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Historia de La Evaluación Curricular

Historia de La Evaluación Curricular

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Texto tomado con fines educativosAsignatura Evaluación EducacionalProfesora Daysi Reinoso S.
 
HISTORIA DE LA EVALUACION CURRICULAR 
Hernández Rojas, Gerardo y J.J. Carlos Guzmán. (1991)
 Evaluación curricular 
. En: Módulo BasesPsicopedagógicas, Maestría en Tecnología Educativa, Unidad 5, Diseño Curricular I, Tema IV.ILCE-OEA, México, pp. 59-88
INTRODUCCION
Conocer los efectos de las acciones educativas ha sido una preocupación constante de loseducadores, por eso gran parte del esfuerzo y de la finalidad de sus actos están encaminados a laconsecución de este propósito. Por ello, este último capítulo de la unidad está dedicado a proporcionar las bases teóricas de la evaluación y dar el antecedente necesario a los aspectosmetodológicos que serán revisados en la siguiente unidad.La evaluación forma parte inherente de las tareas de planeación educativa, en la medida que leofrece información y juicios acerca del funcionamiento del sistema o institución educativos paraque a partir de los mismos, puedan diseñarse las políticas de cambio institucional tendentes afortalecer los aspectos adecuados, o a modificar aquellas acciones o condiciones productoras deresultados no deseables. La evaluación es, sin lugar a dudas, un ejercicio de autoconocimiento que,cuando es ejercido con toda honestidad, contribuye a comprender mejor y a valorar el quehacer educativo.En este capítulo pretendemos ofrecer un contexto teórico general que permita al lector conocer los principales problemas y debates existentes. En primera instancia está centrado en la aclaraciónconceptual del término y en analizar las dimensiones que lo componen. Este apartado intentaresponder las siguientes preguntas: ¿Qué características debe tener el evaluador?, ¿A qué tipo de problemas se enfrenta al desempeñar su labor?, ¿Para qué se evalúa?, ¿Cuál es el ámbito deanálisis?, ¿Cuándo se evalúa?, etc. La siguiente sección comprende la parte histórica de laevaluación, porque se consideró relevante mostrar las vicisitudes que este concepto ha tenido a lolargo del tiempo para conocer, de esta manera, su utilización en diferentes épocas y lugares. Enotra parte se ofrecen los lineamientos teóricos más influyentes en estos momentos, condescripciones amplias acerca de las características principales de ellos y ofreciendo las dos posturas antagónicas en las que se centra el debate de la evaluación curricular, mostrando lasventajas y limitaciones de cada una de ellas. Se termina el capítulo con una breve descripción decriterios para llevar a cabo la tarea de evaluar la propia evaluación.Una idea subyacente que impera en el capítulo es el deseo de brindar los elementos teóricosnecesarios para llevar a cabo la evaluación y no quedarse como mero ejercicio intelectual. Por esoel énfasis en mostrar las dificultades, reales y concretas presentadas para realizar la evaluación enlas escuelas e instituciones. Se quiso evitar que la información quedara en un plano "técnico","aséptico", sin exponer los problemas verídicos a los que inevitablemente se enfrenta el evaluador.Es más útil presentar la verdad de las cosas que mentir por omisión. Creemos que ésta es unamanera veraz de proceder; además a la larga es más fructífera.
1. LA CONCEPTUALIZACION Y DIMENSIONES DE LA EVALUACION CURRICULAR Definiciones de la Evaluación.
En las páginas siguientes analizaremos el término evaluación con el fin de precisarlo y distinguirlode conceptos afines, posteriormente expondremos las dimensiones que lo conforman centrándonosen los aspectos éticos y sociopolíticos, también describiremos los niveles en que se divide ydistintos momentos para efectuaraUna de las primeras dificultades que surge al intentar definir evaluación es que, en apariencia todoscomparten un mismo significado; sin embargo, si presentamos diferentes definiciones delconcepto, veremos que está lejos de representar lo mismo para todos. Así la evaluación ha sido
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Texto tomado con fines educativosAsignatura Evaluación EducacionalProfesora Daysi Reinoso S.
 
definida como: "... un proceso para determinar en que medida han sido logrados los objetivoseducativos" (Tyler,1973): "...es un proceso sistemático que formula juicios de valor acerca de loque es a lo que debería ser" (Carreón, 1983); "...es un proceso organizado que permite la obtenciónde información útil para apoyar la toma de decisiones" (Stufflebeam, 1969); "...es la investigaciónsistemática para determinar el mérito o valor de un objeto" (Comité Conjunto, 1988), "...es laconstrucción de significados, que en una acción hermenéutica tratan de construir una comprensiónde determinado proceso educativo" (Díaz-Barriga, 1988); "...es la examinación sistemática de loseventos ocurridos durante y corno consecuencia de un programa" (Nevo, 1983), "...es la mediciónde consecuencias deseables e indeseables de las acciones realizadas para alcanzar una meta quevaloramos" (Riecken, 1952).Un punto consensual de las definiciones expuestas es la de concebir a la evaluación como un procedimiento o acto
sistemático, organizado
y
propositivo,
lo cual implica que su realización precisa del dominio de elementos teóricos, metodológicos y técnicos. Es decir, para efectuar evaluaciones es imprescindible una adecuada preparación de quien lo realiza, porque es unaactividad organizada no azarosa, metódica no incoherente, propositiva no confusa.
Propósitos de la Evaluación.
Por lo que toca a las finalidades de la evaluación existen discrepancias, aunque un uso generalizadodel término es aquel que lo interpreta como proceso de emitir un juicio u opinión para volar alfenómeno estudiado (Carreón, 1983, Comité Conjunto, 1988). Otros autores la conciben como unmecanismo para averiguar al impacto o a las consecuencias de una acción, quedando en segundo plano el interés por juzgar (NUEVO, 1983, Riecken, 1952). Lo usual es utilizarla para comparar losresultados obtenidos contra ciertos objetivos, normas o criterios (Tyler, 1973, Carrión 1983 yRiecken, 1952). En resumen, d e acuerdo con estos autores, la evaluación tendrá la finalidad deofrecer información para saber lo sucedido para una experiencia educativa, luego comparar dichosresultados con los objetivos, normas o criterios y finalmente, formular un juicio de valor a partir detodo lo anterior.Un aspecto controversial es que varios autores señalan que la finalidad primordial de la evaluaciónes ayudar a racionalizar la toma de decisiones, aquí el énfasis es puesto en los aspectos pragmáticos(Stufflebeam, 1969). Otros se oponen a este uso, argumental que hacerlo es darle un carácter utilitarista, oscureciendo y desviando la atención sobre la función más importante de la evaluación:ayudar a comprender lo acontecido durante el evento educativo (Díaz-Bariga, 1988). Para este autor la evaluación ha sido tomada sólo como un instrumento y proceso meramente técnicos, pasando por alto sus referentes teóricos, políticos y sociales, Díaz-Barriga sostiene que construir una teoría es elreto principal de la evaluación.Resumiendo, aunque existen claras diferencias en cuanto a los fines de la evaluación podemosdecir, sin embargo, que los autores están de acuerdo en que ésta se realiza de manera organizada para obtener información que nos permita comparar los resultados logrados con los propósitos, juzgar a partir de criterios si lo logrado valió la pena y si (aquí es donde surgen las divergencias) loobtenido sirve para diseñar políticas que modifiquen una situación, mientras para otros laevaluación es un fin en si mismo, siendo su función más apreciada la de ayudarnos a entender mejor la dinámica y complejidad de los educativos.
Carácter Axiológico de la Evaluación.
Hemos dicho que la evaluación emplea parámetros, criterios o indicadores, lo que implica que, deuna u otra forma, no nos podemos escapar de los aspectos éticos y de valor. Al juzgar una situaciónimplícita o explícitamente estamos usando juicios, es decir; empleando nuestras nociones de lo quees “bueno”, “deseable”, “negativo”, “irrelevante”, ”prioritario”, ”malo”, etc. Aun alejándonos dela controversia de si hay valores absolutos o relativos este terreno es conflictivo. Es así, por quemuchas veces hay discrepancias en cuanto a los valores admitidos, o inconsciencia de los mismos,otras no hay acuerdo sobre su interpretación y lo usual es la incongruencia entre los valores
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Texto tomado con fines educativosAsignatura Evaluación EducacionalProfesora Daysi Reinoso S.
 
aceptados y las acciones realizadas. Por lo tanto, una primera tarea del evaluador es ayudar a los participantes a clarificar los marcos de valor de la situación y debatir sobre los principios, fines,metas, propósitos de la misma y su correspondiente aplicación. Estas reflexiones, sin lugar a dudasenriquecerán el trabajo evaluativo. Igualmente los aspectos axiológicos obligan a definirse, aadoptar y defender posturas, por lo mismo el evaluador tiene el deber de dilucidar sus propiosmarcos de valor que asume, para posibilitar que su trabajo sea juzgado de forma clara, abierta y para evitar que los mismos distorsionen su labor.
Aspectos Sociopolíticos de la Evaluación.
Realizar evaluación es una tarea difícil porque es multicasual e involucra inevitablemente losaspectos sociopolíticos. Es un fenómeno complejo porque su objeto de estudio, elconocimiento de las consecuencias de los actos humanos, también lo es. Como dice Cronbach(1986) es un proceso por medio del cual la sociedad aprende sobre sí misma".El carácter político se debe a que el currículum concentra una serie de conflictos, luchas por el poder y dinámicas institucionales donde convergen diversos problemas sociales, ideológicos yacadémicos. Así, por ejemplo, los profesores tienden a conquistar espacios, dentro del plan deestudios, que consideran propios, el hecho de impartir determinada materia hace que se agrupen por departamentos, áreas y academias. Desde ahí puede influir el proceso de evaluación curricular y tener ingerencia en la elaboración del nuevo plan de estudios. Es obvio que cada grupo docentedefenderá su propia “cosmovisión" de lo curricular, por razones académicas, de preferencias personales y de tipo laboral, ya que quitar o incorporar contenidos implica necesariamente ajustesde personal.El carácter conflictivo de la evaluación se demuestra en que generalmente constituye uno de los primeros pasos para realizar cambios en la vida institucional, con la consecuente redistribución del poder. Si algunos grupos institucionales sienten que perderán sus privilegios, harán todo lo posible para evitar o sabotear la evaluación. Aunado a los problemas anteriores esta el innegable temor aser evaluados, ya que ello implica el hecho de ser juzgados por otras personas. Como definióPatton (1980) de manera un tanto chusca "evaluar es hacer a otros lo que no permitirías que ellos tehicieran a tí". Si a este miedo natural se suma el hecho de que muchas veces la evaluación se haempleado para justificar decisiones previamente tomadas; no es extraño entonces que su sóloanuncio despierte sospechas y suspicacias, cuando no un franco rechazo.Otras dificultades provienen de las más variadas dinámicas institucionales, políticas académicoinstitucionales y formas de organización académico administrativa, etc. Por eso Díaz-Barriga(1989) afirma que quien realiza evaluación curricular "necesariamente hace política gremial,académica e institucional"Para afrontar adecuadamente los problemas antes descritos, el evaluador precisa de tacto ysensibilidad política para detectar las posiciones académicas y políticas de los distintos grupos queforman la institución. Igualmente necesita conseguir credibilidad para obtener la confianza delmayor número de participantes y tener capacidad de convocatoria para lograr el trabajo conjunto de personas pertenecientes a diferentes grupos.El papel del evaluador es mediar entre las personas que patrocinan el estudio y los afectados por elmismo. Debe por un lado cumplir con las expectativas de los primeros, pero también necesitacontar con el apoyo o, por lo menos, la disposición de los sujetos. Es evidente que quienesfinancian el estudio tienen gran ingerencia sobre sus resultados y los usos de los mismos; sinembargo, la participación de los afectados es crucial para llevarla a cabo. Si el evaluador pierdecredibilidad y la confianza de los participantes, su labor se verá severamente afectada, no obstantesu adecuación técnica.Todas estas situaciones toman muchas veces áspero y difícil el trabajo evaluativo, pero lanecesidad de hacerlo y los beneficios resultantes hacen que sea un esfuerzo valioso y es un reto para los individuos que deseen trabajar en este campo. Concluimos este apartado proponiendo queuna buena evaluación debería de explicar y socializar los intereses y preocupaciones de los
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