Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword or section
Like this
19Activity

Table Of Contents

0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Un Agente Secreto (Noches de Amor 3)

Un Agente Secreto (Noches de Amor 3)

Ratings: (0)|Views: 895 |Likes:
Published by BEVF1974

More info:

Published by: BEVF1974 on Sep 11, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/17/2013

pdf

text

original

 
Un agente secreto
 
(1994)Diana Palmer
 Serie:
Título Original:
Secret agent man (1994)
 Editorial:
 Harlequin Ibérica
 Sello / Colección:
 
 Deseo512
Género:
Contemporáneo
 Protagonistas:
 Lang Patton y Kirry Campbell 
 Argumento:
 
 Lang Patton había luchado con su conciencia durante años después de romper sucompromiso con Kirry Campbell. Ella había querido promesas que él no podíacumplir. Ahora, Kirry había aparecido otra vez en su vida, lo quisiera o no. Necesitaba desesperadamente su experiencia para protegerse de un hombre quela acosaba. Y esta vez Lang prometió no fallarle...
Lang Patton se sentía desnudo sin sus credenciales y sin la pequeñapistola automática que se había acostumbrado a llevar mientras estaba enalguna misión. Había dejado por propia decisión la CÍA para trabajar enuna pequeña agencia de seguridad privada de San Antonio. Esperaba noarrepentirse de ello.Entró con su bolsa de viaje en el vestíbulo del aeropuerto de San Antonio,buscando con la mirada a su hermano Bob.Lang era alto y fuerte, de ojos y cabellos negros, con un rostro duro yatractivo. Su hermano era una versión más vieja de él, pero mucho menoscorpulento. Bob se le acercó con una amplia sonrisa y un niño de seisaños cogido de la mano.—Hola —saludó Bob—. Espero que acabes de llegar. He tenido que traer a Mikey conmigo.El chiquillo ofreció una sonrisa picara al recién llegado.—Hola, tío Lang, ¿has matado a tipos malos últimamente? —preguntó envoz alta, haciendo que un guardia de seguridad que hablaba con una
 
mujer en el mostrador de información se volviera a mirarlo con recelo.—Últimamente no, Mikey —replicó Lang. Estrechó la mano de suhermano y se inclinó para alzar al niño sobre su hombro—. ¿Qué tal,socio? —le preguntó.—¡Bien! El dentista me ha dicho que voy a tener un diente nuevo, pero elratoncito me dejó un dólar por el que se me cayó.—Aquí, entre nosotros, el ratoncito está en quiebra —dijo Bob en vozbaja.—¿Puedo ver tu pistola, tío Lang?El guardia alzó las cejas. Lang hizo un gesto de fastidio cuando el hombrese le acercó. Había pasado por eso más de una vez, de modo que bajó asu sobrino y se abrió la chaqueta.El guardia de seguridad ladeó la cabeza.—Bonita camisa... ¿o está mostrando sus músculos?—Le estoy mostrando que no llevo arma —masculló Lang.—Ah, eso. No, no buscaba ningún arma. ¿Es usted Lang Patton?Lang parpadeó.—Sí.—Nadie más aquí se ajusta a la descripción —dijo el guardia—. Bien, unatal señora Patton llamó por teléfono para pedirle que se detuviera en latienda de repuestos automovilísticos para recoger un carburador nuevopara un Mustang del sesenta y cinco.—¡No lo hará! —masculló Bob—. Le dije que no podía hacer esa revisión,pero no hizo caso. Tendrá que demostrar que estoy equivocado o... lamuy ladina, meterte en esto —agregó indignado, mirando a Lang, quiensonreía de oreja a oreja.—Su esposa, mi cuñada, es una maga de la mecánica —explicó Lang alguardia—. Puede arreglar cualquier vehículo. Pero él —señaló a suhermano con el pulgar—, piensa que eso no es digno de una dama.—¿En qué siglo vive? —inquirió el guardia—. Mi esposa siempre arreglala lavadora. Nos ahorra una fortuna en cuentas de reparación. Nada comouna esposa que sepa encargarse de las quinas. Debería estaagradecido, amigo —dijo a Bob—. ¿Sabe lo que cobra un mecánico?—Lo sé. Estoy casado con uno —dijo Bob en tono sombrío—. Tiene supropio taller y no le importa que no me guste verla cubierta de grasa yoliendo a neumático quemado.—Sabes que Connie te adora —trató de consolarlo Lang—. Además, túeres también hombre de carrera y un estupendo supervisor—. Arguyó,
 
cuando el guardia fue llamado por un pasajero con problemas—. Mikeyseguirá tus pasos algún día. ¿Verdad, Mikey?—No. Yo quiero ser un mecánico grasiento, como mi mami,Bob alzó las manos al cielo y se alejó, dejando que Lang y el niño losiguieran.Los Patton vivían en Floresville, un pueblecito de las afueras de SanAntonio. Esa parte de Tejas seguía siendo rural y al volver a verla Langrecordó tiempos felices, cuando de muchacho visitaba junto con Bob elrancho de su tío y montaba a caballo con los vaqueros.—El tiempo pasa tan rápido... —comentó.—No sabes cuánto —replicó Bob. Se volvió a mirar a su hermano—. Vi aKirry el otro día.El corazón de Lang sufrió un vuelco. No esperaba oír mencionar esenombre. Durante cinco años había hecho todo lo posible por olvidarla. Losrecuerdos fueron repentinos y agudos, Kirry con su larga cabellera rubiaondeando al viento, sus enormes ojos verdes brillantes de risa y amor.Había otros recuerdos, no tan agradables, de Kirry llorando desconsoladay suplicando a un recalcitrante Lang que escuchara. Pero él no quisoescuchar. La encontró medio desnuda en compañía del mejor amigo de ély, cegado por los celos, creyó lo peor. Pasaron seis meses antes de queLang descubriera que ese «buen» amigo había tendido una trampa a Kirryporque la quería para él mismo.—Traté de disculparme una vez —dijo Lang sin abundar en el asunto,porque Bob sabía toda la historia.—Hasta la fecha no ha querido hablar de ti —dijo Bob, virando hacia lacalle lateral que llevaba a su casa—. Es muy diplomática cuando alguiente menciona, pero siempre cambia de tema.—Entró en la universidad cuando me fui.—Sí, y se graduó con honores. Es vicepresidente de una importantecompañía de relaciones públicas de San Antonio. Gana bastante dinero yviaja mucho.—¿Todavía viene aquí? —quiso saber Lang.Bob sacudió la cabeza.—Evita Floresville como a la peste —miró a su hermano—. Debiste herirlademasiado.Lang esbozó una sonrisa amarga.—No tienes idea de cuánto.—Fue poco después de eso cuando aceptaste el puesto en la CÍA.

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->