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posible esta transferencia. El no debe responder a la emoción del paciente en la misma moneda. Debe ser capaz detolerar el amor, la agresión, la adulación, la tentación, la seducción...etc, sin parcialidad, prejuicios ni disgustos. Noes, en efecto, una tarea fácil ser capaz de, por un lado, sentirse tan profundamente dentro de otra persona como elanalista debe sentirse para poder comprender y, al mismo tiempo, no ser involucrado. Sin tener conciencia de supropio inconsciente, sus propios modos de resolver conflictos, esto es, sin estar él mismo analizado, el analista noseria capaz de estar a la altura de estos requerimientos tan difíciles.Ser neutral en la relación con el paciente, permanecer como pantalla no implica por supuesto que elanalista no se relacione en absoluto con el paciente. Se espera de él que se interese por el paciente, que tenga lavoluntad de ayudarle. El paciente puede gustarle o no. En tanto que estas actitudes son conscientes, no tienentodavía nada que ver con la contratransferencia. Si estos sentimientos crecen en intensidad podemos estarciertamente seguros de que los sentimientos inconscientes del analista, su propia transferencia hacia el paciente(la contratransferencia) están mezcladas. La antipatía es a menudo una reacción ante un paciente cuando no locomprendemos, o puede estar basada en una real y más profunda contratransferencia.Un interés grande y particularmente sexual puede más a menudo ser entendido también comocontratransferencia. Volveremos a tocar este punto. Una situación en la que el analista se enamora realmente delpaciente no es frecuente. En tales casos la situación no es viable y el paciente debe ser enviado a otro analista.De este modo, la contratransferencia abarca los efectos de las propias necesidades y conflictos
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inconscientes del analista sobre su comprensión y su técnica. En estos casos el paciente representa para el analistaun objeto del pasado hacia el que son proyectados sentimientos y deseos pasados, justo como s+ esto sucediera enla situación transferencia¡ del paciente con el analista. El factor causal para que esto suceda puede ser algo en lapersonalidad del paciente, o en el material que trae, o algo en la situación analítica en sí. Esto es lacontratransferencia propiamente dicha.Anteriormente al Grupo de Estudio Psicoanalítico de Praga de 1.938, en que estábamos el Dr. O. Fenichel yyo, y antes de que el Dr. Fenichel hiciera su artículo titulado "
Las implicaciones del análisis didáctico
"(mimeografiado por el Instituto Topeka del psicoanálisis), la concepción de contratransferencia estabaincomprendida en su más amplio sentido. Incluíamos bajo este apartado todas las expresiones del uso del análisispara el acting-out del analista. Hablamos de acting-out siempre que la actividad del análisis tiene un significadoinconsciente para el analista. Entonces su respuesta al paciente, frecuentemente su manejo total de la situaciónanalítica, estará motivada por tendencias inconscientes ocultas. Aunque en estos casos los pacientesfrecuentemente no son objetos reales hacia los que se transfiere algo, sino solamente puras herramientas pormedio de las cuales se satisfacen algunas necesidades del analista tales como aliviar ansiedad o vencersentimientos de culpa, tenemos que usar el término contratransferencia. Nos parece aconsejable ya que este tipode comportamiento está tan frecuentemente mezclado con los efectos de la verdadera contratransferencia, que es
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