Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
24Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
TRADICIONES JAPONESAS

TRADICIONES JAPONESAS

Ratings: (0)|Views: 5,034|Likes:
Published by api-3860384

More info:

Published by: api-3860384 on Oct 19, 2008
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/18/2014

pdf

text

original

 
TRADICIONES JAPONESASEL TIRO AL ABANICO
Hacia fines del siglo xn, el clan de los Taira o Heiké estaba en el apogeo de su gloria. Sushijas eran emperatrices, sus hijos ocupaban los más altos cargos del imperio.
 
El arrogante Kiyomori, que llegó a plegar a su voluntad el gran poder del emperador, había—según se dice— detenido al Sol en su curso, a una señal de su abanico desplegado.Desde entonces los guerreros Hei-ké llevaban sobre sus guiones y abanicos de guerra eldisco rojo del Sol.
 
Sin embargo, por la parte del Este se cernía una amenaza. El clan de los Minamoto, su rival,lanzaba, al mando de Yoritomo, sus legiones de guerreros hacia las llanuras de Yamato. Elsombrío Yoshinaka lograba victoria tras victoria. Pero su ambición le incitaba a rebelarse. Yoritomo envió contra él a su hermano Yushitsuné, que tomó el mando de los ejércitosGhenji. En el otoño de 1185 había obligado a los Taira a hacerse a la mar.
 
Los dos ejércitos se dieron frente en Yoshima, donde había de librarse una batalla decisiva.Los Ghenji estaban acampados en la orilla; la flota de los Heiké estaba mar adentro.
 
A la hora en que el Sol se inclina hacia el Oeste, el ejército Ghenji vio destacarse unpequeño esquife de la armada enemiga. Sus tripulantes remaban sin prisa en dirección atierra. Llegados a cierta distancia de la orilla, pararon y volvieron la barca de manera quepresentase el flanco al ejército Ghenji. Esta maniobra excitó, como era natural, la curiosidadde los guerreros, que se precipitaron a la playa y se preguntaban qué podría significar aquello.A proa del esquife distinguíase, en lo alto de un largo palo, un abanico adornado con elemblema del Sol. A un lado había un mujer de unos dieciocho años, muy bonita y elegante.Hacía señales con la mano en dirección a tierra y el abanico era presentado como si si fueraun blanco.
 
 Yushitsuné, jefe del ejército Ghenji, gritó:
 
 
—Tal enemigo no merece más que desprecio. ¿No hay entre nosotros nadie que puedadisparar una flecha a ese blanco? Si nadie se siente capaz de ello, será gran vergüenza paranuestro ejército. Mas si alguno dis para y no da en el blanco, tendremos que soportar igualdeshonor. Que tire sobre el abanico quien crea poderlo alcanzar.
 
Algunos de los guerreros presentes se miraron, pero ninguno pronunció una palabra.
 
En este momento uno de los mejores partidarios de Yushitsuné dijo:
 
—Hay entre nosotros un bushi (2)famoso entre todos por su habilidad en el tiro al blanco. Es Nasu no Yoitchi Munetaka, natural de Shimozuke e hijo de Nasu no Taro Suketaka.Preguntémosle si quiere demostrar su destreza.
 
 Yushitsuné ordenó que Munetaka se presentara ante él. Después de haber visto al jovenguerrero, el jefe le mandó que tirara al abanico.
 
Munetaka era un buen mozo, que tenía apenas veinte años. Confuso por haber sido elegidoentre tantos valientes, comenzó por excusarse. Si su dardo fallaba el blanco resultaría unadeshonra no sólo para él, sino para el ejército entero.
 
 Yushitsuné, lejos de rendirse a estas razones, insistid tanto que, al fin, Munetaka aceptó. El joven héroe, montando en su hermoso caballo negro, enjaezado con dorados arreos, avanzótranquilo hacia la playa.
 
Era la tarde del 18 de febrero. Un áspero viento del Norte soplaba sobre la mar irritada.Frente al abanico, Munetaka puso una flecha en su arco. Poco antes de tirar, cerró los ojos ehizo una breve y fervorosa plegaria al dios Hatchiman(3)para pedirle buen éxito. Habíadecidido darse la muerte en el acto si fallaba el golpe.
 
El oleaje en este momento se calmó un poco y el movimiento que imprimía a la barca eramenos acentuado; el abanico aparecía casi inmóvil. Munetaka tensó su arco con tantafuerza, que el arma semejaba la luna llena; apuntó con mucho cuidado y soltó la flecha,cuyo vuelo silbante vibró por encima de la mar. El proyectil iba tan bien dirigido, que eldardo pasó por el nudo mismo del abanico.
 
 
Desprendido del bambú, en cuyo extremo fuera clavado, el símbolo de la gloria de los Tairadio dos o tres vueltas, como las hojas que en otoño se desprenden del árbol a los rayos delSol poniente, flotó algún tiempo sobre la superficie de las aguas, mecido por el oleaje, y sehundió para siempre en las profundidades del mar.
 
El ejército Ghenji aplaudía, golpeando sus sillas en señal de victoria, mientras el ejércitoHeiké, a pesar del desventurado presagio que anunciaba el declinar de su fortuna, admirabala belleza del disparo y golpeaba las bordas de sus naves.Los Taira se retiraron sin dar la batalla.
 
(1) Época de la rivalidad de los clanes Minamoto (Ghen) y Taira (Pei).
 
(2) Guerrero.
 
(3)Dios de la guerra. Es el emperador Oyin, cuya madre, la emperatriz Yingo, partió a. laconquista de Corea, según la leyenda, aunque estaba encinta, rodeándose el talle con unacuerda, para evitar el parto.
 
LAS BODAS DE LAS RATAS
 
Había una vez una pareja de ratas ricas, que habían guardado mucho arroz, trigo, mijo yguisantes en unakura.Como no tenían hijos, pidieron a su dios que les enviara un vástago. Bien pronto la rata dioa luz una hembra que llegó a ser la ratita más bella del mundo.El padre pensaba en casar a su hija, pero no encontraba a su alrededor nadie que fuesedigno de ser yerno suyo.Los padres, después de haber reflexionado bien, deliberaron:- Nuestra hija es la mejor de todas las del país. Debemos, pues, elegir para ella el mejor marido del mundo.

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->