santuario del Espíritu Santo que está en vosotros? O ¿no sabéis que vuestrocuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y que no ospertenecéis?" (1Cor 3,16; 6,19).Fueron pues, el amor ardiente a Cristo Jesús, la misericordia de nuestroPadre Dios y el fuego devorador del Espíritu, los que lanzaron a Pablo a suincansable carrera evangelizadora. Así lo expone a los corintios: "Predicar elEvangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber queme incumbe. Y ¡ay de mí si no proclamara el Evangelio!... Ahora bien, ¿cuáles mi recompensa? Predicar el Evangelio gratuitamente, renunciando alderecho que me confiere el Evangelio" (1Cor 9,16-18). Esta convicciónimpulsó al Apóstol para correr por todo el mundo llevando de mil maneras laBuena Nueva de Jesús a todos los pueblos, "desde Jerusalén y en todasdirecciones hasta el Ilírico", y probablemente después hasta las apartadasregiones de la península ibérica (Cf. Rom 15,19.24).Además, el apóstol Pablo heredó de Jesús el ejemplo de una entregaabsoluta y total de la propia vida, sin cálculos ni restricciones, en aras delamor al prójimo. Por eso escribe a los cristianos de Corinto con acentos desuprema donación personal: "Por mi parte, muy gustosamente me gastaré yme desgastaré totalmente por vosotros. Amándoos más, ¿seré yo menosamado?" (2Cor 12,15).Una de las notas más características del Apóstol es la riqueza de susintuiciones teológicas. En nuestra época actual, a partir del ConcilioVaticano II, la teología de la Iglesia se ha renovado profundamente y hansido los textos paulinos los que han proporcionado una luz esclarecedorasobre el tema. Baste recordar aquel pasaje central: "Cristo amó a la Iglesia yse entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola mediante elbaño del agua, en virtud de la Palabra, y presentársela resplandeciente a sí mismo, sin que tenga mancha ni arruga, ni cosa parecida, sino que sea santae inmaculada" (Ef 5,25-27).Querido lector:Lo que has leído no son sino unas cuantas pautas que quierenintroducirte y animarte a correr juntamente con Pablo en esta pista que sellama "el Secreto de Pablo". Toma el libro en tus manos y léelo. Los docecapítulos que lo integran poseen un dinamismo tal, que te sentirás atraído aseguir muy de cerca las huellas del Apóstol de los gentiles en una dobledirección: primero para tener un encuentro nuevo y gozoso con Jesúsresucitado -tu camino personal de Damasco- y luego para arder en ideales de