lta y esbelta como modelo de Voge, graciasal aerobics y al zumba. Enfundada en trajedel siglo XIX, que le sienta bien a sus longi-línas proporciones. Sombrero de mimbre y plu-mas cubre parte de su faz demacrada por el largoandar. La elegante Catrina accedió a responderpreguntas formuladas entre curiosidad y -por quéno confesarlo- temor.
P.-Bienvenida, señora ¿Cómo se siente?
R.-Muy contenta aunque algo tuturusca. Puesvoy y vengo de conflicto en conflicto…Estoy encalles, carreteras, hospitales, campos de batalla.Y donde hay torturas, violencia, miedo, epide-mias o desastres naturales. ¡Uf¡ tanta actividad me hace andar en los puros huesos.
P.-Me la imaginaba más…
R.-¡Ah! Más conservadora; envuelta en sába-nas, cargando guadaña, reloj de arena y cabal-gando un escuálido jamelgo, como me pintan enlas estampitas y en los libros…No, mi amigo,aunque soy intemporal, me gusta ir con las épo-cas…Me visten los grandes diseñadores, mis ar-mas son ultramodernas, de cuervo de chivo paraarriba. Ahora viajo en avión y hasta en cohete.ero no olvido el caballo, el tren, el barco, las bi-cicletas o las cómodas diligencias.
P.-Pero su actual indumentaria me sacade onda…
R.-¡Ay! caro amigo, las frazadas eran incómo-das, andaba yo como momia egipcia. Y soymujer, la moda me enloquece. A este traje quevisto le tengo especial cariño, me lo obsequió sucompatriota, el grabador José Guadalupe posa-da. Y otro mexicano, don Diego Rivera, lo deco-ró en aquel conocido mural donde aparezco pa-seando con él en la Alameda…Obsequios de dossimpáticos gorditos a esta flaquita querida.
P.-Pero…noto que algo le falta…
R.-Será mi guadaña. Ese obsequio del dibujan-te Durero fue efectivo, pero actualmente no basta.oseo armas más prácticas, como bombas nucle-ares, delincuencia organizada, violencia, epide-mias, drogas, desastres. Gracias a la ciencia, mi oder cabe en un pequeño portafolios. Si me pre-gunta por el reloj de arena le diré que lo cambiéor uno atómico, regalado en Laguna Verde.
P.-Hablemos de su imagen tan temida y familiar…
R.-Aunque no lo crea, fui la precursora del des-tape. Un día dije: “fuera ropa” y dejé caer lasábana que me cubría desde tiempos medieva-les…Luego un tal Roentgen, con sus rayos X mevolvió más destapada que las rorras de Playoy…En hospitales, gabinetes de radiología y enublicaciones científicas abundan provocativasotos mías, ¡El puro destape…!
P.-Innegablemente, es usted muy famosa.
R.-Sí, sí. Tengo más fama que cualquier chan-guita del cine y la tele. Me ha inmortalizado losinceles de Holbein, Durero, Goya, Posada, Ri-vera…Soy noticia cotidiana, permanente y hastatengo línea en la Internet. ¡Cómo la ve!
P.-Aquí en México se le aprecia de mane-ra especial…
R.-Claro que sí. Reconozco que soy objeto de ora-ciones, juguetes, dulces, canciones, poemas, letre-ros de camión y de pulquerías. Soy protagonistade novelas, cuentos, películas y telenovelas. Hasido musa de pintores, músicos y poetas…¡Qué tal las canciones que me compuso José Alfredo…! yese pantagruelico jolgorio que me dedican en los panteones con ricas ofrendas, cacahuates, dulces,velas flores, aguardiente y alegría…Claro, también soy motivo de relajo. Me utili- zan como espanto y me sacan en mojigangas. Seburlan de mí con apodos que hasta penadan…que la dientona, la pelona, la calaca, la tili-ca…Pero es el precio de mi fama y omnipresen-cia. Me doy el lujo de desplazar héroes, reyes, papas, presidentes, políticos, artistas…Parafra-seando a mi compadre Atila digo que “dondetruenan mis huesos, la vida no retoña”.
P.-Y… ¿Tiene usted enemigos?
R.-Por supuesto que sí. Abundan y me hacen lavida de cuadritos. Están en los hospitales, con-sultorios, universidades, laboratorios, farma-cias. En los grupos ecologistas, en los movimien-tos por la paz y contra la violencia. Pero recuerde: de Caín a Hitler y hasta másacá, la historia abunda en nombres de quieneshan cooperado o cooperan conmigo, además delas enfermedades y desastres…Recuerde, nadieme podrá ganar la batalla.
P.-Y ¿Cómo encuentra México?
R.-¡Ah, este México lindo y querido! Tierra de trico-lores, azules, amarillos, verdes, rojos, como la paletade mi amiga Frida. Mire, veo al pueblo triste, agrisa-do, chupado por raras dolencias sexenales…Hay pobreza y mucha violencia… Están mal, muy mal. Del copetín quieren pasar al copetón….Avizoro una pandemia de fiebre política que puede chamuscar amuchos y bajarle los colores a varios…Ya veremos. Por lo pronto ¡Que vivan los pac-tos, la inflación, los candidatos, el chupe, las dro-gas. ¡Arriba el Pan, el Pin, el Pon, el Pum, el Rip,el Pup y todas las siglas que guste y acomode asu antojo!…Pero basta. Mi boca es tumba.
P.-Cambiemos de tema. ¿Cuál es su estra-tegia de trabajo?
R.-Es sencilla. Está en práctica desde que el mundo es mundo, desde que soy yo. Poseo ungran tablero, ustedes le llaman caballete, avión,cabezón o rayuela. Pues bien, todos brincan en él empujando la tejita de la vida. Y según la ley,quien pisa la raya pierde. Unos pronto, otrodespués, al fin todo pisan la raya. Ahí está mgane. Sencillo ¿no le parece?
P.-Para concluir. ¿Agrega algo?
Que los felicito por el deterioro ecológico y pola violencia que prevalece…todo eso me hace feliz…Ahora deseo tronar quijada con cacahuates doraditos y echarme unos cuantos pomos denanche curtido y luego…andar estas pacíficacalles. Así que déjeme RIP, o sea descansar e paz. No confunda las siglas. Chao, amigo.
Al despedirnos, la elegante Catrina de esbeltfigura se esfumó entre taconeo y tronar de huesos.Desapareció en la nada de donde llegó…Y camina-mos despacio, con precaución, por si alguna traicionera raya se interpusiera a nuestro paso.
2
SEMANARIO
PALESTRA
Semana del 29 de Octubre al 5 de Noviembre del 2011www
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semanariopalestra
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com
Enfoques
»Salvador Herrera García
A
ncestrales ceremonias prehispánicas y ritos judeo cristiano se conjugan enestas fechas señaladas por el calendariopara recordar a los difuntos.En los panteones, por doquier hay ofrendasflorales, sabrosas viandas, cirios de mortecinaluz, murmullos de rezos y aromas de incien-so, cera, copal y flores…Y tal vez, por ahí sedeje escuchar algún rasgueo de guitarra o las bravías notas de un mariachi…Tras el sentido religioso aflora la mexicanamanera de retar o despreciar a la muerte conmanifestaciones de apego a la vida. El naturalmiedo al inquietante no ser se transforma enrisa, burla, sarcasmo, albur, relajo y jolgorio. Y la terrorífica y muy católica muerte setransforma en golosina, calaverita de azúcar y pan de muerto. Se vuelve juguete con las cala-cas de alambre y de cartón, los “entierritos” degarbanzo y las figuras recortadas en papel dechina. También la
“pelona”, “tilica”, “diento-na”, “huesuda”, “calaca” y”flaca”
es figura delazar en los cartones de la lotería…Es el mismo, eterno, esqueleto envuelto enfrazada, con guadaña y reloj de arena que elgrabador alemán Alberto Durero inmortalizó,hace cuatro siglos, como uno de los cuatro ji-netes del Apocalipsis.Es la prehispánica Cuatlicue, señora delMictlán…Es la peste que asoló a la Europa me-dieval. Idéntica a la que hizo danzar el pintorHolbein en su
Danza Macabra…
Es el esquele-to, que caracterizado por el grabador JoséGuadalupe Posada, se vistió de soldadera parair a la
bola
revolucionaria; y vestida de
Catrina
se dedicó a recorrer mundo y fama. La mismade las estampas clásicas que adornan los con-sultorios médicos; la muerte jocosa de las mo- jigangas o la que ilustra de los versos sarcásti-cos e irreverentes de las
Calaveras…
La merita
calaca
que aquí recibió consagra-ción de “santísima muerte” y tiene templo, ora-ción y devotos. Es el esqueleto rumbero del me-rolico…Es la
pelona,
amiga y consuelo en des-engaños y pesares; o natural acompañante,nunca temida y siembre aceptada…Por eso secanta que
“no vale nada la vida”…
o
“No le temoa la muerte, más le temo a la vida…”
. Es poemaen la
Nocturna Muerte
de Xavier Villaurrutia y en
la Muerte sin fin
de José Gorostiza…La muerte que el mexicano revive, humaniza,ama, enamora, adorna, enfiesta, burla pero nun-ca traiciona…A la que año con año reza, canta, baila o enflora y viste de papel china; le invitacacahuates, mole y tamales en la ofrenda; le brinda, pulque, mezcal, caña o nanche curtido.Es la mexicana muerte, adornada de cempa-súchil, papel china y enceradas flores; maqui-llada con azúcar y chocolate, perfumada conincienso y copal…La que baila movida por loshilos del titiritero. La amiga y compañera denoches de ronda o de juego, en los volados, laruleta o la lotería de la vida…La
dientes pelados,
que desplazó el recogi-miento de los ritos cristianos para imponer suimpresionante reinado de jolgorio.Es la muerte. La
calaca,
a la que festejamoscada noviembre como manifestación de la ale-gría de vivir.
salvadorodiseo@yahoo.com
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