- 2 -
p
ú
blico, o frente a su propia mano. En otro estilo, el teatro de Ionesco nos hace asistir a una especiede proliferaci
ó
n extraordinaria de objetos: los objetos invaden al hombre, que no puede defendersey que, en cierto sentido queda ahogado por ellos. Hay tambi
é
n un tratamiento m
á
s est
é
tico delobjeto, presentado como si escondiera una especie de esencia que hay que reconstituir, y estetratamiento es el que encontramos entre los pintores de naturalezas muertas, o en el cine, en ciertosdirectores, cuyo estilo consiste precisamente en reflexionar sobre el objeto (pienso en Bresson); enlo que com
ú
nmente se denomina
«
Nouveau Roman
»
hay tambi
é
n un tratamiento particular delobjeto, descrito precisamente en su apariencia estricta. En esta direcci
ó
n, pues, vemos que seproduce incesantemente una especie de huida de
¡
objeto hacia lo infinitamente subjetivo y por ellomismo, precisamente, en el fondo, todas estas obras tienden a mostrar que el objeto desarrolla parael hombre una especie de absurdo, y que tiene en cierta manera el sentido de un no-sentido; as
í
, aundentro de esta perspectiva, nos encontramos en un clima en cierta forma sem
á
ntica. Hay tambi
é
notro grupo de connotaciones en las cuales me basar
é
para seguir adelante con mi tema: se trata delas connotaciones
«
tecnol
ó
gicas
»
del objeto. El objeto se define entonces como lo que es fabricado;se trata de la materia finita, estandarizado, formada y normalizada, es decir, sometida a normas defabricaci
ó
n y calidad; el objeto se define ahora principalmente como un elemento de consumo:cierta idea del objeto se reproduce en millones de ejemplares en el mundo, en millones de copias:un tel
é
fono, un reloj, un bibelot, un plato, un mueble, una estilogr
á
fica, son verdaderamente lo quede ordinario llamamos objetos; el objeto no se escapa ya hacia lo infinitamente subjetivo, sino hacialo infinitamente social. De esta
ú
ltima concepci
ó
n del objeto quisiera partir.Com
ú
nmente definimos el objeto como "una cosa que sirve para alguna cosa". El objeto es, porconsiguiente, a primera vista, absorbido en una finalidad de uso, lo que se llama una funci
ó
n. Y porello mismo existe, espont
á
neamente sentida por nosotros, una especie de transitividad del objeto: elobjeto sirve al hombre para actuar sobre el mundo, para modificar el mundo, para estar en elmundo de una manera activa, el objeto es una especie de mediador entre la acci
ó
n y el hombre. Sepodr
í
a hacer notar en este momento, por lo dem
á
s, que no puede existir por as
í
decirlo, un objetopara nada; hay, es verdad, objetos presentados bajo la forma de bibelots in
ú
tiles, pero estos bibelotstienen siempre una finalidad est
é
tica. La paradoja que quisiera se
ñ
alar es que estos objetos quetienen siempre, en principio, una funci
ó
n, una utilidad, un uso, creemos vivirlos como instrumentospuros, cuando en realidad suponen otras cosas, son tambi
é
n otras cosas: suponen sentido; dicho deotra manera, el objeto sirve para alguna cosa, pero sirve tambi
é
n para comunicar informaciones,todo esto podr
í
amos resumirlo en una frase diciendo que siempre hay un sentido que desborda eluso del objeto. Puede imaginarse un objeto m
á
s funcional que un tel
é
fono? Sin embargo, laapariencia de un tel
é
fono tiene siempre un sentido independiente de su funci
ó
n: un tel
é
fono blancotransmite cierta idea de lujo o de femineidad; hay tel
é
fonos burocr
á
ticos, hay tel
é
fonos pasados demoda, que transmiten la idea de cierta
é
poca (1925); dicho brevemente, el tel
é
fono mismo essusceptible de formar parte de un sistema de objetos - signos; de la misma manera, una estilogr
á
ficaexhibe necesaria- mente cierto sentido de riqueza, simplicidad, seriedad, fantas
í
a, etc
é
tera; losplatos en que comemos tienen tambi
é
n un sentido y, cuando no lo tienen, cuando fingen no tenerlo,pues bien, entonces terminan precisa- mente teniendo el sentido de no tener ning
ú
n sentido. Porconsiguiente, no hay ning
ú
n objeto que escape al sentido.
¿
Cu
á
ndo se produce esta especie de semantizaci
ó
n del objeto?
¿
Cu
á
ndo comienza la semantizaci
ó
ndel objeto? Estar
í
a tentado a responder que esto se produce desde el momento en que el objeto esproducido y consumido por una sociedad de hombres, desde que es fabricado, normalizado; aqu
í
abundar
í
an los ejemplos hist
ó
ricos; por ejemplo, sabemos que ciertos soldados de la rep
ú
blicaromana sol
í
an echarse sobre las espaldas una prenda para protegerse de la lluvia, la intemperie, elviento, el fr
í
o; en ese momento, evidentemente, la prenda de vestir no exist
í
a todav
í
a; no ten
í
anombre, no ten
í
a sentido; estaba reducida a un puro uso, pero a partir del momento en que se
Add a Comment
Sigfrido Canizalleft a comment