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Y ya que lo mencionamos, en esta casa de estudios parecebrillar por su ausencia toda orientación pragmática para los aspiran-tes a sociólogos. Acompañada de un status sin igual en su momentofundacional, la Sociología tuvo en sus primeras décadas de campolegítimamente reconocido un deciente rumbo profesional debido aun mercado de trabajo en ciernes que aún se mostraba ajeno a lasfacultades y aptitudes de un sociólogo. Hoy, en pleno siglo XXI, ladisciplina carece de tal prestigio pretérito, aunque cuenta con unmercado laboral mucho mas consolidado y exible. Aun así, muchosde nosotros, que hemos elegido la Carrera por vocación ideológica,nos encontramos, a lo largo del transcurso formativo, con que notenemos en mente demasiados rumbos denidos de inserción profe-sional. Y ese no es un problema de deciente formación académica,sino de desinformación por parte de nuestra Carrera. No casualmentenuestra Licenciatura carece de matrícula adjunta.Sociología cuenta con diversas orientaciones, acordes a las compleji-zaciones de la sociedad en la que vivimos como para que, optativa-mente, el alumno decida si focalizarse en algún área particular o no.Lamentablemente esa información intrínseca al plan de estudios noforma parte del sentido común de los estudiantes de esta Facultad.Carencia de autores autóctonos que se han dedicado a nues-tros problemas particulares, endeble difusión de información concer-niente a las posibles orientaciones que el sociólogo puede elegir,deciente conocimiento transmitido sobre los distintos roles profe-sionales que un sociólogo puede desempeñar en el plano laboral…Todos son puntos críticos de nuestra formación en el día a díaque si no se problematizan reproducen un proceso de naturalizacióny hacen de nuestra actividad una cuestión libresca, intelectualista eiconoclasta y, lamentablemente, desconocida para el sentido comúnde la gente. Solo modicando el curso de los hechos podemos alterarnuestro perl académico. Solo así podremos erradicar el graveproblema del desconocimiento del quehacer de un sociólogo,porque no hay nada más contradictorio que un intelectual incapaz dedenir lo que hace y para qué lo hace. Cambiar esa perspectiva difusaimplica, pues, cambiar los esquemas de socialización del conocimien-to que nos atraviesan a todos.
P o r e s t o p r o p o n e m o s…
Incorporación al cuerpo de materias obligatorias
de contenidos que aborden autores y teorizaciones focalizadas en las distintas coyunturas históricas de nuestro país, que permitanla formación del estudiante en la historia de su propia disciplina.
Modificación la enseñanza investigativa
para que un sociólogo emerja como un graduado idóneo en el desarrollo de una práctica de investigación. Para ello es necesario hacerhincapié en la praxis y alterar la estructura de los seminarios. Para que la obtención de horas de investigación que la Carrera solicita noconsista en la mera entrega de proyectos escritos, con una mínima o incluso nula salida al campo. Un cientíco social, en calidad de tal,debe escindirse de las prácticas ensayísticas “de gabinete” para ser realmente un sujeto-actor, capaz de emprender diversos desafíos entanto profesional.
Socialización del conocimiento referido a la proyección
de poco sirven las distintas posibilidades de orientación académica si estas no solo carecen de suciente difusión, sino queademás están desprovista de un asesoramiento acorde a sus condiciones de aplicación, tanto en el campo estatal como privado,como para que el estudiante disponga de mayores herramientas a la hora de delinear su futuro práctico, por fuera incluso, de ladedicación investigativa. Mayores orientaciones pueden generar un estudiante desorientado si no es acompañado de diversasredes de publicación del saber.
Publicación en el Siu Guarani
(en la planilla Excel de oferta de materias)
sobre las orientaciones a las que pertenece cada optativa, seminario o taller!
Si bien es cierto que en el último cuarto de siglo ha perdidoterreno y relevancia social si la comparamos con lo que fueron añospretéritos comprendidos entre 1957 y nes de los ´80, la Sociologíasigue siendo un campo delimitado de saber.Sin embargo, no menos cierto es que también, en el caso denuestra Carrera, tiene una serie de deudas y/o vacíos académicos queparecen no poder (o no querer) ser llenados. A la endeble estructura-ción que la aqueja en lo que se ha denominado Posmodernidad se lesuma, lamentablemente, un evidente décit de contenido. Por empe-zar, no es asombroso encontrar estudiantes avanzados que tengandicultades en responder a la gran pregunta “¿qué es la sociología?”,sino que a su vez es notorio el gran componente de extranjeridad enel cual nos formamos. Sin duda reproducimos una disciplina occiden-tal importada que ha surgido para dar respuesta a los problemas desu tiempo, pero los problemas societales no iniciaron ni acabaron enEuropa ni en la posguerra norteamericana. Correlativamente a lainstitucionalización de diversos paradigmas y referentes en el viejocontinente, Argentina ha tenido destacados exponentes, tantoacadémicos como extra-académicos que tuvieron un rol superlativoen materia de construcción de las instituciones fundamentales delEstado Nacional. Más allá de las inclinaciones políticas de muchos deellos (conservadoras, pseudo progresistas, revolucionarias), la Socio-logía ha estado presente en el país desde mucho antes de que GinoGermani la fundara como Carrera en nuestra Universidad allá por1957.Sarmiento, Alberdi, Quesada, Poviña, Carri y hasta el propioGermani aparecen como grandes ausentes en nuestra formaciónprofesional. Autores a los que eventualmente podemos abordar enuna que otra materia, pero escindidos todos ellos de la currícula obli-gatoria. Nuestra Carrera no inicia en el momento en que nos inscribi-mos. Tiene tras de sí mucho que decirnos, décadas de idas y vueltas,avances y retrocesos, momentos de gloria y decadencia teñidas deprestigio y sangre, y como potenciales sociólogos no podemos igno-rar ese legado que actualmente congura nuestro campo intelectualy laboral.
“El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen.Por eso venimos a combatir por el país alegremente.Nada grande se puede hacer con la tristeza”Arturo Jauretche
profesional de los futuros sociólogos!
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