El restaurador y la madonnina della creazione- 133 –Todos los capítulos de la novela enhttp://jungladeasfalto.com
pensaba que aquello debía de ser lo más próximo a la amistad que habíaconocido nunca.
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...la diferencia estriba –continuaba diciendo el profesor- en que estegigantesco monstruo que llamamos sistema lo fagocitaabsolutamente todo, y mientras algunos desean ser devorados, otrosse esfuerzan por dar un paso atrás para poder ver las fauces delmonstruo... ¿me entiendes, mi muy queridísimo Wilheim?
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Te entiendo, te entiendo... no sabes hasta qué punto te entiendo –mintió sin saberlo-.
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Escucha: ¿recuerdas cuando empezamos?
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Muchas veces, muchas veces... –Guillermo creyó entender que elprofesor hacía alusión al inicio de su amistad y le hubiera gustadoexpresar la emotividad que aquello despertaba en él, pero el alcoholsólo le permitió repetir:- no te puedes imaginar cuántas veces
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Pero escucha... ¿no te has preguntado nunca el porqué yo mereservé el derecho de escoger las obras que trabajaríamos?
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No. La verdad es que nunca lo he hecho. Al fin y al cabo eres tú elhistoriador, y tú eres el que tiene los famosos cuadernillos de lasminas de Alt Ausee.
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Ya. Pero en esos cuadernillos hay más de cuatrocientas cuarentareferencias, y sin embargo sólo hemos hecho seis “trabajos”... lo quequiero decir es que si no te has preguntado nunca porqué yo elijohacer determinadas obras y sin embargo me niego a hacer otras quetanto Susana como tú, que eres su perrito faldero, y no te ofendasque te lo digo con cariño...
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No me ofendo... sólo soy su perrito faldero, lo sé y lo asumo.
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... estaríais encantados de llevar a cabo.
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Eso sí, eso sí que me lo he preguntado muchas veces.. ¿porqué?,¿eh?, ¿porqué? –la euforia fálico-etílica de aquella situación le habíahecho perder definitivamente la dignidad-. Su puto perrito faldero.
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Ninguno de los dos lo entendéis. ¡Claro!, ¡cómo cojones ibais aentenderlo!. Escúchame bien, Guillermo, Guillaume Pinceau, porqueestamos en un grave peligro...
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Lo sé, esta noche yo me he llevado la peor parte. Ya casi no meduele, pero debo tener una pinta espantosa. Ahora soy un perritofaldero magullado.
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No me refiero a eso... aunque también. Entonces debo decir queestamos en dos graves peligros.
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