Eduardo Zimmermann Tres propuestas de reforma política y reforma social
La historiografía destacó los vínculos entre las reformas políticas de principios del XX con lastransformaciones sociales experimentadas en el 80. Pero no se ha enfatizado los puntos de contactosentre esos 2 proyectos paralelos de reforma. Por lo tanto este trabajo tiene la finalidad de ilustrar lavinculación entre Reformas Políticas y reforma social a través de las propuestas de Joaquín V González,José Matienzo e Indalecio Gómez.
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Joaquín V González es el ejemplo más acabado entre los grupos liberales de la vinculación entreReforma Política y Reforma Social que se estableció en la primera década del XX. En 1902, presentandosu proyecto de ley de reforma del sistema electoral que introdujo el sistema uninominal por circunscripciones y que permitió la llegada de Alfredo Palacios al Congreso, sostenía la necesidad deesta reforma puesto que las perturbaciones de las clases obreras se motivaban en la falta de susrepresentantes en el Congreso.Si bien Joaquín V. González percibía un peligro en la contradicción existente entre sistema social yorden político que lo impulsaba a proponer la reforma, este impulso no era por la cesión ante las presiones de factores socio-económicos sobre la estructura política sino a la necesidad de reconocer elavance de nuevas formas de cultura política y de ideologías que se incorporaban al sistema tradicional.Este intento de Joaquín V González de incorporar en forma armoniosa al debate político las nuevasfuerzas sociales y de los nuevos principios que éstas encarnaban, sería reforzado con su proyecto decódigo laboral en 1904 que presentó el punto más alto de acercamiento entre el liberalismo reformistaoficialista y socialismo reformista del Partido Socialista. El proyecto establecía jornada de 8 horas detrabajo, descanso dominical, regulación de las condiciones de trabajo de las mujeres y menores, higieney seguridad. Además se buscaba establecer un sistema de relaciones laborales estables para disminuir elconflicto social e incorporar a las organizaciones representativas de los trabajadores al proceso dedecisiones políticas que les concernían.Se establecía a demás el reconocimiento de la personería jurídica a las asociaciones profesionalesobreras que cumplieran con ciertos requisitos como el respeto a la Constitución y leyes y la libertad deactuación según la conciencia de los afiliados. El Ejecutivo estaba facultado de disolver a todaasociación que incurriera en intentos de rebelión, alteración de la paz y el orden público, etc. Seestablecían sanciones y restricciones a las huelgas que rehusaran el arbitraje y provocaran interrupcionesde servicios y comercio por más de 10 días.Los beneficios concedidos a las asociaciones además de la personería jurídica, eran: facultad deconcertar contratos colectivos de trabajo, de confederarse y el derecho al fuero pero se resguardaba elderecho de libertad individual de afiliación. Como autoridad administrativa en el campo laboral secreaba una dependencia del Ministerio del Interior, la Junta Nacional del Trabajo cuyo presidente eradesignado por el Ejecutivo con acuerdo del Senado y 4 vocales (2 por los gremios empresarios y 2 por los obreros). La junta debía asesorar al gobierno en materia laboral, recopilar estadísticas, inspeccionar los establecimientos, etc.Para Joaquín V González de esta manera la solución de la cuestión social llegaría a través de la progresiva incorporación a la arena política y en los órganos administrativos y judiciales que tratan delos problemas obreros, de los mismos trabajadores. Pero la oposición del movimiento obrero y de losindustriales fue fatal para el proyecto, puesto que los sindicatos no podían aceptar las restricciones desus actividades y los empresarios no aceptaban la elevación de los costos de producción que acarrearía la
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