La fuerza de la inspiración alimenta la fe
(Primer encuentro del Presidente con el entrenador de Rug by. Después de los saludos, el capital del los Springbok, el joven François Pienaar y Mandela se sientan a tomar el té de media tarde, servido por el mismo Presidente).
Mandela:
¡Capitán de los Springbok! Un trabajo muy complicado.
François:
No, si lo comparamos con el suyo, señor Presidente.
Mandela:
Bueno, a mí nadie me intenta arrancar la cabezamientras hago el mío.
François:
Sí, señor.
Mandela:
Dígame, François, ¿cuál es su filosofía a la horade liderar? ¿Cómo hace para que su equipo se inspire, pararendir al máximo?
François:
¡Dando ejemplo! Siempre he pensado que hayque dar ejemplo, señor.
Mandela:
¡Eso es verdad! ¡Una verdad como un templo!
Mandela:
Pero, ¿cómo lograr que sean mejores de lo queellos creen que pueden ser…? ¡Eso es muy complicado,creo yo! ¡La inspiración es la clave! ¿Cómo hayamos la inspiración, para superarnos cuando no nos queda otra opción?¿Cómo hacemos que los demás también se inspiren? Yocreo que a veces a través del trabajo de otros. En la prisiónde Robben Island, cuando las cosas se ponían muy difíciles
¡Es la hora de la reconciliación!
(Jeisson, jefe de la seguridad del presidente, no está dispuesto a tener compañeros afrikaners,que en su día colaboraron con el Apartheid).
Jeisson:
Hay cuatro agentes del servicio secreto en mi despacho (…) Dicen que son la escoltapresidencial y que tienen órdenes firmadas por usted.
Mandela:
Esos hombres han recibido adiestramiento especial de las SAS, tienen mucha experiencia (…). Cuando los ciudadanos me ven enpúblico, ven a mis escoltas, me representandirectamente. La nación “arco iris” empiezaaquí. La reconciliación empieza aquí.
Jeisson:
¿Reconciliación, Señor?
Mandela:
¡Sí, reconciliación, Jeisson!...
Jeisson:
Camarada Presidente, hace pocoesos hombres intentaban matar a los nuestros,tal vez los que están en mi despacho lo intentaron y lo lograron.
Mandela:
Sí lo sé. El perdón también empiezaaquí. ¡El perdón libera el alma, disipa el temor¡Precisamente por eso, es un arma tan poderosa. ¡Por favor Jeisson, inténtelo!
François:
¿Un poema?
Mandela:
Un poema victoriano. Sólo eran palabras, pero me ayudaban a levantarme cuando loúnico que quería era derrumbarme
(Mandela cuenta emocionado su experiencia en las Olimpiadas de Barcelona, como se sintió ins pirado por un tema cantado y le dio nuevas es peranzas para seguir con sus ideales).
Mandela:
(…) ¡Necesitamos inspiración, François!, porque para construir nuestra nación, todos debemos superar nuestras expectativas.
La fe siembra la confianza humana
(El Consejo Nacional de Deportes acaba de tomar algunas decisiones en contra del equipo nacional de Rugby, los Springbok. Mandela acude a la asamblea, inesperadamen te, para persuadirles).
Mandela:
(…) Estoy informado de la votación realizada.Estoy informado de que ha sido unánime. No obstante,creo que deberíamos restituir a los Springbok. Restituir sunombre, su emblema y sus colores, inmediatamente. Lesexplicaré porqué: En la prisión de Roben Ailan todos loscarceleros eran afrikaners, me pasé veintisiete años estudiándolos: aprendí su idioma, leí sus libros, su poesía;tenía que conocer a mi enemigo antes de poder vencerle.Y le hemos vencido, no creen. Todos nosotros hemos vencido. Nuestro enemigo ya no son los afrikaners, ahora somos compatriotas, compañeros de democracia; y paraellos lo más sagrado es su equipo de Rugby. Si les arrebatamos eso les perderemos. Les demostraremos que nosomos como ellos temían que fuéramos. No podemos caer tan bajo. Tenemos que sorprenderles con compasión, templanza y generosidad. Sé muy bien, de todo lo que ellosnos han privado. Pero este no es el momento de aplaudir venganzas absurdas. ¡Es el momento de construir nuestranación, utilizando hasta el último ladrillo disponible, aunqueese ladrillo venga envuelto en papel verde y dorado! Ustedes me eligieron como dirigente, ¡dejen que les dirija¡
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