que los ojos realmente captaron y surge la duda y, en seguida, la desilusión porque enrealidad no vieron absolutamente nada. La mayor parte de las veces, cuando se les permitea las personas observar a través del telescopio, después de una conferencia durante la cualse expusieron fotografías tomadas por telescopios gigantes o telescopios espaciales, sedetecta un cierto sentido de decepción que a veces hasta hace dudar a algunos de que todoeso no sea más que un fraude. ¿Porque? Simplemente porque el ojo jamás será capaz dedetectar esos colores y esos detalles que las fotografías muestran. El cerebro procesa entiempo real las imágenes, mientras que las películas fotográficas y los sensores elecrónicos,pueden estar recibiendo la luz del objeto observado durante horas o días enteros. Lacantidad de luz recibida por esos dispositivos es millones de veces mayor que la quereciben nuestros ojos. Es responsabilidad del astrónomo aclarar perfectamente al públicoque lo que van a ver a través del telescopio es solo una aproximación de lo que lasfotografías muestran. Naturalmente para que esto no suceda hay que explicar a las personasque analicen lo que están viendo y lo describan, de esta manera podemos darnos cuenta sirealmente están viendo lo que debe ser, o sea lo que está en el campo del instrumento y nouna mancha blanca u oscura porque estan desalineados con el eje del instrumento. Estefenómeno sucede también durante las observaciones a simple vista, sin el auxilio deinstrumentos ópticos. La mente puede fabricar imágenes con una enorme facilidad. Se hanhecho varios experimentos en ese sentido y el resultado es sorprendente: la mayor parte delas personas (sin importar cual sea su nivel económico o cultural) terminan viendo yaseguran que lo estan viendo, algo que simplemente se describe, pero en realidad no existe.Por esta razón la gran mayoría de los OVNIs solo existen en la imaginación del público.Cuando logramos que la persona realmente se de cuenta de lo que esta viendo, eserecuerdo es inolvidable, se convierte en una experiencia para toda la vida.Con esta serie de comentarios resulta evidente la necesidad y la importancia deregistrar la observación.
Decubrimientos…
Es muy posible que justo en el momento en el que estamos viendo a través deltelescopio, o simplemente apuntamos nuestros ojos hacia alguna parte del cielo, aparezcaalgo que segundos antes no estaba allí, o que si estaba, pero nadie le había hecho caso o nolo había detectado. Puede ser una estrella nova, una supernova, un cometa, un asteroide, etc.En este caso el descubridor merece el crédito, pero esto es posible solo si anota o registra lafecha, la hora, el lugar, etc, o sea la información necesaria para que alguien más puedaverlo y confirmarlo. Muchas veces los astrónomos aficionados han hecho descubrimientos(figuras 3, 4 y 5) de importancia en diferentes campos, como por ejemplo el de estrellasvariables, planetas extrasolares, novas y supernovas, asteroides, objetos cercanos a la Tierra,entre otros. Cualquier evento extraño o posible descubrimiento debe ser confirmadoforzosamente por un astrónomo profesional, al cual se le tienen que enviar todos los datosposibles para que el pueda localizar al objeto en cuestión y realizar sus propiasobservaciones, consultar las bases de datos, los mapas y las fotografías de esa zona delcielo. El, enviará sus observaciones a la Union Astronómica Internacional y entonces losautores tendrán sus créditos. Inclusive, aún cuando solo se trate de una “estrella fugaz”, o,técnicamente hablando un meteoro, si hay datos suficientes, se puede calcular la trayectoriay determinar si llegó al suelo y saber con buena aproximación el lugar del impacto.Los astrónomos profesionales son personas honestas y compartidas, rara vez seadjudican un descubrimiento ajeno, además, son los únicos que pueden dar fe de algún2