Antonio... yo soy Adriana... hola, soy Israel... Luis, qu
é
tal... mi nombre es Cristian... me llamoEnrique... Ezequiel, encantado”. Nadie espera que despu
é
s de este bombardeo de informaci
ó
n ustedsea capaz de recordar c
ó
mo se llaman. Sin embargo, tanto si le presentan a una sola persona comoa un grupo, primero debe hacer un esfuerzo en tratar de escuchar y entender.Cuando alguien se presenta ante nosotros por primera vez, solemos estar m
á
s preocupadosen sonre
í
r o dar la mano que en escuchar. Puede ocurrir que aunque nos pregunten su nombre unossegundos m
á
s tarde seamos incapaces de repetirlo. Por otra parte, tenemos a aquellos que cuandose presentan s
ó
lo nos obsequian con un “qu
é
tal” o “encantado” sin darnos m
á
s informaci
ó
n,debemos pedirles que nos digan su nombre. En definitiva, sea por un motivo u otro, dif
í
cilmente vamos a recordar algo si el mensaje no nos ha llegado adecuadamente. Mi consejo es que presteatenci
ó
n y no tenga verg
ü
enza en pedir que le repitan el nombre si no lo ha entendido bien. Si lepresentan a un grupo numeroso de personas, intente obtener los nombres m
á
s tarde de formaindividual.Pero sobre todo ponga inter
é
s. Cuando esa persona que lleva tiempo deseando conocer lediga al fin su nombre, no necesitar
á
ninguna ayuda aunque la situaci
ó
n pocas veces ser
á
as
í
defavorable. Ponga verdadero inter
é
s en retener c
ó
mo se llama, autosugesti
ó
nese y piense que su vidadepende de ello. Dele a esa persona la importancia que quiz
á
s no tiene en su mente, puede serhasta divertido.
Más que un nombre
Recuerdo una campa
ñ
a de publicidad que dec
í
a algo as
í
como “
no pienses en el coche rojo
”.Por mucho que lo intentemos es imposible, la imagen de un coche rojo se cuela en la pantalla denuestra imaginaci
ó
n y cuanto m
á
s queramos vaciar nuestra mente m
á
s n
í
tidamente la veremos.Para nuestra suerte las palabras est
á
n s
ó
lidamente unidas a im
á
genes y emociones, sobre todoaquellas que usamos con frecuencia.Cuando una mujer embarazada piensa en qu
é
nombre le va a poner a su futuro hijosiempre suele descartar aquellos que le recuerdan a personas que le traen malos recuerdos. Porcontra, el nombre de quien se presenta ante nosotros por primera vez nos puede traer sensacionesagradables con s
ó
lo escucharlo, condicionando nuestra predisposici
ó
n. Esto est
á
bastanterelacionado con lo que en PNL llaman anclaje, es decir, el hecho de que ciertas situaciones marquenuna respuesta recurrente en nosotros. En suma, debe intentar ver m
á
s all
á
del nombre y buscar qu
é
significados o im
á
genes le sugiere.
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