Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword or section
Like this
3Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
La Patria Nuestra de Cada Dia. Tomo 1-Enero

La Patria Nuestra de Cada Dia. Tomo 1-Enero

Ratings: (0)|Views: 239|Likes:
Pedro Saad Herrería

La Patria nuestra de cada día

ENERO

Quito, 2008

1

Unas palabras previas
En el proemio de un libro reciente1, incurriendo en la relativa impudicia de desnudarme intelectualmente en público, decía: “La verdad es que no sé cómo vine a parar dedicado al estudio de la Historia. Y no lo sé, porque las clases formales que recibía en el colegio (las únicas que tuve sobre la materia) eran de un aburrimiento absoluto… Un montón de nombres, una sucesión de fechas, una acumulación d
Pedro Saad Herrería

La Patria nuestra de cada día

ENERO

Quito, 2008

1

Unas palabras previas
En el proemio de un libro reciente1, incurriendo en la relativa impudicia de desnudarme intelectualmente en público, decía: “La verdad es que no sé cómo vine a parar dedicado al estudio de la Historia. Y no lo sé, porque las clases formales que recibía en el colegio (las únicas que tuve sobre la materia) eran de un aburrimiento absoluto… Un montón de nombres, una sucesión de fechas, una acumulación d

More info:

Published by: Pedro Saad Herrería on Sep 03, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/01/2013

pdf

text

original

 
Pedro Saad Herrería
La Patria nuestrade cada día
ENERO
Quito, 2008
1
 
Unas palabras previas
En el premio de un libro reciente
1
, incurriendo en la relativa impudicia dedesnudarme intelectualmente en público, decía:
“La verdad es que no sé cómo vine a parar dedicado alestudio de la Historia. Y no lo sé, porque las clases formales querecibía en el colegio (las únicas que tuve sobre la materia) erande un aburrimiento absoluto…Un montón de nombres, una sucesión de fechas, unaacumulación de datos que no me explicaban nada… Y lo peor es que todo este trágico panorama no era culpa delos profesores, que se esforzaban porque sus leccionesresultaran útiles, amenas y atractivas.Pero, si esto era así – y yo así lo comprendía – la “culpa”debía entonces ser de los planes de estudio…s tarde aprendí que tampoco era así y que los tales“planes de estudio” estaban elaborados por otros profesores,que eran tan trabajadores y ‘buenas gentes’ como los que a míme habían tocado en clase.¿De quién era entonces la culpa de que la asignatura deHistoria fuera sólo una seguidilla de nombres y fechas? Y un buen día se me aclaró el panorama… Lo que ocurría eraque a alguien le interesaba que nosotros NO nos interesáramospor la Historia; que a alguien le convenía que nosotros NOcomprendiéramos la importancia de entender el pasado y lasverdaderas fuerzas que moan los hilos detrás de esospersonajes cuyos nombres debíamos recordar y de aquellasfechas que teníamos que memorizar.Por eso no figuraban los indios (o sólo aparecían cuandoeran sumisos y resignados). Por eso casi no aparecían lasmujeres (o sólo asomaban cuando acompañaban a un hombre –por lo común su marido – que era quien en realidad hacía lascosas). Por eso no estaban los obreros. Ni los artesanos. Ni loscampesinos. Ni los deportistas. Ni los bomberos. Y por eso noestaban los negros. Y no estaba yo. Ni los que eran como yo: sencillos, buenos,honrados…Así que fue entonces cuando decidí dedicarme a estudiar de
1
 
“Antes del Amanecer: antecedentes de la independencia”. Edit. CNCC. Quito, 2008
2
 
verdadcita verdadera la Historia. Porque la Historia no es sólo elpasado; tal vez ni siquiera sea
fundamentalmente
el pasado. Yhacía falta estudiarla para saber.Para entender.Para que no me vieran la cara de… bobo. Y para tratar de que a mis hijos y a toda la gente más jovenno les hicieran aburrirse y detestar esa retahíla de fechas y denombres, sino que les contaran el pasado de su propia tierracomo algo vivo e interesante, como había sido para quienesvivieron ese pasado cuando todaa no era ‘pasado’, sinopresente, sufrido en carne propia.Algo de lo que ellos mismos deben ser responsables, porqueellos mismos deben ser dueños.Así que a eso me dedico: a volver a contar la Historia, y a eseconcepto está consagrado el librito que tienen en las manos.Si lo he conseguido o no, sólo ustedes podrán decirlo.Si lo he logrado, les agradezco de todo corazón.Si no he alcanzado esa meta, lo espero que ustedesmismos se propongan continuar este esfuerzo de volver acontar el Cuento de la Patria (como lo llamaba BenjamínCarrión), para que esa Patria de verdad verdadera sea finalmentede todos.”
Repito ahora lo que dije entonces. Pero con agravantes (como se dice enderecho penal: “con premeditación, alevosía, escalamiento, sevicia, nocturnidady ventaja”)…Ésta es
mi
Historia del Ecuador. Por supuesto que otra persona – cualquier otra persona – puede tener la suya.De hecho, aunque todos los historiadores leemos y releemos los mismosdocumentos, cada uno selecciona de ellos las partes y segmentos queconsidera s trascendentes, y esa selección proviene de su ideología ocosmovisión.
2
El libro que el lector tiene en las manos es parte de una obra que, en suconjunto, podría superar los cuatro millones de caracteres, equivalentes a unas2,500 páginas.Encuadernarlas en un solo tomo lo tornaría inmanejable, incluso para
2
 
Los alemanes, que tienen unas palabras feísimas pero muy precisas, llaman a esto“Weltanschauung”.
3

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->