3De este modo, mejorar la cobertura, acceso, calidad y financiamiento de la educación, en todossus niveles, constituye una condición necesaria para construir una sociedad más libre, más justa ymás próspera.Para lograr estos objetivos, aparte de avanzar en las materias antes señaladas, es fundamentalque el Estado y la sociedad reconozcan, respeten y promuevan ciertos principios y valoresfundamentales, entre los cuales destacan:-
El derecho de todo niño y joven de acceder a una educación de calidad, de acuerdo asus méritos y esfuerzos.-
El derecho y el deber preferente de los padres de educar a sus hijos, y la libertad de los jóvenes para escoger su vocación.-
La libertad de enseñanza, la libertad de creación y administración de institucioneseducaciones y la pluralidad de modelos educativos.-
El derecho de los padres y de los jóvenes a elegir entre las distintas modalidades yopciones educacionales.-
El deber del Estado de promover la existencia de proyectos educativos diversos, dotara las familias y jóvenes de la información para tomar decisiones adecuadas, respetarsus decisiones, velar por la calidad de las instituciones educacionales y asegurar laexistencia de condiciones financieras para que efectivamente ellos dispongan dealternativas y puedan elegir.Para el logro de estos objetivos necesitamos fortalecer la sociedad docente, a través de un sistemamixto de provisión de educación, en que coexista la educación pública con la educación privada entodos los niveles. Este modelo ha generado un creciente aporte en cobertura, calidad, equidad ymovilidad social,desde que ha combinado la diversidad, el emprendimiento privado, la filantropíao la motivación de obtener una legítima retribución, con la necesaria presencia y provisión deeducación por el Estado. Con todo, tratándose de las universidades, nos ocuparemos de hacercumplir la legislación vigente en cuanto dispone que son corporaciones sin fines de lucro.El sistema educacional debe contar con recursos suficientes para aspirar a resultados de calidad.En materia parvularia y escolar, creemos que el mecanismo de distribución de recursos a lasfamilias por intermedio de la subvención escolar es el apropiado para el desarrollo del sistema.Entre otros, esto permite la libre creación y mantención de establecimientos; incentiva en éstosalcanzar buenos resultados; y estimula la asistencia de los alumnos a clases. Asimismo, permite lalibre elección de las familias del establecimiento donde educar a sus hijos y no es incompatiblecon el derecho de éstas de aportar a su educación, alternativa muy valorada por una granmayoría de padres y que consideramos fundamental preservar. Finalmente, destacamos que elaporte estatal se ha perfeccionado destinando mayores recursos a las familias más vulnerables,asegurándoles un acceso gratuito y de creciente calidad.En materias de educación superior, creemos que el Estado debe aumentar gradualmente suaporte a los programas de becas y créditos, de tal forma que todo estudiante con méritos puedaingresar a la educación superior, sin que la condición socioeconómica constituya una barrera,