La medición de los procesos sociales puede abordarse desde una dobleperspectiva: a través de un desarrollo teórico-conceptual, y/o a través del desarrollode los datos. La primera aproximación supone el acercamiento al problema de lamedición social ofreciendo un marco conceptual, teórico y metodológico que cubrael vacío que a este respecto se ha manifestado, proporcionando unidad ycoherencia. La segunda opción, busca una aproximación metodológica, y en ellase desarrolla una concepción más empírica en torno al tema de estudio, al centrarel interés en la recogida y análisis de la información. Las obras de Setién (1993) yCasas Aznar (1989) son dos buenos representantes del desarrollo conceptual; y, losestudios de FOESSA (1967), de García-Durán de Lara y Puig Bastard (1980) juntocon los llevados a cabo por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a lo lago deesta década (1991, 1994, 1997 y 1999), entre otros, lo son del desarrollo de losdatos.De Miguel, no disocia estas perspectivas en el estudio particular de losindicadores sociales, ya que si bien diferencia una triple perspectiva a la hora deabordar el tema, señala que éstas acaban encontrándose: la
Teoría Sociológica
aportará las ideas, esquemas y conceptos a partir de los que se definen losindicadores operativos y las hipótesis explicativas; el estudio de
distintasinvestigaciones
ofrece puntos de vista que es necesario valorar; y, en último lugar,señala la importancia de recurrir al mayor número de
datos brutos
observando deellos, una vez sometidos a procesos de análisis estadísticos, cuáles ejemplifican másla dimensión que queremos medir y cuál es su tendencia y regularidad (Miguel, A.de, 1967: 18). En nuestro estudio adquiere mayor protagonismo el acercamientoempírico, sin dejar nunca el marco teórico a partir del cual se enuncia.Tradicionalmente el desarrollo empírico de los indicadores sociales se ha venidorealizando de dos formas distintas aunque complementarias. Se puede optar porpresentar exclusivamente unabatería de indicadores socialesque evalúan y midenindividualmente (el desarrollo o nivel de bienestar) de cada una de las parcelas dela vida social (los proyectos de la OCDE, la ONU, CE, entre otros, son clarosexponentes de esta primera forma de abordar el tema) (Carmona, J. A., 1977: 55-56); o bien, se puede completar el anterior enfoque, presentandoíndices sintéticosoíndices de medición global
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de la situación o fenómeno sometido a examen (lostrabajos, entre otros de: INE (1981, 1986, 1997); Rosa Yagüe (1992); Rafael