Un elevado n
ú
mero de ni
ñ
os con problemas de apren-dizaje, de conducta y/o de coordinaci
ó
n motriz presentanun trastorno en el procesamiento sensorial (TPS), tambi
é
nllamado disfunci
ó
n de la integraci
ó
n sensorial (DIS). Es decir,el sistema nervioso central (SNC) no es capaz de interpre-tar y organizar adecuadamente las informaciones captadaspor los diversos
ó
rganos sensoriales del cuerpo. Tampocopuede analizar y utilizar dicha informaci
ó
n adecuadamen-te para entrar en contacto con el ambiente y responder efi-cazmente a los m
ú
ltiples est
í
mulos del entorno.Las manifestaciones de un TPS pueden observarse endiferentes
á
mbitos del desarrollo. Un TPS es, en bastantesocasiones, la causa de que los ni
ñ
os no duerman bien, noquieran comer o no rindan satisfactoriamente en el colegio.Tambi
é
n puede afectar a la capacidad de jugar, de hacer ami-gos o de desarrollar la autonom
í
a en el cuidado personal.Como es l
ó
gico, si el SNC sufre alguna disfunci
ó
n,
é
stapuede afectar al sue
ñ
o, a la alimentaci
ó
n, a la capacidad deaprendizaje y, en general, a cualquiera de nuestras activi-dades cotidianas.La Dra. Jean Ayres, terapeuta ocupacional estadouni-dense, fue la primera en describir un conjunto de conduc-tas at
í
picas relacionadas con un procesamiento sensorialdeficiente (Ayres, 1972a)
(1)
. Sus investigaciones (1954-1988)fueron pioneras y revolucionaron la pr
á
ctica de la TerapiaOcupacional Pedi
á
trica. Ayres abri
ó
camino a toda una gene-raci
ó
n de terapeutas ocupacionales, entre los que podemosdestacar a Fisher, Murray, Bundy, Roley, Blanche, Schaaf,Lane y Miller, que han seguido investigando y elaborandola Teor
í
a de la integraci
ó
n sensorial.La Teor
í
a de la integraci
ó
n sensorial nos indica que la base para un correcto desarrollo perceptivo y cognitivo radi-ca en un buen desarrollo sensorio-motor. Cada individuodebe interpretar adecuadamente la informaci
ó
n sensorialque le llega al SNC, tanto del entorno como del propio cuer-po, para planificar acciones adaptadas a las exigencias delambiente
(1)
. Aunque la Teor
í
a de la integraci
ó
n sensorialtiene en cuenta todos los sistemas sensoriales, se centra espe-cialmente en tres: el sistema t
á
ctil, el sistema propioceptivoy el sistema vestibular (Bundy, Lane, Murray, 2002)
(2)
.Frecuentemente, los signos de un desarrollo sensorio-motor inadecuado son sutiles y, debido a ello, mal inter-pretados. Por ejemplo, un ni
ñ
o que es
hipersensible al tacto
tendr
á
, a menudo, unas reacciones agresivas ante el tactoinofensivo de un compa
ñ
ero que lo roza sin querer o antelas caranto
ñ
as de sus familiares. Se dir
á
de
é
l que es aris-co, antip
á
tico, agresivo o que tiene un temperamento dif
í
-cil. Pero la causa de ese comportamiento es que dicho con-tacto le supone a
é
l, por su hipersensibilidad, una verda-dera molestia, ante la que naturalmente se revuelve y semuestra incomodado. Dada su percepci
ó
n sensorial, afec-tada por un TPS, es como si a nosotros se nos acercaraalguien y, sin venir a cuento, nos proporcionara una dolo-rosa colleja.El est
í
mulo t
á
ctil afecta poderosamente a nuestro esta-do de alerta. Todos hemos experimentado una repentinasubida de nuestro estado de alerta cuando alguien nos tocainesperadamente por detr
á
s. Sabemos que para despertar aalguien no hay nada como unas cosquillas. Igualmente,habremos experimentado que cuando uno se encuentra enun estado de alerta elevado, es decir, tenso, nervioso o conmiedo, tiene que calmarse antes de poder concentrarse enuna tarea que requiere atenci
ó
n. El ni
ñ
o con hipersensibili-dad t
á
ctil se encuentra frecuentemente en un estado de aler-ta elevado, lo cual es absolutamente incompatible con laconcentraci
ó
n y el aprendizaje (Bundy, Lane, Murray, 2002;Williamson, Anzalone, 2001)
(2,3)
. Muchos ni
ñ
os con dificul-tades en la regulaci
ó
n del sue
ñ
o son hipersensibles al tacto(DeGangi, 2000)
(4)
. Asimismo, numerosos problemas de ali-mentaci
ó
n relacionados con el rechazo de texturas est
á
n aso-ciados a la hipersensibilidad t
á
ctil (Miller, 2006)
(5)
.Las evaluaciones por parte de terapeutas ocupacionalesespecializados en integraci
ó
n sensorial revelan que muchosni
ñ
os diagnosticados con trastorno de d
é
ficit de atenci
ó
ne hiperactividad (TDAH) son hipersensibles al tacto (Roley,Blanche, Schaaf, 2001)
(6)
. Las investigaciones de la Dra. LucyMiller, terapeuta ocupacional estadounidense, revelan queTDAH y TPS son efectivamente dos diagn
ó
sticos distintos,pero que frecuentemente coexisten
(5)
. En su estudio de 2.410ni
ñ
os previamente diagnosticados con TPS o TDAH, encon-tr
ó
que el 60% de dichos ni
ñ
os padec
í
a en realidad ambostrastornos.Tambi
é
n se puede dar el caso de que un ni
ñ
o sea hipo-responsivo al tacto. En este caso las manifestaciones ser
á
nmuy diferentes. Es probable que dicho ni
ñ
o posea un esta-do de alerta m
á
s bien bajo. Puede ser poco sensible al dolor.Probablemente sea torpe en las actividades de motricidadfina. El manejo del l
á
piz, de las tijeras y de los cubiertos le
BOLET
Í
N DE LASOCIEDAD DE PEDIATR
Í
ADE ASTURIAS, CANTABRIA, CASTILLAYLE
Ó
N201
I. BEAUDRYBELLEFEUILLE
BolSCCALP46/19780p11/10/0613:12Página201
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