Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword or section
Like this
82Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
La farmacia de Platón - Jacques Derrida

La farmacia de Platón - Jacques Derrida

Ratings: (0)|Views: 3,546 |Likes:
Published by diamondreflect
Del libro "La diseminación". Tome dos versiones de Scribd y corregí páginas ilegibles de la version de mejor calidad. Incluye OCR.
Del libro "La diseminación". Tome dos versiones de Scribd y corregí páginas ilegibles de la version de mejor calidad. Incluye OCR.

More info:

Published by: diamondreflect on Sep 28, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/08/2013

pdf

text

original

 
LA FARMACIA DE PLATON
Primera versión publicada en
Tel Quel
(núms. 32y 33), 1968.
 
Kolafos:
golpe en la mejilla, bofetada...
(kolaptó). Kolaptó:
1. cortar,
particul. re-ferido a aves,
picotear,
de donde
abrirdesmenuzando a picotazos... por analogíareferido al caballo que da en el suelo conel casco. 2. hollar, grabar:
gramma eis ai-geiron,
[álamo] Anr. 9, 341, o cata floiu[corteza], Cali. fr. 101, una inscripción enun álamo o en una corteza (R.
Claf;
cf.:R.
Gluf,
cavar, rascar).
Un texto no es un texto más que si esconde a laprimera mirada, al primer llegado la ley de su com*posición y la regla de su juego. Un texto permaneceademás siempre imperceptible. La ley y la regla nose esconden en lo inaccesible de un secreto, simple-mente no se entregan nunca, en el
presente,
a nadaque rigurosamente pueda ser denominado una per-cepción.A riesgo siempre y por esencia de perderse asídefinitivamente. ¿Quién sabrá nunca tal desapari-ción?El ocultamiento del texto puede en todo caso tar-dar siglos en deshacer su tela. La tela que envuelvea la tela. Siglos para deshacer la tela. Reconstituyén-dola así como un organismo. Regenerando indefini-damente su propio tejido tras la huella cortante, ladecisión de cada lectura. Reservando siempre unasorpresa a la anatomía o a la fisiología de una críti-95
 
•ca que creería dominar su juego, vigilar
%
la vez to-dos sus hilos, embaucándose así al querer mirar eltexto sin tocarlo, sin poner la mano en el «objeto»,:sin arriesgarse a añadir a él, única posibilidad deentrar en el juego cogiéndose los dedos, algún nuevohilo. Añadir no es aquí otra cosa que dar a leer. Hayque arreglárselas para pensar eso: que no se tratade bordar, salvo si se considera que saber bordar essaber seguir el hilo dado. Es decir, si se nos quiereseguir, oculto. Si hay una unidad de la lectura y dela escritura, como fácilmente se piensa hoy en día,.si la lectura
es
la escritura, esa unidad no designami la confusión indiferenciada ni la identidad de to-da quietud; el
es
que acopla la lectura a la escrituradebe descoserlas.Habría, pues, con un solo gesto, pero desdobla-do, que leer y escribir. Y no habría entendido nadadel juego quien se sintiese por ello autorizado a aña-dir, es decir, a añadir cualquier cosa. No añadiríanada, la costura no se mantendría. Recíprocamentetampoco leería aquel a quien la «prudencia metodo-lógica», las «normas de la objetividad» y las «baran-dillas del saber» le contuvieran de poner algo de losuyo. Misma bobería, igual esterilidad de lo «no se-rio» y de lo «serio». El suplemento de lectura o deescritura debe ser rigurosamente prescrito, pero porla necesidad de un
juego,
signo al que hay que otor-gar el sistema de todos sus poderes..178Muy aproximadamente, hemos dicho ya todo loque
queríamos decir.
Nuestro léxico en todo caso nose halla muy lejos de estar agotado. Con algún su-plemento, nuestras preguntas no tendrán ya quenombrar más que la textura del texto, la lectura yla escritura, el dominio y el juego, las paradojas dela suplementariedad, así como las relaciones gráfi·cas de lo vivo y lo muerto: en lo textual, lo textil ylo histológico. Nos mantendremos dentro de los lí-mites de ese
tejido:
entre la metáfora del
istos
(
l
) yla pregunta sobre el
istos
de la metáfora.Puesto que ya hemos dicho todo, habrá que tole-rar que continuemos un poco más. Si nos extende-mos por la fuerza del juego. Si pues
escribimos
unpoco: de Platón, que ya decía en el
Fedro
que la es-critura no puede más que repetir (se), que «significa
(semainei)
siempre lo mismo» y que es un «juego»
(paidia).
(
J
) «Istos,
ou, prop.
objeto alzado,
de donde: I,
mástilde barco
. II.
Rodillo vertical
entre los antiguos, no horizon-tal como entre nosotros (salvo en los Gobelinos y en lasmanufacturas de la India) de donde parten los hilos de lacadena sobre un telar, de donde: 1.
telar;
2.
la cadena fijadasobre el telar,
de donde
la trama;
3.
tejido, tela, pieza detela;
4. p. anal,
tela de araña; o ¡celdilla de abeja
. III
varita..verga
. IV p. anal,
hueso de la pierna.»
3

Activity (82)

You've already reviewed this. Edit your review.
1 hundred reads
1 thousand reads
Juan Tzoc liked this
Fernando Hdz liked this
Floo Zuñiga liked this
Fabrizio Ojeda liked this
Raquel Salgado liked this
williamjohnliam liked this

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->