Iglesia Nivariense
3
Iglesia Nivariense
Publicación de la diócesisde TenerifeC/. San Agustín, 28.38201 La Laguna, Tenerife
Octubre-Noviembre de 2011. Nº 115
Dirección:
Antonio Pérez Morales
Jefe de Redacción:
Carlos Pérez
Redacción:
Tomás HerreraMª José G. Cabrera
Colaboradores:
Salvador FernándezTomás HerreraMª José G. CabreraRosa Andrés MorenoAlberto Griñén
Fotografía:
Alfredo Miguel León PérezJesús RoblesToni Cedrés
Foto de Portada:
José Antonio Fernández Arozena
Administración y distribución:
Consuelo ErenasCandelas HidalgoNicolás GonzálezIta Armas
Edita:
Obispado de San Cristóbal de La Laguna
Fotomecánica e impresión:
L
ITOGRAFÍA
T
RUJILLO
S L
Q
ueridos hermanos y hermanas de laDiócesis Nivariense:La Jornada del Día de la IglesiaDiocesana, que este año 2011 tiene lugarel 13 de noviembre, es una ocasión propi-cia para acrecentar en todos los católicos laconciencia y el sano orgullo de pertenecer ala Iglesia, Pueblo de Dios extendido por todala tierra. Para cada uno esa pertenencia seconcreta en una determinada diócesis quees encomendada al cuidado y la atenciónpastoral de un obispo.Para los que vivimos en las “islas cana-rias occidentales”, nuestra pertenencia a laIglesia se realiza en la Diócesis Nivariense,Iglesia de Dios que peregrina en Tenerife,La Palma, La Gomera y El Hierro. En ellael obispo —con la cooperación de lossacerdotes— guía a los fieles católicos pro-curando su santificación mediante la predi-cación de la Palabra de Dios, la celebraciónde la eucaristía y los demás sacramentos, yexhortándoles a llevar una vida conforme almensaje de Jesús practicando las obras demisericordia, especialmente en favor de losmás pobres y necesitados.A su vez, todos fieles cristianos, por elhecho de estar bautizados y cada uno segúnsu carisma, vocación, ministerio o función,constituyen la Iglesia cuerpo de Cristo en laque habita el Espíritu Santo, que es quienla unifica, la dirige interiormente y enriquecea los fieles con sus dones. Todos constitui-mos la Iglesia y somos miembros activosen ella. Por eso, podemos afirmar con ver-dad que, por el vínculo de la caridad, en lavariedad de carismas y ministerios, “todossomos Iglesia Diocesana” y de todos noso-tros depende lo que la Iglesia es ante Diosy ante el mundo.Las diócesis, por tanto, son porcionesdel único Pueblo de Dios extendido portoda la tierra, en las que se hace presenteen un determinado lugar la Iglesia una,santa, católica y apostólica. Ahora bien,para que los dones de la salvación queDios ha puesto en su Iglesia alcancen atodos los fieles, dentro de cada Diócesis yen las zonas donde vive la gente, se consti-tuyen las parroquias para que los cristianospodamos vivir y celebrar nuestra fe de unamanera concreta, aunque sin perder la refe-rencia de la propia diócesis y del obispo, asícomo la comunión con todas las diócesis delmundo, y de modo especial con la de Romaque, con su obispo el Papa Benedicto XVI,nos preside a todos en la caridad.El sentido de pertenencia a la Iglesiadebe llevarnos a una implicación directa enlas tareas pastorales y en el sostenimientoeconómico de la misma: la Iglesia necesitanuestra colaboración personal. La mayoríade las acciones pastorales las llevan a cabovoluntarios, tanto cuando participan comomiembros de los consejos de pastoral, deeconomía, etc., como en la formación deniños y jóvenes a través de las catequesis,en el trabajo a favor de los más desfavoreci-dos o en otras acciones que hacen posibleel buen funcionamiento de las parroquiasy de la diócesis en su conjunto. Damosgracias a Dios por tantos fieles que gene-rosamente trabajan en “la viña del Señor”.Pero, como ya anunció el Jesús, “la mieses mucha y los obreros pocos”. Es decir,que muchas cosas se quedan por hacero se han a medias por falta de cristianosresponsables que se implican activamenteen la marcha de la Iglesia. Todo ello debehacernos más conscientes de la necesidadde nuestra participación y llevarnos a unmayor compromiso en la vida y misión dela Iglesia.La Iglesia necesita, también, de nuestracolaboración económica. Las aportacionesvoluntarias de los católicos es la parte másimportante del sostenimiento económicode la Iglesia. Aparte de poner la “x” en ladeclaración de la renta a favor de la IglesiaCatólica y de ser generosos con nuestrosdonativos en las colectas que se hacen enla celebración de la Santa Misa, una buenaforma de colaborar es, también, haciendouna aportación periódica personal o fami-liar, abonada por domiciliación bancaria.La cuantía dependerá de la situación eco-nómica familiar y de la generosidad de susmiembros.El “Día de la Diócesis” es el día delos católicos, pues, “todos somos IglesiaDiocesana”. Es un día para dar gracias aDios por la Iglesia y por todos los bienesespirituales que a través de ella recibimos.Es un día para sentirnos miembros vivos yactivos de una familia, la familia de los hijosde Dios, que forma un pueblo nuevo y sinfronteras, con gentes de toda raza, lengua ynación. Un pueblo que, siguiendo fielmentelos preceptos de Cristo, tiene como misiónanunciar el Reino de Dios y de establecerloen medio de todas las gentes: el reino de laverdad y de la vida, el reino de la santidad yde la gracia, el reino de la justicia, del amory de la paz.Como rezamos en una plegaria de laMisa, pidamos a Dios: “Haz que nuestraIglesia Diocesana Nivariense se renueveconstantemente a la luz del Evangelio y,por la fuerza del Espíritu Santo, encuentresiempre nuevos impulsos de vida… que laIglesia sea en medio de nuestro mundo,dividido por las guerras y discordias, instru-mento de unidad, de concordia y de paz”.Que así sea.† Bernardo Álvarez Afonso
Obispo Nivariense
SOMOS IGLESIA DIOCESANA
Iglesia
Nivariense
Publicación de la Diócesisde Tenerife -Octubre-Noviembre 2011 -Nº115 -1 €
TIEMPO
TIEMPO
DESER
DE SER
MISIONEROS
MISIONEROS
Leave a Comment