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efectos del matrimonio en cuanto a las personas

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EFECTOS DEL MATRIMONIO EN CUANTO A LAS PERSONAS:
 
DEBERES Y DERECHOS DE LOSCÓNYUGES (Parte II)D) DEBER DE COHABITACIÓNa) Concepto:
Como consecuencia del matrimonio, los esposos están obligados a cohabitar, esdecir, a vivir bajo un mismo techo. El Código consagra este deber en el art. 199, párr. primero, en lossiguientes términos:
"Los esposos deben convivir en una misma casa, a menos que por circunstanciasexcepcionales se vean obligados a mantener transitoriamente residencias separadas. Podrán ser relevados judicialmente del deber de convivencia cuando ésta ponga en peligro cierto la vida, o laintegridad física, psíquica o espiritual de uno de ellos, de ambos o de los hijos" 
.
b) Excepciones:
 # La principal está dada por la separación personal, cuya consecuencia fundamental esprecisamente su desaparición (art. 206, párr. primero, Cód. Civil).# También queda en suspenso cuando, promovida la acción de separación personal o dedivorcio o antes de ella en los casos de urgencia, el juez decide que uno de los esposos se retire delhogar conyugal (art. 231, Cód. Civil, texto según ley 23.515). Se trata de una situación provisional, puesel deber de cohabitar renace si el pedido de separación o de divorcio es rechazado y desaparece si esacogido.Otras situaciones de hecho pueden dar lugar a la desaparición del deber de cohabitación. Por lopronto, la existencia de causales de separación personal o de divorcio imputables al otro cónyuge justificasu interrupción de hecho, sea que se promueva el juicio de separación o de divorcio o no se lo haga, puespor su propia naturaleza esas circunstancias hacen intolerable la vida en común y no existe interés socialen imponer al cónyuge afectado la promoción de tal juicio.# Otras circunstancias que pueden autorizar el incumplimiento transitorio del deber decohabitar constituyen una cuestión de hecho que debe ser prudencialmente apreciada por los jueces encada caso, sea con motivo del pedido de relevo fundado en la parte segunda del art. 199, párr. primero,sea en el juicio de separación personal o de divorcio fundados en el incumplimiento. Por ejemplo, el retirodel hogar del cónyuge que padece enfermedad contagiosa con el fin de no contagiar al otro o a los hijos,la ausencia transitoria impuesta por razones de trabajo, el alejamiento destinado a eludir la persecuciónpolítica, las amenazas contra la vida de cualquier proveniencia, u otras situaciones similares.
c)
 
Incumplimiento del deber de cohabitación: medios compulsivos y sanciones
: Elincumplimiento del deber de cohabitación por uno de los esposos no puede dar lugar a medioscompulsivos directos para lograr su ejecución forzada, ya que ésta está vedada por la regla del art. 629del Cód. Civil.La sanción civil del incumplimiento es la separación personal o el divorcio, ya que configura lacausal de abandono voluntario y malicioso (arts. 202, inc. 5, y 214, inc. 1, Cód. Civil). Además, otrasanción menor está dada por la negativa de alimentos. En cambio, no cabe la aplicación de sancionesconminatorias para obtener el reintegro al hogar, pues no resulta razonable que pretenda lográrselo conla amenaza de perjuicios económicos; no se ve cómo conseguir por ese medio la reanudación de unaconvivencia armónica propia de la unión conyugal, y no la simple presencia física en el hogar destinada aevitar el perjuicio patrimonial.
 
Bosseret – Zanonni – Mazzinghi – Borda – Belluscio
d) Negativa de uno de los cónyuges a reanudar la convivencia:
Dispone el art. 199, últimopárrafo, que cualquiera de los cónyuges podrá requerir judicialmente se intime al otro a reanudar laconvivencia interrumpida sin causa justificada, bajo apercibimiento de negarle alimentos.Adviértase que la intimación debe ser hecha con intervención judicial; es decir, no basta laintimación hecha por medios privados (telegrama colacionado, carta documento, etc.), sea ono fehaciente.En todo caso, la intimación sólo puede hacerse después de oír al otro cónyuge, pues éste puedealegar una razón fundada para no convivir en cuyo caso no procede que se la formule. Tampoco cabeformularla si el marido exige el reintegro después de una separación de largos años, con el propósitoevidente de liberarse de la obligación de alimentos.
e) Sanciones:
El cónyuge que falta a su deber de cohabitación está expuesto a sancionesgraves:
@
Pérdida del derecho a alimentos (art. 199);
@
Divorcio por su culpa, dado que implica abandono voluntario y malicioso del hogar (art. 202, inc. 5).
 
@
Producida la separación de hecho, el cónyuge culpable no tiene derecho a participar de los bienesgananciales que con posterioridad a la separación, aumentaron el patrimonio del no culpable (art. 1306,tercer párrafo).
C) DEBER DE ASISTENCIA
: La doctrina distingue entre el concepto genérico de asistencia y elespecífico de alimentos. La noción de asistencia recoge -al igual que la fidelidad- una serie depresupuestos éticos que sustancialmente podrían sintetizarse en el concepto de solidaridad conyugal. Y,más allá todavía, solidaridad familiar. Los alimentos, como prestación, si bien se fundan en el deber deasistencia, se traducen en valores pecuniarios, de contenido económico, que aseguran la subsistenciamaterial.En la asistencia, en sentido amplio, quedan comprendidos la mutua ayuda, el respeto recíproco,los cuidados materiales y espirituales que ambos cónyuges deben dispensarse. Por esa razón, elincumplimiento de la asistencia en sentido amplio ha sido juzgado como causal de divorcio: no sólocuando la inasistencia se revela como incumplimiento de la prestación alimentaria, sino en otros casos enque la conducta desaprensiva de un nyuge, privó al otro de cuidados o apoyo en la relaciónpermanente.
a) Asistencia moral y material
. - El texto del art. 198 del Cód. Civil, introducido por la ley23.515, consagra expresamente el deber de asistencia, que es de la esencia del matrimonio, es recíprocoentre los cónyuges, y tiene un aspecto moral o espiritual y otro material. En el primero, se ha señaladocomo su contenido concreto:
a)
La solidaridad personal, representada no sólo por un trato considerado y decoroso sino también por laprestación de los estímulos necesarios para el logro del propio destino, y por la coparticipación en todoslos avatares de la vida, alegrías y dolores, éxitos y fracasos,
b)
El auxilio moral o espiritual en caso de enfermedad.
c)
Finalmente, la ayuda de un cónyuge al otro en sus negocios particulares según lo corriente en elmedio social en que actúan: por ejemplo, en la explotación de negocios de poca envergadura.2
 
Bolilla 8 -
 
Deberes y Derechos Personales de los Esposos - FamiliaLa ley 23.515 ha suprimido el deber primordial del marido de sostener económicamente a lamujer y al hogar. Aunque no hay ahora regla específica, cabe interpretar que la obligación de sostener elhogar incumbe a uno y otro en proporción a sus medios.En tal sentido, diversos fallos de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil han puesto demanifiesto que el principio de igualdad judica de los nyuges debe ser aplicado sen lascaracterísticas de cada grupo familiar, tomando en consideración las funciones o los roles desempeñadospor cada uno de ellos durante la convivencia, la posición económica, social y cultural del matrimonio y decada uno de sus integrantes, su edad, estado de salud y capacidad laboral, los bienes y rentas de quedisponen o pueden disponer, y las tareas desempeñadas después de la ruptura.
b) Alimentos:
El art. 198 del Cód. Civil, texto según ley 23.515, establece también el debermutuo de alimentos entre los esposos, sin que norma alguna lo reglamente fuera de los casos deseparación personal o divorcio, o de proceso de separación o divorcio en trámite (arts. 207, 217 y 231).A falta de disposiciones específicas, los alimentos entre cónyuges que conviven o están separadosde hecho deberán regularse por la disposición del art. 207, referente a la separación personal peroaplicable también al divorcio (art. 217).Según dicha disposición deberán tenerse en consideración el nivel económico de los esposos, suedad y estado de salud, la dedicación al cuidado y educación de los hijos, la capacitación laboral yprobabilidad de acceso a un empleo del alimentado.Habrá también de examinarse la aplicabilidad de las pautas que la jurisprudencia había fijadoanteriormente sobre la base de las disposiciones de la ley de matrimonio civil, en especial la de que losalimentos no deben limitarse a la satisfacción de las necesidades mínimas, sino comprender también lonecesario a fin de cubrir todas las exigencias de la vida de relación, necesidades culturales, distraccionesy viajes de recreo o descanso, etcétera.
b1) C aracteres de la obligación alimentaria:
La obligación alimentaria entre cónyugestiene los siguientes caracteres.
a)
Es recíproca. Ello resulta de la propia naturaleza del matrimonio y del actual texto del art. 198 delCód. Civil, que establece la reciprocidad de los deberes de asistencia y alimentos.
b)
Es permanente. Subsiste durante la tramitación de los juicios de divorcio y de separación personal(art. 231. Cód. Civil), después de la separación personal (art. 207) y aun después de disuelto elmatrimonio por divorcio (arts. 217 y 218).Aun cuando la cuestión dio lugar a dificultades durante mucho tiempo, terminó por triunfar en la jurisprudencia y en la doctrina el criterio de que tampoco le pone fin la separación de hecho.En caso de negativa del requirente de alimentos a cumplir el deber de cohabitación, el art. 199,párr. segundo, del Cód. Civil, dispone que "cualquiera de los cónyuges podrá requerir judicialmente (que)se intime al otro a reanudar la convivencia interrumpida sin causa justificada bajo apercibimiento denegarle alimentos''.Habitualmente, la petición de alimentos se formula cuando los cónyuges están separados. Sinembargo, no existe disposición legal alguna que subordine el derecho a los alimentos a la circunstanciade estar los esposos separados de hecho, de modo que nada obsta para que se los solicite mientrastodavía habitan en la misma vivienda. Claro está que la situación debe ser tenida en consideración paragraduar la medida de los alimentos. Por otra parte, se ha sostenido que en tal caso debe justificarse elincumplimiento de la obligación alimentaria por parte del demandado.Francisco J. Villanueva3

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