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R e v L o g o p F o n A u d i o l 2 0 0 6 , V o l . 2 6 , N o . 4 , 1 7 4 - 1 8 7
LA DEFICIENCIA MENTAL: LENGUAJEY PROTOLENGUAJEGARAYZÁBAL HEINZE
físico, el poder el dinero, etc. Vivían felices,hasta que un día cayeron en la cuenta de que,además de ellos, existían en esa sociedad seresdiferentes que pensaban de otra manera, secomunicaban y actuaban de forma diferente.Pensaron qué hacer y decidieron darles untrato «especial», agruparlos en centros y poner-les una etiqueta:
deficiencias mentales.
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Introducción
El lenguaje es un tipo de conducta y de conoci-miento muy complicado, aunque no nos demoscuenta de ello, puesto que en nuestra actividad nor-mal y diaria no nos vemos en la necesidad de tomarconciencia de la estructura del lenguaje, dado queestamos imbuidos en una actividad comprensible enla que participamos como hablantes. Desde el primermes de vida, el bebé despliega ciertas conductascomunicativas que lo van conduciendo hacia eldesarrollo del lenguaje, entendido como código lin-güístico, así como hacia conductas pragmáticas máseficaces para la interacción y ajuste social.Desde la Psicolingüística, se han propiciado los estu-dios sobre adquisición del lenguaje. Sin embargo, no seha desarrollado tanto la investigación en torno al len-guaje alterado. Actualmente, con el desarrollo de lalingüística clínica, importan también los aspectos dellenguaje relacionados con alteraciones del lenguaje endiferentes poblaciones, pues su descripción y evalua-ción se hacen importantes para poder entender nues-tros propios procesos de conocimiento acerca de estaestructura tan compleja hasta este momento única-mente desarrollada por el hombre. Afortunadamenteempezamos a ser conscientes de la importancia de losestudios lingüísticos en cualquier investigación seriaque aborde el tema del lenguaje patológico. Las altera-ciones del lenguaje constituyen una fuente de datosque tienen importancia en el desarrollo de modelosexplicativos de la función verbal. De hecho, siempre seha esperado que la evidencia con respecto a los déficitdel lenguaje podría facilitar la comprensión de la natu-raleza interior y uso del lenguaje (Grodzinsky, 1990).No obstante, es un error limitarnos a la descripcióndel lenguaje desde una óptica puramente formal, pues,cómo podríamos explicar las conductas comunicativasdel niño menor de un año, sino por la existencia de unconjunto de elementos no formales que, sin embargo, lepermiten interrelacionarse con su medio.En textos propios de lingüística podemos encon-trarnos con los siguientes razonamientos:«El estudio del lenguaje abarca una extensa gamade fenómenos que van del estudio de la evolución delas lenguas al análisis de los mecanismos implicadosen la producción de oraciones, desde la descripciónfísica de los sonidos del lenguaje hasta la especula-ción formal sobre los tipos de universales lingüísticosexistentes» (Fernández y Anula, 1995:31).Pero el lenguaje es mucho más que forma, estásupeditado a la interacción social dado que «la formamás genuina de actividad lingüística humana es [...] laparticipación en conversaciones»(Belinchón, 1992:630),por lo que los aspectos que giran en torno a la comu-nicación tienen especial relevancia, y estos aspectos noson sólo formales; de hecho, antes de que las relacio-nes puramente formales del lenguaje aparezcan,emerge con anterioridad el componente léxico que per-mite al niño expresar sus primeras protofrases o relacio-nes sintácticas como por ejemplo,
coche nene, bibi silla,
sujetas siempre al contexto y a la situación. Sinembargo, previo a todo esto, recalcamos la importan-cia que han tenido aspectos como la orientación alsonido de la voz de la madre o la voz humana en gene-ral (ambas se ponen en marcha desde el momentomismo del nacimiento), el contacto ocular (desde lasprimeras semanas de vida), la sonrisa social (en torno alos 3 meses de vida), protoimperativos y protodeclarati-vos (entre los 9 y 12 meses); como se ve, ya existe unpequeño abanico de conductas comunicativas muybásicas, pero decisivas para el posterior desarrollo prag-mático del niño y todas previas a cualquier manifesta-ción oral que suponga estar en posesión de un protocó-digo lingüístico.Desde una perspectiva lingüística, el lenguajehemos de estudiarlo bajo una óptica interactiva, esdecir, estudiamos el lenguaje como acto comunica-tivo que termina con el éxito o el fracaso de la inten-ción comunicativa previa. Si fallara la forma podría-mos recurrir a ciertos recursos extralingüísticos quepodrían compensar, que no suplir, esta carencia delcódigo lingüístico; cuando falla la modalidad comu-nicativa extralingüística y no la formal, la comunica-ción, en pocas ocasiones, consigue salvarse con éxito.
En este trabajo presentamos un estudio comparativode habilidades lingüísticas y narrativas de una muestra dedeficientes mentales no específicos cuyas habilidades lin-güísticas superan a las manipulativas, lo que de por sí ya
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Desde estas líneas quiero agradecer la colaboración de los75 niños, que, sin saberlo, han dado cuerpo, con su lenguaje y pensa-miento, a este trabajo; son sus verdaderos protagonistas, sin ellos estetrabajo nunca hubiera podido llevarse a cabo. Gracias.