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VARIEDADES
CUERDAS
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Variedades
es una publicación del Diario Oficial
D
IRECTOR
FUNDADOR
: C
LEMENTE
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ALMA
D
IRECTOR
(
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) : J
ORGE
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ANDOVAL
C
ÓRDOVA
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DITOR
: M
OISÉS
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YLAS
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DITOR
DE
FOTOGRAFÍA
: J
EAN
P. V
ARGAS
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IANELLA
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DITOR
DE
DISEÑO
: J
ULIO
R
IVADENEYRA
U
SURÍN
D
IAGRAMACIÓN
: C
ÉSAR
F
ERNÁNDEZ
F
ERNÁNDEZ
T
ELÉFONO
: 315-0400,
ANEXO
2030C
ORREOS
:
VARIEDADES
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EDITORAPERU
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MAYLAS
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EDITORAPERU
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RESUMEN
MANUEL BACA, CONSTRUCTOR DE INSTRUMENTOS
Retorno alas cuerdas
CREACIÓN.
Los trabajos enmate burilado del maestro SixtoSeguil destacan por su belleza yoriginalidad.FOTO: Jack Ramón Morales
4 | CRÓNICA
Ser discapacitados no impide a tres jóvenesexpresar su talento creador.
6 | ARTE POPULAR
El reconocido maestro del mate buriladoSixto Seguil cuenta su historia.
8 | TURISMO
Los múltiples atractivos turísticos de laprovincia de Palpa, en Ica.
12 | PERFIL
Un sentido homenaje al desaparecidoperiodista Manuel Jesús Orbegozo.
16 | EL OTRO YO
Mitsuharu Tsumura afirmaque la paciencia y la humildadson las mayores virtudes quedebe tener un cocinero.
PORTADA
ESCRIBE/FOTOS: JOSÉ VADILLO
“A
quí, cualquier artesano que está aprendiendoa hacer guitarras se hace llamar
luthier
".Manuel Baca está indignado; sube lentamentelas escaleras de su casa, aquí en el kilómetro 14 y mediode la Túpac Amaru, apoyándose sobre un bastón. Bacalleva algunos unos meses reencontrándose con su taller,en el tercer piso de su casa; con sus herramientas; conlas virutas que quedan en este ejercicio de arrancarle alos maderos formas de sirenas cantoras; de guitarras,charangos, mandolinas...–
Luthier
no es cualquiera –continúa cuando llegamosal segundo piso–, es un término que define a quienes tienenla capacidad y conocen la técnica para construir cualquierinstrumento de cuerda, no solo guitarras. Y este artesanoabancaíno se ha ganado, a puro golpe de trabajo, el título de
luthier
, de maestro constructor de instrumentos de cuerda.Se sienta sobre un poyo e ironiza: "Algunos me dabanpor muerto". Cerca de unquinquenio de ausencia paraun constructor de guitarrases una eternidad en estostiempos del mercado y de lacompetencia. Casi un suicidiolaboral. Cinco años en que susinstrumentos se llenaron depolvo y también su fama.Ese silencio laboral se lodebe a la diabetes, comenta.Cinco años también que vivesolo y sus hijos lo visitan cada
Una enfermedad lo mantuvo alejado cincoaños y hoy, el
luthier
abancaíno Manuel Baca,considerado uno de los mejores constructores deguitarra del país, retoma su actividad buscando elequilibro entre graves, medios y agudos.
fin de semana. Baca ha perdido varios kilogramos, sí, ya noluce vigoroso, como en la foto que cuelga sobre la pared, y sela tomaron para la sesión de una revista ya desaparecida.
Nació "en la tierra de Tulio Loza", Abancay. Llegó a Limamuy niño, un día que se escapó de su pueblo junto con suprimo. Recuerda que le decían cholito, que solo sabía hablarquechua, y se le abren los ojos cuando recuerda que se tirabaa un costado de la pista cada vez que veía un automóvil pasara toda velocidad. Pero Manuel Baca ya estaba enamorado delas formas de las guitarras. Porque lo suyo es genético. EnAbancay, había aprendido a hacer charangos solo viendo asu abuelo, Feliciano Escalante, que hacía de todo, violines,sombreros, chicotes.A los siete años de edad se hizo un "hualaichito", un cha-rango pequeño y chillador que empezó a alquilarlo a un solcon cincuenta centavos. Su padre era herrero y en sus ratoslibres sacaba su guitarra para cantar a dúo con la mamá deManuel, que también tocaba elrondín y hacía llorar y reír consus huainos. Y en el colegio,antes de huir rumbo a Lima,a Manuel Baca ya le llamabancientífico, porque siempre erainquieto, tratando de hacer co-sas, moldeando su futuro.
En Lima, Baca empezóayudando en una casa, perono le gustaba esa labor y se