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SUPREMO CONSEJO DEL GRADO 33º DEL RITO ESCOCES ANTIGUOACEPTADO PARA LA REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY
Ad Gloriam Universales Fraternitatis
 
Ponencia para la 2ª. Asamblea de la FASCREAA:
Quito, Ecuador, 25 de setiembre de 2011 e
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La Declaración de Ginebra desde la Perspectiva Americana
El
Rito Escocés Antiguo Aceptado
tiene como una de sus constantes peculiaridades, ymás allá de su diversidad, el de ser, en sí mismo, tanto en el tiempo como en el espacio,un centro de unión masónico de una alta eficacia. Efectivamente, es a partir tanto de supropia vivencia histórica, como de una serie de documentos aparecidos en diversosmomentos de su extensa vida, que le ha dado una identidad bastante firme, por un lado,así como una amplia perspectiva universalista por otro, lo que le han justamente forjadoese carácter peculiar, al tiempo de dejar abierta las posibilidades de que diversosenfoques, idiosincrasias, visiones y/o sensibilidades puedan expresarse en el mismo, sindemasiadas hegemonías. Y esto es bastante cierto en los diversos campos escocistas,aun en aquellos – lamentablemente demasiados frecuentes - que desean mantener unhegemonismo “
regulador 
”, o una impronta reductora o reduccionista.En esta línea, es que algunos documentos han tradicionalmente cumplido ese roltrascendente, más allá de ciertos sinceramiento que poniendo en cuestión ciertasdeformaciones históricas, sin embargo no han tenido el suficiente calado como paraalterar esa constante.En ese talante peculiar se encuentran, sin dudas, los discursos del
Caballero Michel deRamsay
, que si bien no son en puridad “
escocistas 
”, sin embargo sientaincontestablemente las bases de una de las características fundamentales de las cualesel Escocismo es hoy indudablemente heredero fiel y fuertemente enraizado en su ser: elespíritu de la caballería y una concepción del universalismo.De idéntica manera se puede pensar acerca de las controvertidas
Constituciones de Federico II de Prusia 
. Si bien las investigaciones actuales están cada vez más en la líneade que jamás pudo Federico II haber escrito tales documentos, sin embargo sigue siendoreferencia ineludible del Escocismo, y marca auténtica – por así decirlo - de su linaje. A210 años de su nacimiento, el REAA en 33 grados de cualquier país donde se practique,sigue revindicándose de este patrimonio.
 
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 Finalmente tenemos claramente como referencia, la
Declaración de Lausana de 1875 
, sibien no fue firmada por todos los Supremos Consejos de la época, indudablemente seencuentra también dentro de lo que podríamos llamar el
cursus escocista 
.Por todas estas fuertes razones, un documento que se considere a si mismo “
fundador 
” omejor aun, “
refundador 
” dirigido a este nuevo tiempo, no podría no considerarsecontinuador y heredero de aquél.Es este seguramente, el contexto en el cual se elabora la
Declaración de Ginebra
delaño 2005, con una pretensión de continuidad, de universalidad y de referencia comúnpara el Escocismo, pero también como de un quiebre que abra perspectivas nuevas.Sin embargo, debemos también consignar que la misma tampoco es representativa delconjunto de la sensibilidad escocista, sino que representa una de las 4 o 5 tendenciasinternacionales más importantes, sin dejar de señalar la existencia de sensibilidadesescocesas que sin embargo no integran conglomerado alguno. Esta Declaración fuefirmada sólo por 18 Supremos Consejos, 2 de Asia, 1 de Sudamérica, 1 de Norteamérica,3 de África, siendo los 11 restantes europeos. La gran mayoría, son Supremos Consejosmasculinos. Indudablemente, este carácter esencialmente europeo, y masculino, le hadado una impronta al documento.No hay duda, sin embargo, que el mismo representa un avance significativo por suimpronta liberal, en consonancia con un nuevo espíritu masónico de época que se havenido desarrollando en las últimas tres décadas, reflejando tal vez, los grandes cambiosmundiales en curso.Es desde esta perspectiva nueva, de la cual somos al tiempo causa y efecto, quedebemos leerlo nosotros también, desde nuestra peculiaridad americana, no paracontrovertirlo, sino como herramienta de diálogo masónico, para que sea estímulo ypalanca, complementación y puente para justamente andar por esta nueva época,llevando nuestras tradiciones no como una pesada ancla sino como un estímulo liberadorpara ir más lejos en este camino.Por ello un documento de este tipo, si realmente intenta reflejar una nueva época, nodebiera ser leído como dogma, sino como guía para la reflexión y la acción masónicas, yhaciendo foco en una perspectiva abierta, aunque contradiga ciertas tendenciasexistentes aun, lamentablemente, que parecieran privilegiar más una política de cierre,que una de apertura y generosidad; aun dentro del propio campo liberal escocista.Pero lo cierto es que, a 130 años de la Declaración de Lausana, el contexto masónicointernacional escocista, reunido en mayo del 2005 en Ginebra destaca que “
ha llegado el momento de comenzar una nueva etapa después de la declaración hecha en Lausana 
”.Se señala especialmente que esta nueva etapa está signada por un escenario donde elmundo presenta muchas características preocupantes para el desarrollo del humanismoal mismo tiempo que destaca la vigencia y validez universal de los principios masónicosorganizados en el marco de la Declaración de Lausana. Más precisamente lo destacablees el impacto que en el largo plazo tuvieron las orientaciones surgidas en Lausana, en laconstrucción de un contexto masónico en el cual aún persisten y tienen validez sus
 
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principios y su método, aún cuando el mundo es muy diferente en muchos de susaspectos.En este sentido se señala que hoy día el mundo:1) está “
desprovisto de sentido, es decir, de significación intelectual y de orientación moral 
”;2) que se creó “
una mundialización económica, a menudo generadora de desigualdades y no de un universalismo respetuoso con el hombre 
”;3) se mueve en el marco de una “
sospecha,
(de que se)
ha reemplazado la esperanza de un porvenir mejor 
”;4) presenta la característica de una “
tiranía de lo inmediato omnipresente 
(que)
nos priva de la perspectiva necesaria para conocer el pasado y prever el futuro 
yque5) en virtud de todo ello, están resurgiendo “
los clericalismos, los integrismos y los fanatismos,
(que son portadores)
de la incomprensión y de la violencia 
”;Compartimos totalmente la visión de ese estado de situación pero, es desde esaperspectiva, que debemos agregar cómo se traduce e injerta ello en el espacio y en lahistoria y cultura de nuestra América en general y de las otras Américas que ella contieney que en ella conviven.Pero en principio, una reflexión fundamental que no es posible soslayar, tiene que ver conel significado y el sentido que el perfil escocista mantiene en estos momentos respecto almundo en general y al universo masónico en particular.Y, en estos aspectos, la Declaración de Ginebra define algunas piedras angulares paranuestra manera masónica actual de continuar la construcción del Hombre y de laSociedad:a)
sin discriminación, ni distinción de carácter étnico, político, filosófico y religioso 
”.b) permitiendo “
una reflexión sobre el porvenir humano; sobrepasando los enclaustramientos, las barreras ideológicas, los postulados doctrinales,situándose en una perspectiva ilimitada de búsqueda 
c) según “
el universalismo de sus principios fundados sobre un humanismo cuidadoso en colocar al ser humano en el centro de sus reflexiones y de sus acciones 
d) con “
la necesidad de una libertad de conciencia, la única capaz de desarrollar una libre espiritualidad accesible por una constante búsqueda de la verdad 
”.e) Agregando “
la voluntad de trabajar sin tregua para la felicidad de la humanidad y de alcanzar su emancipación intelectual y moral 
”.

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