Clío,
2005, Nueva Época, vol. 5, núm. 34
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Puede decirse, a manera de resumen que desde entonces y hasta nuestrosdías, dos grandes vertientes o corrientes han venido disputándose el tronoacerca de cómo acceder al y generar el conocimiento científico: el empirismo,de base aristotélica, y el racionalismo, de base platónica.Sin embargo, desde los siglos
XIX
y
XX
, y sobre todo con las aportacionesde Jean Piaget (1896-1980) al campo epistemológico, empieza una especie deproceso de reconciliación entre estas dos posturas que se esmeraban porpresentarse como antagónicas y sin punto de coincidencia alguno. Si nosremitimos a la tríada del proceso de conocimiento
−
sujeto cognoscente(S), objetode conocimiento (O) y conocimiento (C)
−
tenemos que, mientras que elempirismo el racionalismo priorizan o dan mayor importancia a uno de loselementos que intervienen en la relación del proceso cognoscitivo hasta el puntode prácticamente anular al otro (al
objeto
en el caso del empirismo, y al
sujeto
enel racionalismo) Piaget, apoyado en los planteamientos marxistas, propone quese reoriente la relación S
−
O para concebirla en unidad dialéctica, lo cual implicala existencia de una interacción mutua y en movimiento entre los dos elementosde la relación: sujeto cognoscente y objeto de conocimiento.
2
Surge con esto,pues, una tercera vertiente, la
dialéctica
, como un interesante esfuerzo de síntesis.Es en el marco de lucha y confrontación entre estas tres vertientes(racionalismo, empirismo y dialéctica) que hacen su aparición muy recientementelas ciencias sociales (también llamadas ciencias del hombre o del espíritu) y, desdesiempre, ha estado en la mesa de la discusión su carácter de cientificidad como loapuntaba al principio. Respecto al porqué de este debate, Rosales Medrano señala:
...el valor de las distintas disciplinas científicas se determina desde criteriosaxiológicos que se corresponden con la perspectiva de las capas tecnoburocráticasque detentan el poder en las potencias industriales de Occidente...Desde la óptica de esas élites de poder, las ciencias técnicas y físico-naturalesconstituyen el conocimiento para el progreso y la producción en nuestro tiempo; encambio, las humanidades y las ciencias sociales son consideradas sólo como uncomplemento en la formación del individuo, son reducidas a cumplir con unafunción cultural y, ante todo, tienden a ser convertidas en ideologías y técnicas parael control social.
3
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2
Rolando García (coord.),
La epistemología genética y la ciencia contemporánea
,Primera edición, Barcelona, España, Editorial
GEDISA
, 1997, pp. 34-36.
3
Miguel Ángel Rosales Medrano,
Racionalidad y objetividad en Ciencias Sociales
, ensayoincluido en la Antología No. 4 de la Generación 2002-2006 de la Licenciatura en Ciencias de laEducación del Centro de Investigaciones y Servicios Educativos de la Universidad Autónoma deSinaloa, correspondiente al seminario de “Teorías y sistemas científicos”, p. 176.
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