¿Tenemos – de verdad verdadera – un país? A lo mejor usted, amigo lector,a veces lo duda. A veces me ocurre a mí también.Cuando una presta un poco de atención a los discursos de la AsambleaNacional Constituyente que está reunida al momento de escribir estas líneas(marzo de 2008), salta a la vista que hay una confusión con los términos.En dependencia del origen étnico o la orientación ideológica de quien habla,hay por lo menos seis palabras que se emplean con sentido diferente:
1.
Nación
, que unos emplean como sinónimo de
Ecuador;
2.
Nacionalidad
, que unos (de origen indígena) usan como sinónimo de
pueblo
o
etnia;
pero que otros identifican con
ciudadanía;
3.
Pueblo
que, como queda dicho, unos usan como nacionalidad; perootros como “clases pobres” y todavía unos terceros como “toda lapoblación” y hasta hay unitos que (aunque no lo dicen) están seguros deque “pueblo” es solamente “la parte del pueblo que me apoya a mí”;
4.
Estado
, que unos emplean como “nación”, otros como “gobierno” yfinalmente algunos que entienden por “Estado” al “gobierno central ycentralista”;
5.
Ciudadano(a)
o
ciudadanía
, que para unos es sinónimo de“nacionalidad”, porque así dicen el pasaporte y la cédula y para otros esexclusivamente la parte de la población que tiene conciencia de susderechos y deberes sociales; y
6.
Patria
, que nadie se atreve a definir, pero algunos se apresuran a decir que “ya es de todos”.Entonces… ¿Cómo se puede contar la historia de un país que es undesorden? ¿Se puede?Sí, sí se puede (como gritamos a veces en el estadio para intentar, a fuerzade pulmones, ganarle a Brasil o a la Argentina), pero sólo a condición de nopretender establecer un orden, sino intentar que armemos ese país entre todos.Como si fuera un rompecabezas.Así que aquí tenemos unas 635 piezas dispersas para tratar de armar unaHistoria de Ecuador.Usted puede considerar que hay muchas otras historias o historietas que noestán aquí. O que hay algunas de estas 635 que salen sobrando. Es posible.Éstas son las piezas que yo, el ciudadano Pedro Antonio Saad Herrería, autor de esta obra, luego de largos años de estudios, análisis y comparaciones, heconsiderado que son las que deben estar para configurar aquello que siguesiendo un rompecabezas.También es un rompecorazones.Al momento de escribir estas líneas, todavía no sé si les pondré como títulogeneral
“Calendario Histórico”
, que sería el nombre más descriptivo y el quese emplea en varios textos, o
“600 piezas para armar una Historia deEcuador”
, que tiene la ventaja de ser un título que ya viene con portada
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