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Capítulo 1

Capítulo 1

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Published by charu_april
supernatural fiction on finding the right mate by shifters-werewolf.
supernatural fiction on finding the right mate by shifters-werewolf.

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Published by: charu_april on Nov 18, 2011
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01/08/2014

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Capítulo 1
 El ruidoso pop de su neumático desinflado y la camioneta tirando hacia un ladomientras conducía por la autopista habría sido suficiente para darle un ataque alcorazón.
¡Mierda! ¿Podría empeorar la semana?
Brian exclamó mientraslentamente maniobró su camioneta a un lado de la carretera.Estaba oscureciendo, y no tenía neumático de repuesto. Sabía que era algo que debióhaber pensado antes de iniciar su viaje, pero salió con tanta prisa que se había deslizadode su mente cualquier precaución o previsión. Pensando en la última semana, hizo unamueca. Lo que había ocultado estaba finalmente expuesto y al fin fue completamentehonesto acerca de su sexualidad. Sabía que sus padres no estarían felices, pero nuncapensó que sería su nuevo Alfa el que le daría una patada fuera de la manada. ¡No creíaque el ser gay fuera tan grave!Hizo una mueca al recordar a su Alfa diciendo
que se vaya y no regrese, ya, quesu tipo no es bienvenido
. No se le dio siquiera la oportunidad de recoger suspertenencias. Así que había saltado en su camioneta con nada más que la ropa puesta,su billetera, teléfono y en seguida fue arrojado lejos del único hogar que había conocido.Había estado en la carretera los últimos tres días, despacio, en dirección a la partemeridional de Australia. Deteniéndose sólo para dormir la noche, quería poner lamayor distancia entre él y su pasado lo antes posible. Ni siquiera había tenido laoportunidad de dejar correr a su lobo y sentía la tensión en la piel, el lobo estabaansioso por salir. Brian no tenía idea de a dónde se dirigía, no tenía familia, ni manada,aparte de los que él había dejado atrás, y ya no quería tener nada que ver con ellos.Fue sólo suerte que su camioneta se dañara a unos cinco kilómetros de la ciudad máscercana. Había estado viendo señales de Leyburn durante los últimos diez minutos.Parecía ser una ciudad relativamente pequeña y agradable, pero uno nunca sabía hastaque conocí a la gente.Brian se recostó contra el asiento del conductor y cerró los ojos. Pasando sus manospor el pelo, tomando una respiración profunda. Esto le ayudó a calmar a su lobo auncuando su mundo parecía estar desmoronándose a su alrededor. Él estaba sin trabajo,sin familia, sin dinero, y tuvo que alejarse de su único amigo. El poco dinero que teníaen ahorros fue rápidamente devorado por este viaje. Empezaron a picarle los ojos altratar de detener las lágrimas. ¡No llores!
¿Qué diablos voy a hacer ahora?
Brianpreguntó en voz alta, a pesar que no había nadie allí para responder. Al mirar en elespejo retrovisor, se dio cuenta que un auto-policía se había detenido detrás de él,
 genial,
se quejó Brian.
Esto se pone cada vez mejor y mejor. Apuesto a que va adecirme que es ilegal detenerse en este tramo de la carretera.
 
Mientras seguía mirando en el espejo, el hombre más sexy que había visto en su vidasalió del auto de la policía y caminó hacia él. Brian no podía apartar los ojos de encima.¡Dios!, era impresionante. Tenía que ser por lo menos de seis pies cuatro pulgadas
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dealto con un cuerpo musculoso y de pelo castaño oscuro casi negro que caía sobre susojos. Todavía no podía distinguir el color de sus ojos, pero estaba seguro de que eranmagníficos, y el hombre tenía unos labios que Brian podía pasar horas besando y nunca,nunca ser suficiente. Su polla tembló al ver la belleza del hombre.
Justo lo quenecesito para obtener una paliza por tratar de incitar a un policía. ¡Te comportas!
dijoBrian a su pene.El oficial llamó a la ventana. Brian lo miró y se dio cuenta que sus ojos eran de colorchocolate oscuro. Antes de que pudiera decir nada, el aroma más sorprendente loalcanzó. Primario, muy masculino, almizcle, recordándole a su lobo correr a través delos bosques.Oveja Negra Su lobo de inmediato se incorporó y trató de acercarse a este sorprendente aroma. Supene se puso duro como roca en cuestión de segundos, palpitando contra sus jeans.
 ¡Mierda! Eres mi compañero,
balbuceó, ni siquiera pudo detener sus palabras. Por elaspecto de la cara del oficial, lo que dijo no le había gustado.***El Inspector Marcus Holland no tenía el mejor de los estados de ánimo. Estaba hartode tener que defenderse porque no había tomado una compañera y tenido algunoscachorros. No fue por falta de intentarlo, eso era seguro. Hasta la fecha lo intentaba tana menudo como podía. Sólo que no había tantas oportunidades en una ciudad deltamaño de Leyburn. No parecía hacer clic con cualquiera de las mujeres que conocía.Nunca duraba más de un par de semanas con ellas. Acababa de hablar por teléfono consu madre, que exigía saber qué le pasaba a Stacey, la mujer con la que había roto haceun par de días. No tenía tiempo para darles las noticias nuevas a sus padres y no lehabía contado a nadie la razón por la que había roto con la rubia. Ella había logradodurar casi un año. No es que rompiera la relación al final. Simplemente no estabaenamorado de ella, y era cierto que el sexo era bueno, pero no demoledor. Marcusprefería siempre dormir solo y nunca le permitió pasar la noche en casa, para evitarlausaba alguna excusa del trabajo si era necesario.Marcus estaba furioso con Stacey, había tratado de engañarlo y obligarlo a morderla,emparejándose con ella. Todavía estaba pensando si debía informar a Alex, su alfa yhermano, sobre la situación.Sus pensamientos se interrumpieron cuando el despachador de radio habló sobreuna camioneta estacionada en las afueras de los límites del pueblo, y como estaba cerca,
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1.93 m
 
incluso a pesar de desear llegar pronto a casa después de un día agotador, pensó quedebía revisar.Mientras se ponía detrás de la antigua camioneta Ford, se dio cuenta de la placa delicencia del estado,
Por lo tanto, no es un local
Marcus murmuró para sí mismo,cuando él se bajó de la patrulla de la policía y caminó hacia el otro vehículo. Alacercarse, el dulce aroma comenzó a cosquillearle en la nariz. Su lobo de repente queríasaltar e investigar, y su polla se endureció en segundos. Nunca había tenido estareacción ante nadie, gimió cuando tomó una respiración profunda para tratar deconseguir mantener su cuerpo bajo control. No funcionó. El aroma de las flores y solfluía a través de su cuerpo, y gimió de nuevo.En silencio se acercó a la ventana lateral del conductor. Al tocar en la ventana, esperóa que el ocupante saliera y trató de relajarse. Tomando otro aliento, calmando a sucorazón acelerado. No entendía lo que estaba pasando con su cuerpo. Con la ventanabajada, miró el más increíble par de ojos verdes que había visto nunca.
¡Mierda! Eresmi compañero,
dijo el hombre de la camioneta.Marcus se echó hacia atrás y frunció el ceño hacia el hombre aun sentado en elvehículo. Seguramente no habría podido oír lo que él pensó
¿Qué me dices?
Marcus preguntó, aun frunciendo el ceño al hombre.
Tú eres mi compañero,
repitió, esta vez sin la maldición y una pequeña sonrisaadornando su hermoso rostro.
¿Compañero? ¿Qué estás diciendo? No sé tú, pero yo no soy gay,
respondiócon firmeza. Marcus inhaló el dulce aroma de nuevo. Se dio cuenta de que este hombreolía a lobo, lo que significa que sabía todo acerca de los compañeros. Marcus negó conla cabeza, tratando de parar los pensamientos de deseos en su cerebro.
No, no soygay,
repitió más para sí mismo que para el otro hombre.
Mi nombre es Brian Townsend,
dijo mientras extendía su mano por la ventana.
No me importa tu nombre, necesitas mover el vehículo,
gruñó Marcusmientras daba otro paso para alejarse del hombre con el impresionante olor. El tipomostró tristeza en su cara cuando Marcus dijo esto último. No sabía por qué lo habíadicho, pero el joven le había puesto de mal humor.La confrontación con este increíblemente hermoso hombre que dijo ser su compañerole había impactado. Él no era gay, no podía ser gay. Nunca se había sentido atraído porun hombre antes. Bueno, no exactamente así, pero nunca había actuado en ello. ¿Porqué el destino le daba un compañero?, él era conocido como un hombre trabajador,recto en su familia, debía tener cachorros y ayudar a continuar el nombre de la familia.Brian lucía como un cachorro apaleado.
Mira, nosotros no somos compañeros,
dijo Marcus con voz firme.
debesmover la camioneta. Si tiene algo malo, aquí está el número de la gasolinera y el taller.Probablemente están cerrados, pero alguien vendrá y remolcará el vehículo para que

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