Anne Cadoret Parentesco y figuras maternales. El recurso a una gestante…
Revista de Antropología Social
2009, 18 67-82
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la cuestión de la importancia de lo biológico femenino en el parentesco con respectoal proyecto de convertirse en padre/madrea partir del análisis de un caso singular, eldel recurso a una madre subrogada
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surrogate mother
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por una pareja de gays,Basile y Théo
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. Dada su situación de pareja masculina, la cuestión debatida no sereferirá a la importancia de la madre de intención con respecto a la gestante, como por ejemplo ha sido analizado por C. Collard y G. Delaisi de Parseval en su artículo publicado en
L’Homme
(2007),sino a la relativa a la ubicación de la figura maternacuando no hay nimadre social ni madre jurídica.Tras una breve presentación de mis dos interlocutores limitada al esbozo de algu-nos rasgos generales (Zeitlyn, 2008: 154-171), relataré la manera en que han fabrica-do físicamente a sus hijos, así como los pasos que han seguido para darles unainscripción legal; después me detendré en dos prácticas rituales que han elegido parala proclamación social de su nueva paternidad: el bautismo republicano y las partici- paciones del nacimiento. Intentaré entonces comprender la importancia relativa delas figuras maternales y cuál
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o cuáles
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de éstas, entre las donantes de ovocito y lagestante, podría/n ser llamada/s “madre” para, en conclusión, volver a la cuestión del parentesco y del género.
2. Breve presentación de los padres
Conocí a Théo en 2003, en el marco de las reuniones de un grupo de reflexión so- bre la homoparentalidad, en las cuales participaban padres-homo e investigadores deciencias sociales, especialistas en asuntos de familias.Se ocupaba de la
Internacional Gay and Lesbian Association
y de la próxima manifestación que debía tener lugar enParis en 2005. Había acudido a esta reunión para proponer la organización de uncoloquio de gran dimensión internacional sobre la homoparentalidad con motivo detal manifestación
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. Después le encontré varias veces en las reuniones de preparacióndel coloquio, y me enteré casualmente un día, mientras intercambiaba noticias conotro colega, que esperaba un niño y sobre todo que el niño esperado no sería unosolo, sino que se trataría de mellizos
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; además, era posible que estos mellizos no tu-vieran la misma madre genética. Adiviné también que estaba en pareja y que habíarecurrido a una “madre subrogada”. Intrigada por esta conversación, le pedí conce-derme una entrevista, que tuvo lugar en noviembre del 2005. Me recibió en su casa,me presentó a su compañero, Basile; siguieron nuevas entrevistas, así como inter-cambios de
mails
y felicitaciones navideñas.Un cierto grado de amistad, fundada sobre el respeto de su situación y de su vida privada, se estableció entre nosotros. Al investigar sobre la procreación y la filiación,abordo temas íntimos, personales, de la vida de mis interlocutores, y no quieroincurrir en indiscreciones sobre su vida y su ser; hay preguntas que no hago, porqueme parecen demasiado anexas al tema debatido
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la entrada en filiación
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, al menos,dado el momento de la entrevista y el estado de mis conocimientos. Así, conozco
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Es evidente que todos los nombres utilizados son ficticios.
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Se realizó y dio lugar a una publicación (Cadoret, Gross, Mécary;
et al
., 2006).
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N. T.: Se traduce por “mellizo” el término francés “
jumeau
”, el cual no distingue entregemelos univitelinos y bivitelinos.