KASHTANKA3
IMALA CONDUCTA
Un perro joven y canelo -un chucho de raza in-definida-, de morro muy parecido al de una raposa,corría adelante y atrás por la acera y miraba inquietoa los lados. De tarde en tarde se detenía y, con las-timero aullido, levantaba ya una, ya otra de sus he-ladas patas, tratando de comprender cómo habíapodido perderse.Recordaba muy bien lo que había hecho duranteel día y cómo, a la postre, había ido a parar a aquelladesconocida acera.Por la mañana, su amo, el ebanista Luká Ale-xándrich, se había puesto el gorro, había tomado