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MEDICINA GENERAL 2002; 45: 500-513
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spectos sobre neurobiología de la conductahumana
J.A. B
ARBADO
A
LONSO
, J. A
IZPIRI
D
ÍAZ
, P. J. C
AÑONES
G
ARZÓN
, A. F
ERNÁNDEZ
C
AMACHO
, F. G
ONÇALVEZ
E
STELLA
,J. J. R
ODRÍGUEZ
S
ENDÍN
, I.
DELA
S
ERNADE
P
EDRO
, J. M. S
OLLA
C
AMINO
Grupo de Habilidades en Salud Mental de la SEMG 
sta introducción pretende ser, más bien, unareflexión un tanto desahogada. Acabamos determinar la década del cerebro y la neurobio-logía se ha convertido en una de las nuevas novias dela ciencia... y del periodismo de divulgación científica.Y la psiquiatría, como siempre, vuelve a estaren crisis. Algunos consideran buena idea su desapari-ción; otros que quede absorbida por una nueva disci-plina, las neurociencias; otros que se consume el re-encuentro y vuelva la neuropsiquiatría.En realidad, la psiquiatría siempre ha estado na-dando entre dos aguas, siempre ha sido una cienciacolocada en el intersticio entre las ciencias biológicasy las ciencias psicológicas y sociales, y vive sufriendovaivenes y cantos de sirena por ambos lados. Durantemucho tiempo, entre Freud y el conductismo estuvodes-cerebrada, aunque poco podía aportar la neuro-biología de entonces.Los fármacos y la química cerebral trajeron elcerebro, pero durante algún tiempo sus más ingenuospaladines, los biologicistas más radicales, lo que traí-an era un cerebro de pez, no un cerebro humano.Empieza a alejarse la meta soñada de cierto reduc-cionismo biológico que consistía en el paradigma de:un gen
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un neurotransmisor
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un receptor
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un comportamiento animal
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un síndrome clínico
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un fármaco
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una escala de evaluaciónCon la genética en psiquiatría está pasando lomismo: el gen de la homosexualidad, el gen del alco-holismo, el gen de la esquizofrenia, el gen de... Cual-quier enterado sabe que es una falacia científicaplantear así las cosas.Se da por sentado que una de las grandes aporta-ciones de estos últimos años han sido los sucesivosDSM. Definido como ateórico, en realidad sigue el mo-delo médico y está al servicio de los tratamientos far-macológicos. Los DSM han parcelado la realidad clíni-ca como una casita de muñecas, con cada cosita en susitio. Pero en realidad, la mayoría de los trastornos sur-gen como un acuerdo entre algunos popes de la psi-quiatría para conseguir un lenguaje común; sin embar-go, es muy dudosa la validez de sus diagnósticos a laluz del avance neurobiológico. Algunos autores piensanque, dada la falta de especificidad de los datos, es posi-ble que gran parte de la investigación actual siga unaruta equivocada. Probablemente este reduccionismobiologicista no persiga el conocimiento, sino otras co-sas como el poder, la influencia, medios económicos...Al final la ciencia siempre aclara el panorama.El cerebro vuelve a ser punto de referencia para lapsiquiatría, pero el estado actual de los conocimien-tos sobre el mismo están lejos de un reduccionismo aultranza. Conceptos como emergentismo, psicologíaevolutiva, complejidad, teoría del caos y de sistemasdinámicos no lineales, atractores, redes neurales, mi-croestados, macroestados, plasticidad cerebral... estánmuy lejos de "la serotonina sube, la serotonina baja".Por otra parte, la psicoterapia está siendo rehabilitadapor la nueva ciencia del cerebro. Ya lo decía FrancisBacon en el siglo XV: "Poca ciencia aleja a los dioses,mucha ciencia los vuelve a traer".La psiquiatría no va desaparecer. Su sitio es yseguirá siendo ese intersticio entre la biología y lacultura. El reciente Premio Nobel, Eric Kandel, señalóalgunos de los principios que desde una neurobiolo-gía sensata sirvan para construir lo que él llama "unnuevo marco intelectual para la psiquiatría":• Principio 1: Todos los procesos mentales, in-
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ASPECTOS SOBRE NEUROBIOLOGÍA DE LA CONDUCTA HUMANA
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cluso los más complejos, derivan de las operacionesdel cerebro.• Principio 2: Los genes y sus productos protei-cos son determinantes importantes del patrón pri-mario de conexiones entre las neuronas y de los de-talles de su funcionamiento.• Principio 3: Los genes alterados no explicantoda la enorme variación de las enfermedades menta-les. Los factores sociales o de desarrollo contribuyentambién de forma importante.• Principio 4: Las alteraciones en la expresiónde los genes inducidas por el aprendizaje provocanla aparición de cambios en los patrones de las cone-xiones neurales. Estos cambios contribuyen no sólo ala base biológica de la individualidad, sino que sonresponsables del inicio y mantenimiento de las altera-ciones del comportamiento inducidas por contingen-cias sociales.• Principio 5: En lo que respecta a la psicotera-pia, es eficaz y produce cambios a largo plazo en elcomportamiento; presumiblemente lo hace mediantealguna forma de aprendizaje.En definitiva, la psiquiatría ha recuperado el ce-rebro, pero no debe alejarse del dominio simbólico.Además, es muy posible que el cerebro no sea capazde dar una respuesta definitiva sobre sí mismo, por loque deberíamos estar atentos a la valencia ética delas teorías que generemos. Así lo señalan autores co-mo Heisemberg, que dijo: "lo que elegimos creeracerca de la naturaleza humana tiene consecuenciassociales"; o como el psicólogo Rom Harré, paraquien la psicología está determinando el modo de serdel sujeto humano en vez de limitarse a estudiarlo. José Antonio Marina lo dice más castizo: "no sé si an-tes de Freud había complejos de Edipo, pero estoyseguro de que después de Freud los hay a montones".Por eso, cuando especulemos sobre la condi-ción humana, deberíamos responder a la pregunta:¿qué ser humano queremos construir?
I
EL GRAN ENIGMA: LA RELACIÓNMENTE-CEREBRO
La mente ha sido objeto de interés humano des-de tiempos inmemoriales; no obstante, su tratamientocientífico apenas comienza en la segunda mitad delsiglo XX. Hasta entonces, la filosofía y la religióneran las corrientes de pensamiento que prestaronatención al problema de las relaciones mente-cuerpo.Los filósofos griegos fueron los primeros en defi-nir el problema al reconocer que las experiencias psí-quicas diferían de la estructura material del cuerpo.El estudio de la epilepsia indujo a Hipócrates asuscribir lo que era opinión generalizada, esto es,que el cerebro era el asiento de la mente, en contrade la opinión de Aristóteles, que la situaba en el co-razón.Galeno también apoyó la idea, aunque laacompañó con la hipótesis, que permaneció hasta elsiglo XVIII, de que los nervios estaban huecos y fluí-an por ellos espíritus animales que trasmitían las se-ñales de la periferia al cerebro y viceversa.Descartes trasladó la dicotomía cuerpo-mente ala de cerebro-mente. Aunque siguió creyendo en losfluidos, su gran aportación consistió en demostrar elpapel exclusivo del cerebro en las experiencias cons-cientes. Afirmó que todos los animales y el mismocuerpo humano no eran sino máquinas. Pero hizouna cuidadosa excepción al dejar el pensamiento y laconciencia humanas a cargo de una sustancia no me-cánica. El ser humano para él estaba constituido dedos sustancias totalmente diferentes: la "res extensa" yla "res cogitans", comunicadas por intermedio de unelemento no repetido dentro del cerebro, la glándulapineal, elevada a categoría de "fax del alma".En el siglo XVII, T. Willis formuló la idea de quela materia gris de la corteza y los núcleos más pro-fundos eran el asiento del alma. El descubrimiento dela electricidad animal por Galvani, en el XIX, hizo re-conocer la naturaleza eléctrica de la transmisión ner-viosa y eclipsar la hipótesis de los fluidos animales.La hipótesis de la mente y la materia como dossustancias con propiedades y leyes diferentes es loque se conoce como dualismo cartesiano y ha sido ladominante hasta la aparición de lo que podemos lla-mar la etapa científica en el estudio de la conciencia,traída de la mano de la neurobiología y de la infor-mática y la inteligencia artificial. Estas disciplinas es-tán generando unas hipótesis sobre la mente, sobretodo monistas. Pero el dualismo persiste en la opi-nión general y aún tiene ilustres representantes dentrode la comunidad científica.El dualismo cartesiano está representado actual-mente por Eccles y Penfield.Eccles, siguiendo a Popper, afirma la existenciade tres mundos: el mundo 1 o mundo material; elmundo 2 o mundo de la experiencia consciente; y elmundo 3, mundo de los productos culturales. Mentey cerebro son interdependientes pero entidades dis-
 
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tintas. Existe una frontera, que debe entenderse comoun intersticio donde se produce una traducción delflujo de información en ambas direcciones. La ideaes que la mente autoconsciente ejerce una funciónsuperior de interpretación y control de los procesosneuronales. Se da por supuesto que la mente auto-consciente está en relación de correspondencia, perono de identidad, con determinadas áreas del cerebroasociativo.Un elemento clave de esta hipótesis es que launidad de la experiencia consciente la produce lamente autoconsciente y no la maquinaria neural. Elcarácter unitario de la experiencia consciente es vivi-do por cada uno cada vez que dirigimos nuestra au-toconciencia a uno u otro aspecto mediante la aten-ción. Además, tenemos la continua experiencia deque la mente autoconsciente puede actuar sobre lamáquina cerebral: lo vemos en cada una de las ac-ciones voluntarias, o en los cambios electroencefalo-gráficos o de neuroimagen funcional que surgencuando decidimos recordar algo, o hacer un cálculomental...Además, Eccles argumenta que hasta ahora hasido imposible desarrollar una teoría neurofisiológicaque explique cómo una enorme diversidad de proce-sos cerebrales llega a ser sintetizada de tal forma queel resultado sea una experiencia unitaria global, una
guestalt.
Para librarse de cierta inconsistencia científicade este nuevo dualismo, ya que no hay evidencias dela existencia de una sustancia inmaterial y los fenó-menos mentales son dependientes del sustrato neuro-biológico, Eccles ha enlazado su modelo con ideasde la física cuántica. La interacción mente-cerebro,dice, es análoga a la acción sobre los eventos físicosejercida por un campo de probabilidades de la mecá-nica cuántica. Este campo no tiene masa ni energía,como la mente, y, sin embargo, puede producir efec-tos en ciertos micrositios. La intencionalidad o elpensamiento planificado puede ejercer acciones neu-ronales en sus
micrositios 
particulares, las sinapsis.Los datos acumulados hasta la fecha por la neu-robiología y la cibernética han dado lugar a la teoríadominante en la actualidad, la teoría de la identidad,con sus diversas variantes.La
teoría de la identidad 
ya fue preconizada porel filósofo Spinoza. Los procesos cerebrales y los pro-cesos mentales son la misma cosa. No hay interac-ción. Es un único elemento que se ofrece a la obser-vación desde dos aspectos. Contemplado desdeafuera, el evento aparece como fenómeno cerebral,pero desde dentro toma el aspecto de lo mental. Di-cho de otro modo: la mente es el cerebro visto desdedentro, y el cerebro es la mente vista desde fuera. Noexplica cómo es posible que sinapsis, transmisiones,entre otros, tengan como contrapartida impulsos,emociones, creatividad, pero confía en que la investi-gación cerebral terminará confirmando este supuesto.La
teoría de la identidad 
tiene algunas variantes.Una afirma que los procesos mentales son simple-mente los acontecimientos físicos que se desarrollanen el cerebro, o una subclase de ellos; son merassombras que carecen de potencia causal para influirsobre la marcha de los procesos. Se le llama
epifeno-menismo 
o
materialismo reduccionista;
F. Crick es surepresentante más eminente.Una segunda variante, más radical, es el
mate-rialismo eliminativo.
Considera engañosos y falsos to-dos los conceptos vertidos por la psicología actual.Los motivos, creencias, deseos, no tienen correspon-dencia con las explicaciones neurocientíficas y pro-ducen una visión distorsionada de los estados cere-brales; por lo tanto, la psicología es una pseudo-ciencia que hay que eliminar.Una variante, que está a caballo con el dualis-mo, es el llamado
funcionalismo.
Entender la mentees entender su funcionamiento, y éste se rige por re-glas y símbolos.Utilizan la analogía del ordenador. Los nivelesde explicación de las neurociencias son distintos quelos de la psicología. El
hardware,
el funcionamientodel cerebro, es el objeto de la neurobiología; el
soft-ware,
los programas cognitivos, el objeto de la psico-logía.
I
LA MAQUINARIA CEREBRAL
El sistema nervioso se ha ido desarrollando du-rante un largo período de tiempo. Esta escalada filo-genética llevó a los homínidos hace 4 millones deaños y al ser humano hace 1 millón de años, aproxi-madamente.A partir de un sistema nervioso rudimentario detipo bineural receptor-efector, aparece en los molus-cos un sistema trineural, donde se interpone en la ca-dena neural una auténtica interneurona que sirve paraenriquecer y perfeccionar la respuesta del organismo.El nivel de organización va creciendo mediante laagrupación de neuronas en ganglios, que ya son pe-
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