Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more ➡
Download
Standard view
Full view
of .
Add note
Save to My Library
Sync to mobile
Look up keyword
Like this
2Activity
×
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
El Fariseo y La Pecadora

El Fariseo y La Pecadora

Ratings: (0)|Views: 314|Likes:
Published by Stefano Cartabia
Un comentario a Lc 7, 36-50
Un comentario a Lc 7, 36-50

More info:

Published by: Stefano Cartabia on Aug 30, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, DOC, TXT or read online from Scribd
See More
See less

12/09/2012

pdf

text

original

 
El fariseo y la pecadora (Lc 7, 36-50)
Un itinerario de fe: de la rigidez del amor a la libertad del amor.El fariseo: una buena persona, creyente, podemos pensar que honesta,cumplidor de la ley, observante de los mandamientos, servicial: como muchode nosotros. Tal vez nos podemos reconocer en este buen fariseo.De este fariseo no se dice el nombre, no sabemos como se llama. Tal vez estonos ayuda en pensar en el fariseo que cada uno lleva adentro: cada uno es unpoco (o mucho) fariseo.El camino de plenitud que Jesús nos invita a hacer se podría ver como elcamino desde el fariseo que todos tenemos adentro a la prostituta que tambiéntodos tenemos adentro.Vamos con orden: el fariseo sin nombre invita a Jesús a comer. Esto nos invitaa pensar que probablemente ya se conocían o por lo menos era tal la atracciónque el Nazareno ejercía que el fariseo no pudo resistir a la tentación de invitara este Profeta un poco raro y un poco original que se salía de los esquemas,que curaba y perdonaba en nombre de Dios. Y Jesús va, sin problema. Le gustaban estas comidas, este compartir de dondesalían las cosas más profundas y donde el amor se alimentaba de intimidad.Para los que tenemos el don de la fe podemos afirmar que esta atracción de Jesús nos atrapó y que también nosotros hemos invitado a Jesús acomer....para los que están en búsqueda podemos afirmar que es el amor quelos está atrapando y llamando a través de ideales, proyectos, valores...cadahombre no puede escapar de la llamada del amor. Tenemos entonces, como el fariseo, una relación con Jesús o una relación conel amor, con nuestra búsqueda, con nuestros ideales. Esta relación nos daseguridad, nos haces sentir fuertes, tranquilos y, a menudo, mejores que losdemás....tal vez algún lector estará pensando: "Yo...no"..."Yo no me sientofuerte, seguro y mejor que los demás...". Es normal: tampoco el fariseo sesentía así. Somos muy hábiles en engañarnos, en auto-justificarnos... a veceslos matices son tan sutiles que nos es fácil detectarlos.Pero...¿qué pasa? ¿Qué es lo que sacude esta aparente tranquilidad? "Entoncesuna mujer...se presentó con un frasco de perfume".Una mujer entra en la casa del fariseo: una pecadora y ¡además atrevida! Y noentra así no más...entra con algo en sus manos, algo de valor: perfume.Necesitamos un sacudón para darnos cuenta de como están las cosas. Lamujer sacude la aparente justicia y tranquilidad del fariseo. Jes no espropiedad exclusiva de nadie como tampoco los valores y los ideales. Tampoco sabemos el nombre de esta mujer. Los sacudones tampoco tienennombre...lo importante es que nos sacudan...Esta mujer no habla, solo actúa, yactúa con su cuerpo.
 
Escándalo: una prostituta amando al Profeta con su cuerpo. El sacudón no sacaal fariseo de su rigidez. ¿Cuantas veces no nos dejamos despertar y sacudir porlos acontecimientos, los encuentros, la vida y nos quedamos rígidos?Muchas veces nos conviene y queremos quedarnos con Jesús en la mesa y quenadie entre a molestarnos.Así nuestra fe queda rígidamente estable, nuestros valores no se mueven,nuestra vida sigue su curso y nuestro amor queda seguro, pero chico,demasiado chico para Jesús...El fariseo que vive en nosotros quiere pisar firme, quiere que le digan lo que es justo y lo que no, quiere saber que está haciendo bien las cosas...quiere que supequeño amor sea confirmado por Jesús y no queremos que una prostitutavenga a enseñarnos lo que significa amar.La prostituta: una mujer en búsqueda del amor, una mujer que "vendió" elamor, que hizo del amor, y no es el momento para averiguar el porcentaje deculpa, un comercio...¡como nosotros!¡Cuanta veces hemos comercializado el amor! Y tal vez nuestro vender el amorfue s grave que vender un cuerpo... Tal vez el coran de esa mujerpermaneció virgen.Pensamos en las veces en que hemos vendido el amor: nuestros egoísmos detodos los días, nuestros celos y envidias, nuestras omisiones, nuestra falta deamor para con los pobres y pequos y nuestro amor siempre un pocointeresado: todas forma de prostitución y de comercialización del amor.La mujer del evangelio nos enseña que el primer paso para encontrarse con elamor verdadero es reconocer que no supimos amar, que no sabemos amar,que hemos traicionado y vendido el amor. Tenemos que ir llorando a los pies de Jesús con toda nuestra humanidad.... eltesoro más valioso que el ama. Sin miedo, hasta con una confianza atrevida."¿Ves a esta mujer?" le dice Jesús al fariseo. El fariseo no ve, está demasiadoseguro de si mismo y demasiado convencido de su justicia y su amor.Nuestro camino cristiano es un pasar constantemente desde el fariseo a laprostituta perdonada. Desde nuestras seguridades y nuestra ceguera alreconocimiento del amor vendido y al encuentro con el perdón y el amor de Jesús. Desde ahí podemos amar con el amor de Cristo.Pasar de: "Señor yo te invito a cenar" a "Señor necesito tu perdón, necesito tucena, necesito tocarte y besarte". Tal vez por todo eso Jesús dijo una vez: "las prostitutas los preceden en elReino de los cielos".Esta mujer amante nos enseña que el amor hay que buscarlo y hay querecibirlo antes de darlo. Nos enseña que el amor es siempre un regalo, quesiempre se recibe y se da gratis.Entonces nuestro itinerario de fe que va del fariseo a la prostituta lo podemosresumir en algunos puntos:

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->