El Mundo Sintético Vladimír Henzl
Colaboración de Miguel Navarro
Preparado por Patricio BarrosAntonio Bravo2
hecho de que no ande envuelto en una piel de oso, sino que tenga un traje de lana y fibrassintéticas y calcetines de nylon? Y en fin ¿por qué envuelve a mi hija, que se prepara paraun baile, un perfume de violeta?
Figura 2. Accesorios que utilizaban los químicos hace muchísimos años.
Si dijera que todo lo que acabo de mencionar se lo debemos al químico, sería la verdad, lapura verdad. Pero ¿a quién agradece el químico el hecho de que él mismo pudiera empezarpor alguna parte, partiendo de las experiencias de otros? Al alquimista que, en los tiemposde los antiguos egipcios y árabes, o incluso de nuestros antepasados medievales, con sed desaber seria a medias, a medias charlatana, trató de penetrar el secreto de la materia,transformarla y modificarla. No importa que el motivo de los alquimistas no fuera puranobleza de ánimo, que los predecesores de los químicos, con la copela en la mano, losalambiques llenos de mercurio, azufre y los más, variados elementos, buscaran el secreto dela producción del oro. El tiempo descubrió su verdadera faz y junto al nombre de más deuno de ellos se escribió una sola palabra: embustero. Tal es el caso de Michal Sedziwój, aquien volveremos a mencionar. Rodolfo II, emperador germánico y rey de Bohemia, en 1598nombró consejero de la corte a este alquimista polaco que sabía de veras mucho acerca dela química de aquel tiempo, sólo porque el astuto polaco le convirtió una moneda de plata enoro. Naturalmente, por medio de un engaño sencillo: untó con mercurio una moneda de oroy luego la puso al fuego ante la mirada asombrada del Emperador; el mercurio se evaporó yapareció un magnífico pedacito de oro.Pero hoy apenas le interesa a uno saber que los antecesores de los químicos modernosbuscaran la piedra filosofal o el elixir de la vida, para hacer al hombre inmortal y cambiarmaterias sin valor en oro. Sólo los novelistas hojean con gusto los antiguos formularios, en