/  181
 
Gilles Deleuze y F
é
lix Guattari
¿Qu
é
es la filosof
í
a?
Traducci
ó
n de Thomas KaufT
í
tulo de la edici
ó
n original:Qu'est-ce que la philosophic? (c) Les Editions de Minuit Par
í
s, 1991Publicado con la ayuda del Ministerio franc
é
s de la Cultura y la Comunicaci
ó
nDise
ñ
o de la colecci
ó
n: Julio Vivas Ilustraci
ó
n de Julio AceretePrimera edici
ó
n: marzo 1993 Segunda edici
ó
n: marzo 1994 Tercera edici
ó
n: octubre1995 Cuarta edici
ó
n: octubre 1997 Quinta edici
ó
n: septiembre 1999 Sexta edici
ó
n:septiembre 2001(c) EDITORIAL ANAGRAMA, S.A., 1993 Pedr
ó
de la Creu, 58 08034 BarcelonaISBN: 84-339-1364-6 Dep
ó
sito Legal: B. 39474-2001Printed in SpainLiberduplex, S.L., Constituci
ó
, 19, 08014 BarcelonaINTRODUCCI
Ó
 N AS
Í
PUES LA PREGUNTA...Tal vez no se pueda plantear la pregunta
¿Qu
é
es la filosof 
í
a?
hasta tarde, cuando llegan la vejez y la hora de hablar concretamente. De hecho,la bibliograf
í
a es muy escasa. Se trata de una pregunta que nos planteamos con moderada inquietud, a medianoche, cuando ya no queda nada por preguntar. Antes
 
la plante
á
 bamos, no dej
á
 bamos de plantearla, pero de un modo demasiado indirectou oblicuo, demasiado artificial, demasiado abstracto, y, m 
á
s que absorbidos porella, la expon
í
amos, la domin
á
 bamos sobrevol
á
ndola. No est
á
 bamos suficientementesobrios. Ten
í
amos demasiadas ganas de ponernos a filosofar y, salvo comoejercicio de estilo, no nos plante
á
 bamos qu
é
era la filosof
í
a; no hab
í
amosalcanzado ese grado de no estilo en el que por fin se puede decir: ¿pero qu
é
eraeso, lo que he estado haciendo durante toda mi vida? A veces ocurre que la vejezotorga, no una juventud eterna, sino una libertad soberana, una necesidad puraen la que se goza de un momento de gracia entre la vida y la muerte, y en elque todas las piezas de la m 
á
quina encajan para enviar un mensaje hacia elfuturo que atraviesa las
é
 pocas: Tiziano, Turner, Monet.1 Turner en la vejezadquiri
ó
o conquist
ó
el derecho de llevar la pintura por unos derroterosdesiertos y sin retorno que ya no se diferencian de una
ú
ltima pregunta. Tal vez
La Vie de Ranc 
é
se
ñ
ale a la vez la senectud de Chateaubriand y el inicio de laliteratura moder-
1. Cf. L'OEuvre ultime, de C
é
zanne a Dubuffet, Fundaci
ó
n Maeght, prefacio de Jean-LouisPrat.
7na. Tambi
é
n el cine nos concede a veces estos dones de la tercera edad, en losque Ivens por ejemplo mezcla su risa con la de la bruja en el viento desatado.Del mismo modo en filosof
í
a, la
Critica del juicio
de Kant es una obra desenectud, una obra desenfrenada detr
á
s de la cual sus descendientes no dejar
á
nde correr: todas las facultades de la mente superan sus l
í
 mites, esos mismosl
í
 mites que el propio Kant hab
í
a fijado con tanta meticulosidad en sus obras de madurez. No podemos aspirar a semejante estatuto. Sencillamente, nos ha llegado la horade plantearnos qu
é
es la filosof
í
a, cosa que jam 
á
s hab
í
amos dejado de haceranteriormente, y cuya respuesta, que no ha variado, ya ten
í
amos: la filosof
í
a esel arte de formar, de inventar, de fabricar conceptos. Pero no bastaba con quela respuesta contuviera el planteamiento, sino que tambi
é
n ten
í
a que determinarun momento, una ocasi
ó
n, unas circunstancias, unos paisajes y unas personalidades, unas condiciones y unas inc
ó
gnitas del planteamiento. Se tratabade poder plantear la cuesti
ó
n «entre amigos», como una confidencia o enconfianza, o bien frente al enemigo como un desaf
í
o, y al mismo tiempo llegar aese momento, cuando todos los gatos son pardos, en el que se desconf
í
a hasta delamigo. Es cuando decimos: «Era eso, pero no s
é
si lo he dicho bien, ni si hesido bastante convincente.» Y constatamos que poco importa si lo hemos dicho bien o hemos sido convincentes, puesto que de todos modos de eso se trata ahora.
 
Los conceptos, ya lo veremos, necesitan personajes conceptuales que contribuyana definirlos.
 Amigo
es un personaje de esta
í
ndole, del que se dice incluso queaboga por unos or
í
genes griegos de la filo-sof
í
a: las dem 
á
s civilizacionesten
í
an Sabios, pero los griegos presentan a esos «amigos», que no son meramentesabios m 
á
s modestos. Son los griegos, al parecer, quienes ratificaron la muertedel Sabio y lo sustituyeron por los fil
ó
sofos, los amigos de la Sabidur
í
a, losque buscan la sabidur
í
a, pero no la 
1. Barb
é
ris, Chateaubriand, Ed. Larousse: «Ranc
é
, libro sobre la vejez como valorimposible, es un libro escrito en contra de la vejez en el poder: se trata de un librode ruinas universales en el que se afirma
ú
nicamente el poder de la escritura.»
8 poseen formalmente. Pero no se tratar
í
a sencillamente de una diferencia denivel, como en una gradaci
ó
n, entre el fil
ó
sofo y el sabio: el antiguo sabio procedente de Oriente piensa tal vez por Figura, mientras que el fil
ó
sofoinventa y piensa el Concepto. La sabidur
í
a ha cambiado mucho. Por ello resultatanto m 
á
s dif
í
cil averiguar qu
é
significa «amigo», en especial y sobre todoentre los propios griegos. ¿Significar
í
a acaso amigo una cierta intimidadcompetente, una especie de inclinaci
ó
n material y una potencialidad, como la delcarpintero hacia la madera: es acaso el buen carpintero potencialmente madera,amigo de la madera? Se trata de un problema importante, puesto que el amigo talcomo aparece en la filosof
í
a ya no designa a un personaje extr
í
nseco, un ejemploo una circunstancia emp
í
rica, sino una presencia intr
í
nseca al pensamiento, unacondici
ó
n de posibilidad del pensamiento mismo, una categor
í
a viva, una vivenciatrascendente. Con la filosof
í
a, los griegos someten a un cambio radical alamigo, que ya no est
á
vinculado con otro, sino relacionado con una Entidad, unaObjetividad, una Esencia. Amigo de Plat
ó
n, pero m 
á
s a
ú
n amigo de la sabidur
í
a,de lo verdadero o del concepto, Filaleto y Te
ó
filo... El fil
ó
sofo es unespecialista en conceptos, y, a falta de conceptos, sabe cu
á
les son inviables,arbitrarios o inconsistentes, cu
á
les no resisten ni un momento, y cu
á
les por elcontrario est
á
n bien concebidos y ponen de manifiesto una creaci
ó
n incluso perturbadora o peligrosa.¿Qu
é
quiere decir amigo, cuando se convierte en personaje conceptual, o encondici
ó
n para el ejercicio del pensamiento? ¿O bien amante, no ser
á
acaso m 
á
s bien amante? ¿Y acaso el amigo no va a introducir de nuevo hasta en el pensamiento una relaci
ó
n vital con el Otro al que se pensaba haber excluido del pensamiento puro? ¿O no se trata acaso, tambi
é
n, de alguien diferente del amigoo del amante? ¿Pues si el fil
ó
sofo es el amigo o el amante de la sabidur
í
a, no

Share & Embed

More from this user

Recent Readcasters

Add a Comment

Characters: ...

klaussweinleft a comment

Es muy chido que, aunque ésta clase de escrtitos aún son para unos cuantos lectores, haya los suficientes para poder continuar. Saludos desde México.

Ciro Palaciosleft a comment

muchas gracias por este excelente libro

Sol_Sleft a comment

Gracias por este texto!!!! Lo había estado buscando, y por fin lo encntré aquí. Saludos.

ahylitaleft a comment

bueno no me sirvio mucho la info ya que no era lo que buscaba, pero si esta muy interesante

Cero Editoresleft a comment

Gracias a ustedes. Ojalá pudiéramos hacer más, pero al estar en Cuba, nos encontramos limitados con el acceso a internet. Espero que dentro de algunos meses, de regreso a España, podamos continuar en la presentación de otros libros. Un placer. Jorge Alberto Aguiar