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I
NTRODUCCIÓN
La revolución cubana ha polarizado el campo de la lucha de clases en AméricaLatina y ha llevado los problemas planteados por la teoría de la revolución permanenteal centro del debate político y estratégico dentro del movimiento obrero. Los recientesacontecimientos del continente, tales como el fracaso del régimen «nacionalista mili-tar» boliviano del general Torres y el giro represivo y derechista del régimen «militarnacionalista» de Perú, confirman una vez más la urgente necesidad que tienen losmarxistas revolucionarios de disipar todas las ilusiones «nacional-democráticas», dereventar sin el menor miramiento todas las pompas de jabón «populistas», de atrave-sar con resolución todas las cortinas de humo «patrióticas» difundidas entre las ma-sas trabajadoras por los ingenuos, por los stalinistas (que no son, por cierto, ingenuos),por los reformistas pequeñoburgueses y por otros neomencheviques.La actualidad de la estrategia de la revolución permanente en América latina noincumbe para nosotros a un dogma abstracto e intemporal, sino que surge de un concre-to análisis histórico y socioeconómico, análisis que muestra:a) El papel nefasto de la ideología stalinista de la revolución por etapas,que ha colocado a generaciones enteras de militantes comunistas sinceros y dedicados aremolque de la burguesía en el camino del oportunismo y la defección;b) La incapacidad de las revoluciones democrático-burguesas en América lati-na para cumplir de una manera radical y duradera con sus tareas históricas: la liberaciónnacional y la solución del problema agrario;c) La realización práctica de la revolución permanente en Cuba, con la trans-formación de la revolución democrática en revolución socialista y con la fusión, alfuego de la lucha de clases, de las tareas antilatifundistas, antimperialistas y anticapita-listas;d) El carácter predominantemente capitalista de las formaciones socioeconómi-cas latinoamericanas y su estrecha vinculación con el capital imperialista, fundamentoeconómico del carácter anticapitalista de la revolución en el continente;e) El papel de la alianza obrero-campesina (políticamente dirigida por el prole-tariado) como base social real de la revolución latinoamericana.La teoría de la revolución permanente no es nueva en América latina: se laencuentra explícitamente formulada en los textos del Komintern leninista (1920), enlos escritos de los fundadores del comunismo latinoamericano (Mariátegui, Mella) y enlos documentos del movimiento trotskysta. Pero particularmente en el curso de la déca-da de1960, a la luz de la revolución cubana y de los escritos del Che, una nueva ge-neración militante va a encontrar en América latina las fuentes del marxismo revolucio-nario y va, asimismo, a entablar sus combates bajo la bandera de la revolución perma-nente.Dedicamos estas páginas a la memoria de tres heroicos representantes de esa ge-neración: Luis Eduardo Merlino (Brasil), Tomás Chambi (Bolivia) y Luis Enrique