Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
1Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
La cárcel de los pobres_Elargentino

La cárcel de los pobres_Elargentino

Ratings: (0)|Views: 148|Likes:

More info:

Published by: Jimena Ramírez Casas on Nov 24, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/11/2013

pdf

text

original

 
22-08-11 /
En la Unidad 9
La cárcel de los pobres: sin agua, nimedicina, ni justicia
Viaje a los pabellones evangélicos que estuvieron 19 días en huelga dehambreLos detenidos en los pabellones evangélicos de la Unidad 9 de La Plata pasaron 19días en huelga de hambre. La desatención médica para personas con HIV, hepatitisy tuberculosis, la falta de agua potable en celdas y pabellones, las malascondiciones edilicias y el atraso en la resolución de sus causas judiciales, llevó a lospresos a iniciar hace nueve meses una serie de reclamos que derivó en una huelgade hambre que iniciaron el primero de agosto y terminaron el último viernes. LaComisión por la Memoria (C.P.M.) y el Centro de Estudios Legales y Sociales(C.E.L.S.) realizaron una recorrida por la prisión acompañados por legisladoresnacionales y provinciales y se entrevistaron luego con las autoridades del ministeriode Justicia y Seguridad en busca de una solución al conflicto.Las autoridades provinciales colocaron el viernes una bomba para llevar aguapotable a los pabellones, prometieron una guardia médica de cuatro horas por día yun vehículo de traslado rápido al hospital. Ese mismo día, los presos levantaron lahuelga de hambre. Poco antes, una comisión encabezada por el premio Nobel de laPaz Adolfo Pérez Esquivel e integrada por Eva Asprela, del C.E.L.S.; el obispo AldoEtchegoyen, el secretario ejecutivo de la C.P.M., Alejandro Mosquera; el Director delComité contra la Tortura de la C.P.M., Roberto Cipriano García; la diputada nacionalVictoria Donda; y los legisladores provinciales Sandra Cruz y Oscar Negrelli,acompañados por la fotógrafa Helen Zout, un grupo de colaboradores y un periodistade Diagonales, recorrió la prisión y se entrevistó con los detenidos.“Esa es la leonera”, describió el Premio Nobel, ue asó 14 meses en la risión
22/08/2011 Imprimirwww.elargentino.com/Impresion.aspx1/4
 
 durante la última dictadura militar, a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN),mientras señalaba una jaula al aire libre ubicada sobre las canchas de fútbol quehabía que cruzar para ingresar a los pabellones en donde los detenidos todavíaestaban en huelga. “Dios me la bendiga. Dios me lo bendiga”, saludaba un interno aquienes ingresaban en el gimnasio cubierto, ubicado en el acceso al primero de lospabellones que recorrió la comitiva.Carlos esperaba a la visita. El pastor evangélico de la Unidad tiene 51 años y hace22 que está preso. Junto a Jorge, un estudiante avanzado de abogacía, guiaron a laC.P.M. y el C.E.L.S. y le presentaron a los internos con los problemás más graves.La mayoa de los presos esperó al grupo en el pasillo de su pabellón, delante de lapuerta de sus celdas. “Algunos tuvieron malas experiencias en esta cárcel hacealgunos años”, le dijo el Pastor a Pérez Esquivel, quien lo escuchó sin aclarar nada. –¿Podemos ver las celdas? –preguntó el premio Nobel. –Acá tienen la libertad para ver y preguntar todo lo que quieran –dijo el pastor. –¿Las celdas son todas iguales? –consultó alguien de la comitiva. –Aquí las suites son todas iguales –respondió Pérez Esquivel mientras cruzaba lapuerta ciega de metal y se asomaba a uno de los calabozos. Nadie se hubieraimaginado que iba a hacer un comentario feliz: –¡Qué maravilla! Mirá el teclado que tenés. ¿Tocás alguna chacarera?– consultó a unpreso. –Algunas canciones religiosas –respondió el hombre, con una sonrisa.Apenas Pérez Esquivel volvió sobre sus talones comenzó a saludar a los detenidos. –Venimos a ver cómo están. A ver si podemos hacer algo por ustedes –les dijo. Ypreguntó: –¿Tienen agua? –Se corta –respondió uno de los detenidos. –La bomba de agua que abastece a gran parte de la prisión se rompió hace nuevemeses, la reemplazaron, pero la nueva bomba no duró ni unos días –agregó elpastor. –Hace mucho frío –afirmó un preso– no hay vidrios en las celdas. A veces les ponenun plástico. –Mire la cama –mostró su compañero de celda–, tenemos que atar los elásticos conalambres. No se puede dormir.Iguales los unos a los otros, cada uno de los pabellones recluye a unas 130personas que duermen en celdas compartidas, tienen un baño en común de 2,50por 3 metros con tres duchas, a veces sin agua, a veces con agua fría. Lo mismoocurre en las celdas, que miden 1,70 metro por 2,50, y tienen una cucheta, uninodoro y una canilla que estuvo seca durante los últimos meses.Todos los pabellones evangélicos estuvieron en huelga desde el primero de agostohasta el viernes 19, cuando la C.P.M. y el C.E.L.S. consiguieron una entrevista con elministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, quien se comprometió a dar unasolución inmediata a los problemas. Durante 19 días hubo en la U9 unos 700presos que tomaban mate, té o una sopa, pero no consumía nada sólido.“Vinieron a pesarnos, pero las balanzas no sirven. Empecé la huelga con 94 kilos y alos pocos días estaba en 105”, se quejó el pastor. Carlos describió las razones de laprotesta: “Sufrimos la falta de atención médica, la mala alimentación y muchos añosde prisión sin condena. Acá no existe el Pacto de San José de Costa Rica ni elCódigo Penal. Hay gente que lleva siete años procesada. Los que no tenemos platay no podemos pagar un abogado nos tenemos que bancar la cárcel. Queremos quese cumpla la Ley y que haya un tiempo razonable para que las personas esténpresas sin condena”, contó.El pastor describió su caso: “tengo una salida laboral, 13 horas de lunes a viernes,pero a veces no hay gasoil para el traslado. Pedí el arresto domiciliario pero me lohan negado. Sólo me dejan ir a mi casa 9 horas cada 15 días, para el afianzamientodel núcleo familiar”. Y agregó: “Si no llegan los alimentos que tienen que llegar, si losmédicos no nos atienden o no nos dan los medicamentos, si los abogados no seocupan de nuestras causas: ¿a quién le tenemos que reclamar?”.En el pabellón siguiente los presos esperaban ansiosos la llegada de la comitiva. 
22/08/2011 Imprimirwww.elargentino.com/Impresion.aspx2/4
 
an e uno en uno, uscano a aguen que omara noa e su suacn. o mellamo Haurat Pérez”, dijo el primero, con el pantalón arremangado para mostrar lacicatriz que le dejaron en el muslo cuando le colocaron una arteria femoral artificial.Pérez tiene dos by pass y sufre epilepsia. “Quería saber qué se podía hacer, porquetodos estaban con el mismo problema”, dijo.Atrás esperaban los enfermos de HIV, la mayoría con hepatitis C y tuberculosis. “Nonos dan la alimentación que necesitamos”, afirmó Javier. “Los médicos vienen ahoraa pesarnos y nada más. No sé si el remedio que estoy tomando es el que mecorresponde”, agregó José Luis. “Hay mucha gente con principio de tuberculosis,necesitamos agua caliente”, explicó Jorge, que también tiene dos tumores en elpecho. “Hace cuatro meses que estoy acá y no conozco a la infectóloga”, describióAdrián, y pidió: “Necesitamos que nos den una droga nueva que se llama Interferon yque el ministerio (de salud) la está dando”.Néstor espero que alguien de la Comisión se liberara para contar su historia.Cuando lo detuvieron, hace seis meses, le dieron una patada en los testículos.Desde entonces, apenas puede caminar. “Quiero saber si me tienen que operar”,afirmó. Diego esperaba, también, poder contar lo suyo: “Yo soy asmático y ya pasépor todos los pabellones, me cambian a cada rato, pero en todos faltan vidrios ytengo problemas”.Los visitantes pasaban de un pabellón a otro cuando un irrumpieron en escena unpar de funcionarios del ministerio de Justicia y Seguridad. Ignacio Tranquilini, sepresentó uno de ellos a las autoridades de la C.P.M. Por momentos, participaron dela entrevista a los detenidos, como fue el caso de Marcelo que sufre unapseudoartrosis. –Tengo la pierna quebrada por un viejo accidente, pero acá se me separaron loshuesos –afirmó. –¿Hace cuánto? –preguntó Pérez Esquivel. –Hace dos años –dijo el preso. –¿Dos años? –preguntó, incrédulo, el Premio Nobel. –Si –respondió el detenido. –Pero te llevaron al hospital y te rebotaron –intervino Tranquilini.Los funcionarios buscaban historias clínicas que justificaran su trabajo y trataban decontradecir a los internos. De pronto, Pérez Esquivel guió hasta ellos a un preso. –Daniel sufre diabetes y hace dos años que espera un par de anteojos –les dijo. –Me dijeron que me iban a dar un par de anteojos, pero no me los trajeron nunca –contó el detenido. –Esos anteojos no te sirven más, hermano. Escuchame bien: te tienen que hacer elexamen y traerte los anteojos. –En dos semanas –prometió Tranquilini. –¿Recibís alguna dieta especial por la diabetes? –preguntó Pérez Esquivel. –Estamos anotados, pero no recibimos la dieta que corresponde.Otro detenido con HIV y tuberculosis dio su testimonio delante de los funcionarios. –¿Te dan leche? –intervino el pastor. –No –¿Huevos, queso? –No. –¿Fruta? –A veces me dan naranjas –dijo.Entre los casos emblemáticos que encontró la C.P.M. quedaron registrados los deRoberto y Oscar. Al primero le pegaron un tiro en la panza hace dos años y le hicieronuna colostomía, a través de la cual va de cuerpo en una bolsa, sin poder controlar cuándo ni dónde. Le dijeron que a los seis meses le podrían colocar un intestinoartificial. Aún espera. Oscar, en tanto, lleva siete años detenido, procesado sincondena y sin fecha de juicio oral. Contó que su defensora se ocupa, que presentalos escritos que corresponden en tiempo y forma, pero que los jueces de Quilmes noatienden su caso. Le rechazaron una prisión domiciliaria, aunque una persona sehabía ofrecido a darle trabajo. –La cárcel es un depósito de personas. No sirve para que las personas se puedanreintegrar a la sociedad –se quejó Pérez Esquivel. –Se podrá cambiar el sistema carcelario –lo consultó Helen Zout. –
22/08/2011 Imprimirwww.elargentino.com/Impresion.aspx3/4

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->