería bajo el peso de la gran fórmula indeterminada,PREFIERO NO, que resurge completa en cada ocasión.La fórmula aparece en diez momentos principales, en cada uno de locuales lo hace reiteradamente, repetida o con variaciones. Bartlebytrabaja como copista en la oficina del abogado: no deja de copiar“silenciosa, lánguida y mecánicamente”. La primera aparición de lafórmula tiene lugar cuando el abogado le pide que coteje sus copias,releyendo las de los otros dos empleados: PREFERIRÍA NO HACERLO. Lasegunda vez, cuando el abogado le llama para que relea sus propiascopias. La tercera, cuando le invita a leer con él, cara a cara. La cuarta,cuando el abogado quiere enviarle a hacer un recado. La quinta, cuandoel abogado quiere entrar en su oficina un domingo por la mañana y seda cuenta de que Bartleby duerme allí. La séptima, cuando el abogadose limita a hacerlo preguntas. La octava, cuando Bartleby ya no copia,cuando ha renunciado tajantemente a copiar, y el abogado le despide.La novena, cuando su jefe intenta de nuevo despedirle. La décima,cuando Bartleby ha sido expulsado del despacho, se ha sentado en labarandilla de la escalera y el abogado, desconcertado, le propone otrasocupaciones inusitadas (llevar las cuentas de una tienda, ser camarero,archivar facturas, ser acompañante de un joven de buena familia…). La
 
rmula prolifera y se ramifica. En cada una de sus apariciones,alrededor de Bartleby se instala el estupor, como si se hubiese oído loIndecible o lo Imprevisible; y el silencio de Bartleby opera como si lohubiese dicho todo, como si se hubiese agotado todo el lenguaje de unasola vez. En cada una de estas ocasiones, tenemos la impresión de queaumenta el enloquecimiento: no el de Bartleby “en particular”, sino el dequienes le rodean, especialmente del abogado, que se lanza a hacerextrañas proposiciones y deriva hacia conductas aún más raras.No cabe duda de que la fórmula es desoladora, devastadora, de que nodeja nada en pie a su paso. tese, para empezar, su cactercontagioso: Bartleby “cambia la lengua” de los demás. Las insólitaspalabras, I World prefer, se insinúan en el lenguaje de los empleados yen el del mismo abogado (“¡También a usted se le ha pegado la frase!”).Pero lo esencial no es esta contaminación, sino su efecto sobre Bartleby.Desde que dice PREFIERO NO HACERLO (cotejar las copias), ya no puedeseguir copiando. Sin embargo, jamás dirá que prefiere no copiar sino,más simplemente, que ha superado (give up) ese estadio. Desde luego,no ocurre inmediatamente, puesto que sigue copiando hasta después dela séptima reiteración de la frase. Pero, cuando se percata de ello, setrata de una suerte de evidencia, como el resultado diferido de aquelloque ya estaba implicado en la primera enunciación de la fórmula. Elefecto de la fórmula-bloque no se limita a rechazar aquello que Bartlebyprefiere o no prefiere, sino que llega a hacer imposible lo que hastaentonces hacía, lo que hasta entonces se suponía que prefería hacer. También se ha observado que la fórmula, I prefer not to, no es unaafirmación ni una negación. Bartleby “no rechaza, pero tampoco acepta,avanza y se retira en su mismo avance, se expone apenas en una ligeraretirada de la palabra”.5 Sería un alivio para el abogado si Bartleby nose niega, solamente niega algo no preferido (la relectura, los recados…). Y, por otra parte, Bartleby tampoco acepta o afirma algo preferible, queconsistiría en seguir copiando; plantea únicamente una imposibilidad. Ensuma, la fórmula que rechaza sucesivamente todo acto ha englobado yael acto de copiar, que no tiene por ello necesidad de rechazarexplícitamente. Lo desolador de la fórmula consiste en que elimina tandespiadadamente lo preferible como cualquier no-preferencia particular.Anula el término al que afecta, y que rechaza, y que se torna imposible.De hecho, convierte a ambos términos en indistintos: erige una zona deindiscernibilidad, de indeterminación, incesantemente creciente, entre

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->