-Bueno amiguitos, apenas despejen el caminopodrán continuar su viaje –nos informó Sandra mientrasnos abrazaba a Cristina y a mí cogiéndonos por loshombros.En ese momento el señor de la chaqueta roja vino pornosotros.-Bueno pequeños, es hora de continuar el viaje. Y¿no tienen hambre? -nos preguntó mientras se frotaba labarriga.La verdad es que con todo lo que aprendimos nosolvidamos de comer el refrigerio que tía Malena noshabía preparado. Mmmmm. ¡Qué rico!...-Ahora sí, Cristina, vamos al bus que nos debe estaresperando para partir -le dije.Emprendimos el viaje y en el recorrido nos dedicamos aobservar e identificar las zonas de caída de rocas y deerosión; había muchas.Al llegar nos esperaban Magi y Ronal, preocupadosporque habíamos demorado mucho.-¿Qué paso? –nos preguntó Magi.-Ni te imaginas, Magi –empezó a relatar Cristina.
21
Leave a Comment