2
El verdadero mensaje de Narciso
Narciso es un héroe floral. En todo el mitose ve la naturaleza desde una perspectivadionisíaca, donde lo importante son losinstintos animales.Narciso, en cambio, es la deformaciónapolínea. Su belleza es producto de lanaturaleza, su nombre es el nombre de unaflor, mas él, racionalmente, decide guardar su herencia para sí.El mito de Narciso no tiene nada que ver con el orgullo. Cuando la ninfa Eco, incapazya de hablar sino repitiendo cuanto escucha,se presenta ante Narciso con los brazosabiertos, no es el orgullo el que se pone enmedio. Narciso dice: “No pensarás que yo teamo”, y ella responde “Yo te amo”.Narciso necesita estar enamorado parayacer con alguien. Su pecado es ese.De entre sus pretendientes masculinos, elmás insistente era Ameinias. No resultabaextraño en esta época que los ancianos seuniesen a jóvenes efebos para intercambiar sexo por conocimientos.Narciso ve este ofrecimiento como unacarga que tiene que soportar, ya que él noama a Ameinias y ése es requisitoindispensable para cumplir su parte del trato.Así considerado, no es difícil entender queNarciso le regale una espada a Ameiniaspara que se sacrifique por amor.Ameinias cumple sacrificándose frente asu casa, demostrando que su amor essincero. Tanto él como Eco lanzan unamaldición en el último momento, invocandoa Némesis.“Que Narciso descubra lo que es sufrir por un amor no correspondido”.Cuando en los orígenes del cristianismose empezaron a revisar los mitos griegos enbusca de fábulas con que sustentar susprincipios morales, recortaron buena partede la historia de Narciso.Le dejaron en el lago, enamorándose desu propio reflejo, y lo utilizaron paraejemplificar lo malo que era el orgullo; sinembargo, lo que la historia trataba deenseñar a los jóvenes como moralina eraque no deben reservarse para esa “personaespecial”, que la vida es muy corta.Cuando Narciso encuentra por fin en símismo a esa “persona especial” queesperaba encontrar, es imposible consumar.Así recibe el mismo castigo que Ameinias yEco, que habrían sido mucho más felices deyacer con él, aunque no les amase.Incapaz de soportar el dolor, se clava elpuñal en su pecho y muere junto al lago,donde vuelve a la naturaleza en forma denarcisos.Oscar Wilde le añadió un epílogo a lahistoria, que he encontrado titulado como “Elreflejo”. Es apenas una nota al pie, y cuentaque cuando los dioses se encontraron allago llorando, le preguntaron si lamentaba lamuerte de Narciso: “Yo lo amaba”, respondeel lago, “porque cuando se inclinaba sobremí, veía en sus ojos el reflejo de mis aguas”.Paulo Coelho puso ese fragmento alprincipio de “El Alquimista”, aunque dudoque supiese lo que hacía.
Editorial
elmorenolahojanegra.com
Add a Comment