Antes que la peluca y la casaca
fueron los r\u00edos, r\u00edos arteriales:
fueron las cordilleras, en cuya onda ra\u00edda
el c\u00f3ndor o la nieve parec\u00edan inm\u00f3viles:
fue la humedad y la espesura, el trueno
El hombre tierra fue, vasija, p\u00e1rpado
del barro tr\u00e9mulo, forma de la arcilla,
fue c\u00e1ntaro caribe, piedra chibcha,
Tierno y sangriento fue, pero en la empu\u00f1adura
de su arma de cristal humedecido,
las iniciales de la tierra estaban
escritas.Nadie pudo
las olvid\u00f3, el idioma del agua
fue enterrado, las claves se perdieron
o se inundaron de silencio o sangre.
Yo estoy aqu\u00ed para contar la historia.
Desde la paz del b\u00fafalo
hasta las azotadas arenas
de la tierra final, en las espumas
acumuladas de la luz ant\u00e1rtica,
y por las madrigueras despe\u00f1adas
de la sombr\u00eda paz venezolana,
te busqu\u00e9, padre m\u00edo,
joven guerrero de tiniebla y cobre,
oh t\u00fa, planta nupcial, cabellera indomable,
madre caim\u00e1n, met\u00e1lica paloma.[ 10]
Qui\u00e9n
me espera? Y apret\u00e9 la mano
sobre un pu\u00f1ado de cristal vac\u00edo.
Pero anduve entre llores zapotecas
y dulce era la luz como un venado,
Tierra m\u00eda sin nombre, sin Am\u00e9rica,
estambre equinoccial, lanza de p\u00farpura,
tu aroma me trep\u00f3 por las ra\u00edces
hasta la copa que beb\u00eda, hasta la m\u00e1s delgada
A las tierras sin nombres y sin n\u00fameros
bajaba el viento desde otros dominios,
tra\u00eda la lluvia hilos celestes,
y el dios de los altares impregnados
devolv\u00eda las flores y las vidas.
El jacarand\u00e1 elevaba espuma
hecha de resplandores transmarinos,
la araucaria de lanzas erizadas
era la magnitud contra la nieve,
10
el primordial \u00e1rbol caoba
desde su copa destilaba sangre,