LAS POLÍTICAS DESCONCENTRADORAS Y EL CRECIMIENTO DE MADRID
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escasez de suelo urbanizado, desorden urbanístico, dificultad para la vidacomunitaria, etcétera. Por otra parte, y de una forma complementaria, se producentambién graves despoblamientos en amplias zonas del país, con toda laproblemática que plantean estas corrientes migratorias, tanto por lo que se refiereal ámbito territorial, que se ve abandonado y abocado quizá a la más absolutadesertización, como por el destino de un cierto porcentaje de la población nacionalque se ve en la necesidad de dejar sus tierras y su forma de vida. El proceso escontrario, además, a la adecuada estructuración de las redes de ciudades, ya quelos núcleos de niveles intermedios (ciudades medias) no existen en el número quesería necesario.En definitiva, el país presenta una clara y generalizada situación dedesequilibrios regionales y territoriales en cuanto son muchas y muy graves lasdiferencias existentes entre los niveles de desarrollo de las distintas regiones ytambién por cuanto hay amplias zonas en las que no se produce la adecuadainterrelación entre el soporte físico y las actividades humanas.Madrid, que ocupa el máximo rango en la jerarquía urbana nacional, no sólopor su mayor tamaño demográfico, sino también por su calidad de centro deservicios generador y difusor de innovaciones y decisiones al nivel nacional, juega, además, o precisamente por eso, un destacadísimo papel activo en ladesequilibrada estructura territorial del país, a la vez que protagoniza uno de loscasos más agudos, si no el que más, de desequilibrio territorial comoconsecuencia de un incontrolado crecimiento demográfico e industrial. Concentratoda una larga serie de graves problemas urbanísticos y territoriales que los más omenos acertados y decididos intentos de los organismos urbanísticos yplanificadores competentes no han conseguido evitar en su "lucha" contra laespeculación, el desorden urbanístico y otros males propios de unas estructuraseconómicas y políticas determinadas.Sólo con hacer algunas consideraciones tan simples como que los sistemascapitalistas propician considerablemente el desarrollo de los procesos urbanos, yque al mismo tiempo están en clara contraposición con las políticas planificadoras,se pueden empezar a comprender las transformaciones urbanas y territorialesproducidas en España en los últimos treinta años.Durante este período han sido muy numerosas las estrategias concebidas paratratar de corregir, o simplemente paliar, los efectos del proceso de concentraciónde actividades económicas y de recursos. El caso de Madrid, por el destacadopapel que juega en ese proceso y por el peculiar carácter que le confiere sucondición de capital, ha sido especialmente considerado en todas esas medidaspolíticas, que en varias ocasiones han estado dirigidas exclusivamente a lasolución de los problemas de su propio ámbito.Aquí vamos a ir analizando precisamente las estrategias emprendidas para"descongestionar" Madrid, las diferentes políticas urbanísticas durante el períodoen el que se produce, en su mayor parte, el desarrollo urbano de nuestro país (al