En 1905
Sane de Sanetis
habla de una demencia precocísima que aparecíaantes de la adolescencia En 1906
Heller
estudia una demencia entre los 3-4 años. En estos niñoshabía una alteración el lenguaje y la demencia iba progresando hastadesembocar en una demencia infantil, pero estos niños mantenían unaexpresión inteligente en sus caras La revolución en torno a la psicosis aparece con
Freud
( 1910) que empiezaa dar una
explicación dinámica de las psicosis
, uno de sus discípulos
E.Beuler
( 1910-1915) hace una aplicación sistemática del psicoanálisis a la psicosis yes el que introduce en la psicopatología el término“
Autismo”.
Observa que hay un signo presente y definitorio de las psicosis en general yde la esquizofrenia en particular es un deterioro mas o menos progresivocrónico de la personalidad del sujeto; consiste en
“encerrarse en sí mismo”.
Esto nos sirve como un signo conductual para diagnosticar los cuadros decomienzo adolescente pues esa características se da mucho en los individuosadolescentes que comienzan a psicotizarse, estos se encierran en si mismosen su propio mundo, rompen con la realidad y construyen toda una serie deelementos que lo aíslanDice que hay un
“repliegue narcisista”,
un repliegue del mecanismo por lecual investimos el mundo externo de afecto, se meten en sí mismos. Seproduce una descatexizacion del mundo externo de manera que este carecede interés y se proyecta en lo imaginario, en su mundo interno El mecanismo de catexis es una mezcla de interés, afecto y quedainvestido de cierta energía, por lo que el problema que surge con eserepliegue narcisista es que el mundo exterior queda desinvestido, lo queexplicaría la potenciación de lo imaginario y el problema alucinatorio Gracias a la innovación de Bleuler se rompe con las explicacionesmecánicas y se empieza a explicar en términos dinámicos ( psicología). Peroesto no se llega a admitir y el término autismo pasa a ser moneda de cambio. En 1933
Potter
observa y afirma que casi todos los signos descritos en elautismo de Bleuler se pueden observar en niños “normales”