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(viene de la Portada)
En el trabajo y en la calle estas violencias tie-nen un objetivo: que recibamos el mensajede que ese no es nuestro lugar, que ahí noestamos seguras y nos remite al espacio do-méstico como supuesto espacio seguro.El espacio público, masculinizado de por sí,está protegido por mecanismos que avisana las mujeres de que ese tampoco es su lu-gar, mediante la imposición de un peligroconstante, que llega a normativizar el cuer-po de las mujeres (y por ejemplo nos cohíbede vestir con libertad). Pero no hay espaciopeligroso para una mujer empoderada: estosespacios también son nuestros. Violencia no es sólo una agresión física, hay multitud de formas no nombradas e invisi- bilizadas que son muy potentes y que es derecibo que días como hoy denunciemos. La violencia hacia las mujeres no solo se cometeen el seno de las parejas o ex parejas, sinoque puede ocurrir en muchas otras situacio-nes y contextos entre personas desconoci-das.En ese sentido, no podemos dejar de denun-ciar la educación patriarcal que adoctrina aniños y niñas mediante pautas de sumisiónque nos preparan para ser sumisas y no sa- ber defendernos de las agresiones de loshombres, mientras a éstos se les educa en valores de fuerza y dominio sobre todo lo queles rodea. Ni tampoco los modelos de mas-culinidad y feminidad hegemónicos y tradi-cionales que son parte de la estructura queproduce la violencia sexista.La precariedad en los centros de trabajo nos
asxia y el acoso laboral nos remata. Porquesi precarizan nuestra existencia, dicultan
el uso de recursos para denunciar la violen-cia. Cuando nos dejan sin derechos, nos co-locan en una situación de vulnerabilidad. Senos ataca en tanto que mujeres y en tantoque trabajadoras.Desde la Juventud Comunista, creemos quela crisis capitalista refuerza el sistema pa-triarcal, provocando un aumento de la vio-lencia de género a la par que recorta nues-tros derechos y nuestras posibilidades deutilizar recursos de defensa. Porque cuandose nos dice que no hay recursos para aten-der las consecuencias de la violencia sexualse nos está diciendo que la única opción esaguantar.Por todo ello, realizamos un llamamiento aque las mujeres ocupemos las calles y deje-mos bien claro que también son nuestras y que
SI NOS AGREDES, HABRÁ RESPUESTA.
FRENTE A LA VIOLENCIA MACHISTA, AUTODEFENSA FEMINISTA.
El 15M en Castilla y León
En Castilla y León el movimiento del 15M fragua lenta pero firmemente, implicando a la ciudadanía enla política del día a día.
Manifestación del 15-M en Palencia.
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