El Derecho penal del enemigo, no pretende remplazar al denominado Derechopenal ordinario, busca ser un complemento de éste último, una especie de brazodel Estado facultado para realizar acciones que el Derecho penal ordinario tienevedadas. La coexistencia entre un Derecho penal del enemigo y otro dirigido a losciudadanos ordinarios responde a la distinción controvertida que discrimina entre
personas
y
no personas
. Cuando las
personas
cometen delitos son sujetos delDerecho penal ordinario, un Derecho penal garantista resultado de años deevolución legislativa; por el contrario, las
no personas
son sometidas al Derechopenal del enemigo.Dentro de la lógica del Derecho penal del enemigo la
persona
es distinta al serhumano. El ser humano se define como el producto de procesos biológicos,mientras la
persona
es el resultado de procesos sociales. Para que un ser humanopueda adquirir la categoría de persona requiere haber adquirido el compromiso devivir en la sociedad, pero sobre todo cumplir con todos los deberes que ésteimplica. Quien no cumple sus deberes sociales no es una persona para el Derechopenal del enemigo. Por ello mismo las
no personas
son categorizadas comoenemigos del Estado, por su manifestada y elegida perseverancia para vivir fuera
del marco del Derecho o, en palabras de Bernd Müssig por “una
falta permanentede fidelidad al ordenamiento jurídico.
”
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Los enemigos deben ser castigados nosólo por sus actos, sino principalmente por su sola posición en la sociedad, por elpeligro latente que representan, las
no personas
son enemigos del Estado y, porende, de la estructura social, por el simple hecho de existir. El trato que se da aestos individuos no ofrece la posibilidad de aplicar medidas alternas, sino sólo suextirpación social, preferentemente antes de que su potencial peligrosidad sedesate.Todo lo anterior impone a la sociedad una peligrosa visión maniquea, losindividuos son separados en
buenos
y
malos,
amigos
y
enemigos.
El Derechopenal del enemigo establece una política criminal con tintes bélicos, cuyo fin es laprotección del bienestar social a costa de la eliminación de unas cuantas
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AA.VV.,
Derecho penal del enemigo: el discurso penal de la exclusión
, t. 2, op. cit. p. 388.
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