Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
1Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Cap8_DioclecianoConstantino

Cap8_DioclecianoConstantino

Ratings: (0)|Views: 13 |Likes:
Published by Israel Moraleda

More info:

Published by: Israel Moraleda on Nov 05, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

10/18/2013

pdf

text

original

 
cAl¡tl'Ut.O
tl
DIOCLECI
ANO
Y
CONSTANTINO
En
este
capítulo
alcanzamos
el
clímax
de
las
relaciones
iglesia-
estado
en
el Imperio
Romano.
Conoceremosal
último
de
los
gran-des
emperadores
paganos,
Diocleciano,
y
el
primero
de
los
empera-dores
cristianos,
Constantino.
Estecambio
profundo
no
se
produjo
sin
un
último
sufrimiento
quepuso
a
prueba
la fe
de
laiglesia.
Latremenda
persecución
iniciada
por
Dioclecianofue
lo
que
introdu-
jo
el
cambio
del
antiguo
al
nuevoorden
de
cosas.
Debemos
tomar
buena
nota
de
estos
dos
hombres
y
de
la
oscura
hora
de
prueba
de
la
iglesia
quelos
separa.
DioclecianoPara
podercalibrar
el
significadode
la
figurade
Diocleciano
es
necesarioobservarlas
condicionesreinantesen
el
imperioduranteel siglo
que
le
precedió.Dioclecianosubió
al
trono
imperial
en
el
l-D.284.
Elúltimo
de
los
famosos
emperadores
romanosque
le
precedió
fue
Marco
Aurelio,
quien
muiió
en
el
180.
La
edád
de
orode
Roma,
iniciada
con
Augusto
el
año27
a.c.,
terminó
con
Aurelio.
Durante
losdoscientos
añosdesde
Augusto
hasta
Aurelio,
Roma
habíadisfrutadodepaz,
con
excepciónde
algunasluchasarmadas
en
las
fronteras.
Nohubo
ninguna
guema
civil;
la
econo-
mía
habíaprosperado;
la literatura
y
las
artes
florecieron;
y
la
ley
romana
gobernó
los
pueblos
del
imperio
desde
la
Bretaña
en
el
oeste hasta
Arabia
en el
este.
Sin
embargo,lapaz,la
prosperidad,
y
la
seguridad
trajeron
la
holganza,
el
relajamientomoral,
y
una
disminución
en
el
respeto
de
la
autoridad.
Lascualidadesdel
carác-
ter
quehabíanhechograndea Roma,empezaron
a
diluirse.
I.
LA
CONDICIONDELIMPERIOI^a
pérdida
de
carácter
se
hizo
muy
evidenteen
el
ejército,
del cual
la
estabilidaddelimperio
más
dependía.
Ya
en
el
segundo
siglo los
jóvenesdebuena familia
comenzaron
a
perderinterés
en
la carrera
militar.
Estatendenciase acentuódurante
el
tercer
siglo,
y
el
gobierno
se
vio
obligado
cada vezmás
a
reclutar
soldadosdeentre
loshabitantesdel
imperio
que
no
eran
ciudadanosromanos,
y
aun
de las
tribus
germanas
fuera
de
las
fronteras. Pronto
el
ejército
y
su
oficialidad
consistían
en
gran
parteen
mercenarios;
paraellos,
el
interés
propio
era
de
más
importancia quela
lealtadenservir
al
imperio.
El
ejército,
además,
pronto
se
convirtió
en
el
principal
poder
político
del
imperio. El
emperador
no
era
elegido
más
por
el
101
 
scrllil(l();
cl
cjórc:iloclcgílr
rt
sr.rs
gcllcnrlcs
prrr.lr
s(.r.(.¡r¡lt,r;rtltlrcs.Dcsdc
cl
ltiO¡.o.
al
284
los
cn'r¡rcnrdorcs
criul
¡rrisiorrcr.srlcl
cjór-
cito,
y
elque
no
agradaba
al
ejórcito
era
rnucrto.
Sicra
dcnlasiaclo
estricto
o
si no
lo
erabastante,
siquería
librar
batalla
y
los
solda-
dos
noquerían,
si
no
pagaba
suficiente
o
si
al
ejército
le
agrada-
ba
su
política
en
tal
o cualasunto,
se
le
asesinába
y
se
nombraba
a
otro
general
en
su
lugar,aunqueelnuevoemperador
no
quisiera
el
cargo.Durante
este
período
Roma
tuvoveinticinco
emperadores.
En
los
doscientosaños
de Augustoa
Aurelio
sólo
hubo
trece.
De
esos
veinticinco,veintiunofueron
asesinados;
uno
fuetraicionado
enbatalla
por
uno
de
susgenerales;
otro
fuetomado
prisionero
porlos
persas
y
nuncamásse
oyó
de
él;
sólo
dos
múrieron
de
muertenatural.Estenúmero
noincluye
a lostres
emperadores
Galba,
otón,
y
v_itelio,
quienes
en
el
69
a.n.
lucharon
porla
corona
ál
fulr..e,
Nerón,
pues
lostresperecieron
en
laluchá.
La
inestabilidad
y
el
desorden
del
imperiofueron
pronto
nota-
dos
por
las
tribus
fronterizas,
las
que
cruzaron
el
Rin
y
el
Danubio
a
millares
para
establecerseen
el
imperio.
Los
persas
aiacaron
enel
este.
Ensiria
y
en
la
Galiasurgieion
reinos
independientes
para
mantener
el
ordenen
esos
territorios.
Estos
hechoi
ll"uaron
u
que
se
exigieranmayores
impuestos
para
podercombatir
alos
invaso-
res
y
mantener
el
o¡den
en elimperio.como
resultadode
estas
pesadascargas
la
economía
sufrió
grave
quebranto:
el
comercio
se
redujo
alos
mercados
locales
en
vez
de abarcar
todo
elimperio.Las
granjas
eran
menos
productivasporquelos
frutosdeltiabajo
eran
absorbidos
por
losimpuestos.
En
todaspartes
et
pueblo
y
lás
mismasautoridadestemíana los
soldados,qüienes
se
apropiaban
decuanto querían.
El
dineroperdió
su
valór
porque
.i
goii"rno
mezclabametales
inferiores
coneloro
y
laplata
oe
las
rionedas.Los
¡icos
se
empobrecían
y
lospobres
ie
deiesperaban.
Tal
era
la
condición
del
Imperio
Romanoal
tomar
el
podei
Diocleciano.Diocleciano
no
era
unhombre
brillante,
perotenía
carácter
y
elcoraje que
es
inherente
al
verdadero
caráctei.No
era
unromano
en
todo
elsentidode
la
palabra,
sino
ilirio,
nacido
en
Iliria
o Dalma-
cia,
lo
que
es
hoy
Yugoeslavia
occidental.
cuatro
de
sus
compa-
triotas
habíansido
emperadoresantes
de
él:
claudio
rr(26g-270),Aureliano (270-275),Probo(276-282),
y
Caro
(2g}-2g3).
Todos
fueron
hombres
capaces
y
valerosos,
pero
su
virtud
notuvá
recom-pensa.
sólo
claudio
murió
de
muerte
natural.Aureliano,
llamado
"el
restauradordel
mundo"
a
causa
de
sus
esfuerzos
por'rafoa-ua
el
gobierno,
fue
asesinado
porun
grupodeoficiarei;
probo
fue
muerto
cuando
dedicósu
ejércitoalatarea
pacífica
de
cavar
un
canal;
no
sesabe
la
causa
delamuertede Caio,
pero
sesospecha
que
fue
asesinado.
2.
t{tot{(;ANrz^('loNl)lil.G0lilu{No
Por
lo
trnto,
cuanclo
Dioclcciano ocupó
el
trono
impcrial,
com-
prcndía
bicn
cuan
difícil
sería
la
tarea
que
le
esperaba.
Sabía
tambión
el
peligro personal
al
cual
se
exponía.
Sin embargo,
teníauna
gran
ventaja.
El
peligro
al
cual
estabaexpuesto
el
imperio
era
en aquel momentotan
grande
queentodas
partes
se deseaba
unemperadorquefuera
su salvación.Hasta el
ejército
estaba dispues-
to
a
sacrificar
partede
su
poderomnímodo.
Dioclecianoresultóser
el
hombre de
la
hora.
Su
mayor contribuciónfue la
reformaadministrativa
del
imperio.
Vio
queel
imperio
erademasiado
vasto
para
gobernarse
por
un
solohombre,
porlo
que
lodividió
endos:
el
oeste
y
el
este.
La línea
divisoria
pasaba
por
el
Adriático,
entre
Italia
e
Iliria.
Cada
mitad
del
imperio
fue
regida
por
un
augusto
(es
decir,
un
emperador);luegode
algunos años
tuvo un
ayudante
o
césar.
El
césar
habíade
suceder
al
augustocuando
se
retiraba
o
fallecía.
Cada
uno
deestos
cuatrotenía
su
capital,
su
ejército,
su
corte,
y
unapartedel
imperio
para gobernar.
Dioclecianofue
el
augusto
oriental;Maximino,un
general
ilirio,
fue
elaugusto
occi-
dental.Galerio,
el
yerno
de
Diocleciano
fue
su
césar;
el
césarde
Maximino
fue
Constancio.
Galerio era de
Dacia, Constancio
de
Iliria;
ambos
eran
militares
sumamente
capaces.
Aunque
Diocleciano
y
Maximino tenían
ambos
el
título
de
augusto,
Diocleciano
ejercía elpodersupremo
y
la
decisión
final
estaba
en
sus
manos.
No
sólo
esto,
sino
quegobernabaen el
este,
la
parte
más
desarrollada
y
culta
del
imperio.
El
y
Maximino
ya
nopedíanconsejo
ni
consultabanal
senado, a través
del cualhabfan
gobernado
losprimeros
emperadores;gobernaban
solos.
Dioclecia-
no vivía
en
un
espléndidopalacio
e
imitaba
a losmonarcas
persas
en
su
vestimenta
y
la
rutina
de
la
corte.
Cualquieraqueleentrevis-
tara
teníaque
prosternarse
ante
él
y
besar
el
borde de
su toga.
Dejó
de ser
el
Princeps
o
primer
ciudadano del
imperio
como
fueron el
primer
augusto
y
sus
sucesores;
él
se
hizo "señor
ydios",
y
todo
lo
que
le
rodeaba
era sagrado
y
divino.La
adoración
del
emperador
se
hizo
total.La
razón de
ser
de
este
nuevo
estilo
de
vida
era
en
parte
de
orden
práctico.
Se
hacía
más
difícil
un
ataque
a
su
persona
a
manos
de
asesinos
potenciales.
Hemos
visto
dos
cambios
fundamentales
introducidos
por
Dio-cleciano.
Primero,
elimperio
se
dividió
entre
dosaugustos
y
doscésares,
con
elpodersupremo
en
manos
de
Diocleciano.
Segundo,
atribuyó
cualidades
divinas
a
la
persona
del
emperador
a
fin
de
hacer su
vida
más segura
y,
sinduda,de
acrecentar su
autoridad.Hubo un
tercer
cambio,quizá
el más
importante
de
todos. Bajo
los
primeros
emperadores,
las costumbres
y
tradiciones locales
y
el
gobiernolocalhabíansido
respetados en
granmedida.
El
ejércitohabía
protegido
al
imperio
y
garantizadolaseguridad
dentro
de
é1,
 
l)crotto
lo
lutlrflt
g<tlrcl'tlttlo.
liltirt
l)iockrciuno
e
l
ciú'lt'ilotri¡llicó
su
tunrarjo
y
cstlblcci(ruu
gobiornoclcl
totlo
nrilitlr.
lrrs
rlc¡rarta-
mcntos
dcl
gobicrno
civil
fucron
puestosal
scrvicio
clcl
cjórcito.
La
falta
de honradez
se
hizo
universal,
las
libertades
fueron
conculca-
das
en
todas
partes,
y
el
gobierno
por
el
ejército
a
menudo resultóincompetente.Además,
lahistórica
ciudad
de
Roma
dejó
de
ser
lacapital
del
imperio.
Ningunaugusto
o
césar
vivía
allí.
Lascapitales
donde
vivían
se
elegían
de
acuerdo
con la
estrategia
militar.
Desde
Nico,media,en AsiaMenor,Dioclecianocontrolaba
el
Danubio
oriental
y
las
fronterascon
Persia.
Galerio
controlaba
la
fronteradel
Danu-
bio
occidental
desde
Sirmio
enel
norte
de
lliria.
Desde
Milán,
en
el
norte
de
Italia,Maximino
vigilaba
las
tribus
al
norte
de
la
fronteraitaliana.
Constanciocuidabade
la frontera
del
Rin
y
de
los
germa-
nos
al
este
deella
desde
Tréveris
(hoyTrier)
en el nordestede
Ia
Galia. Este
abandono
de
Roma
por
el
gobierno,
indirectamenteaumentó
elpoder
y
el
prestigio
de
la
iglesia
romana
y
de su
obispo.
Lahistoria,la tradición,la
gloria,
y
lafama
de Ia
ciudad
deRoma
no
se
desvanecieron
cuando
la
sede
del
gobierno
se
alejóde
allf.Bajo
los
emperadores
posteriores,
el
obispodeRoma
se
hizo
lapersonalidad
oficial
más
importante
de
laantiguaciudad.
3.
LOSRESULTADOSDE
LA
REORGANIZACIONDEDIOCLECIANO
Durante
veintiún
añosDiocleciano
se
entregóa
la
tareaderefor-
mar
el
gobiernoimperial.Durante
estas
dos
décadas
el
imperiorecobró
fuerzas,
repelióa los
bárbaros,
fortaleció
sus
fronteras,
y
conquistóuna
nuevadignidad.
Asl
fue
que
el
Imperio
Romanosobrevivió
su
crisis
del
tercer siglo
por
medio
del
gobierno
militar.
Pero
la
supervivencia
le
costó caro.Recobró,
es
cierto,
su
seguri-
dad,pero
al
precio
del
deterioro
económico
y
la
pérdida
de
las
libertades
locales
en
las
cualesse
había
cimentado
eldesarrollo
de
Roma. Estapérdida
fue
mayoren
occidente,
donde
el
imperio
dejó
de
existir
en
el
año
476. En
orienteperduró
mil
años
máshasta
la
toma
de
Constantinopla
por
losmahometanos
en
1453.
La
hora
más oscura
Al
considerarla
última
persecución
dela
iglesiaantesde la
época
de
constantino,
resultará
de
utilidad
revisarbrevementela
hisioria
de laspersecucionesde
loscristianos
en
el
Imperio
Romano.
Comoobservamos
antes,
en
generalse
pueden
dividir
endosperíodos:
durante
el
primero,
hasta
el
año250,
las
persecuciones
fueronlocales;
en
el
segundo,
después
del
año250,
abarcaban
todo
el
imperio.
l.
I{t
l'ASO
l)li
l,AS
l'}l:l(Sl:(ltl(:IONI:S:
I'l{lMlrl{I'l:l{lOlX)
El
prirncrpcrfodo
comicnza
con
NcrÓn.
Durantc
su
rcinado
hubo
una
persecución
cruel
en
Roma
en
el
año
64.
Otra
persecución
local
menos
grave
ocurrió
en
el
95bajoDomiciano'
Desde
Trajano,
que
comenzí
a
reinaren
el 98,
hasta el
final
delreinado
de
Anto-
nio
Pfo(160)el
cristianismo
estuvo
en
peligro
y
alavez,
en
ciertosentido,
protegido.
Era
una
religión
ilícita
yporlotanto
expuesta
a
persecución. Pero
también
gozaba
de
ciertaprotección,ya
que
Trajano
prohibió
la
acciónlegal
contralos
cristianos
basada
en
acusaciones
anónimas.
Adriano
prohibió
la
condenación
de
los
cristianossin
evidencia.Además,
ordenó
quelos cristianos
no
fue-
sen
buscados.Bajo
estas
condicioneslapersecución
fuelimitada,
y
la
iglesiacreció
grandemente
a
pesar
de
ella.
Marco
Aurelio
(16elS0)
fue
másagresivo.
Se
opuso
activamentealcristianismo,
y
bajoél ocurrió
una
persecución
cruel
en
la
Gaüa
en
el
año
177.
Delaño
180
al
250
el
cristianismo
siguió
siendoreligiÓn
ilícita
perosinmayotes
consecuencias.En
verdadel
cristianismo
floreciÓ
en el
imperio
durante
estos
setenta
años.
La
principal
excepción
a
este
prolongado
perfodode
pazfueuna
persecución
grave
bajo
el
reinado del
emperador
Septimio
Severo
en
los
años
202
y
203,
sobre
todo
en
Egipto
y
Cartago.
ProhibiÓ laconversión del
paga-
nismo
al
cristianismo.La
confesiÓn
pública
de
Cristo
por
el bautis-
mo
era,
por
lo
tanto,
un
acto
arriesgado.
También
persiguió
al
clero,
lo
cual
se
haceevidente
por
ladispersión
de
los maestros
de
la
escuela
de
catequesis
de
Alejandría.
Persecucionesmás breves
y
menos
graves
ocurrieronbajo
Caracala
en el
norte
de
Africay
bajo
Maximino
I
enAsiaMenor
y
Palestina.
Con
estas
concluyen
las
persecuciones
del
primerperíodo.
2.
REPASO
DELAS
PERSECUCIONES:SEGLINDO
PERIODO
Durante
el
segundo
período,
la
persecuciÓn
nofue local,
sino
gene-
nlizada
a
través
del
imperio.
Su
origen,enmayor
o
menol
grado,se
debió
a
cinco
causas:
la
primera,
el
enormecrecimiento de
la
iglesia
cristiana;
la
segunda,
la
declinación
econÓmica
y
moral
del
imperio;
la
tercera,
la
proximidad
del
milésimo
aniversario
de
la
fundación
de
Roma;
la
cuarta,
la
opiniÓn
de
muchos
destacados
romanosen el sentidode
considerar
ala
iglesiacristiana
como un
estado
dentrodel
estado
y porlo
tanto unpeligro
parael
imperio;
y
laquinta
causa,
surgida
de
laanterior,
el
temor
deque
la
deca-
dencia
deRoma fuera
debidaal
enojo
de
los
dioses
por
losprogre-
sos
delcristianismo.
En
este
segundo
perfodo
hubo
tres
grandespersecuciones.
La
primera,
desencadenada
bajoDecioentre
los
años
250
y
253,
fue
deuna
violencia
increíble
y
causó másapostasía
en
la
iglesia
quecualquiera
persecución
anterior.
La
segunda
persecución
suce-

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->