Como Sardina en Lata
I
Edición 2011
Como Sardina en Lata
I
Edición 2011
“
Te quiero papá“.
Lo dice con voz trémula. Muydébil. Casi un susurro. Luego, sus ojos secierran de nuevo en el sueño proundodel coma. Sujeto su mano izquierda conmi diestra. Jugueteo con leves cariciasde mis dedos en su palma con laesperanza de provocarle un agradablecosquilleo. Está ría. Muy ría. Lo que meproduce una intensa zozobra. Dirijo mimano libre, con dulzura, hacia su rentepálida para apartar de ambos lados supelo castaño.
“Buenas noches princesita, que duermas bien y tengas elices sueños”,
pienso en este instante casi irracionalcomo si ella pudiese leer mi mente,convencido de que de alguna manerame puede oír, y hasta creo ver unadiminuta sonrisa en su rostro, igual quecuando la acostaba por las noches tansólo unos pocos años antes. Observoa su madre. Destrozada. Con la renteAhora voy a dedicarlesBemba Colora’A todo mi pabellónBemba Colora’Unas coplas con respeto,Bemba Colora’Seguro les va a gustarBemba Colora’Estos viejos del novenoBemba Colora’Carpas no quieren armarBemba Colora’No les interesa el sexoBemba Colora’Denles viagras ya veránBemba Colora’Y con esta me despidoBemba Colora’No sin antes saludarBemba Colora’A las chicas de abrir puertasBemba Colora’Ay mi Dios, que linda estánBemba Colora’Me debes plata mi amigoBemba Colora’Y no me quieres pagarBemba Colora’Una cosa yo te digoBemba Colora’A mi velorio no venga a llorarBemba Colora’Y como dijo tu viudaBemba Colora’Todo tiene su nalBemba Colora’Un pajarillo en su jaulaBemba Colora’ Vuela, vuela sin cesarBemba Colora’Bemba Colora’Bemba Colora’Bemba Colora’
2 Adaptación de un ragmento de
El tiempo de los olvidados
apoyada en su antebrazo derecho,como implorando un milagro. Queesta pesadilla tenga un nal eliz.¡Dios!, como ha envejecido en pocashoras esa mujer. Qué dolor llevadentro.El milagro se ha producidounos minutos antes, al ver como susojos se abrían y recorrían la habitaciónintentando distinguir quiénes estabana su alrededor. El médico nos dijo queya no despertaría. Que era cuestiónde horas el desenlace a su agonía.Podíamos llamar a quien quisieradespedirse de ella, para luego dejarnossolos con aquella tenue luz de lacabecera de la cama. Pero despertó.
“Te quiero papá“.
Primer milagro. Tan solonecesitamos uno más. Luchá bonita.Diecisiete años. Luchá. Estamos atu lado como siempre que nos hasnecesitado. Ojalá me pudiera cambiarpor ti. Ojalá uese posible retrocederen el tiempo. Tres semanas atrás nadamás. ¡Cómo ha cambiado nuestravida desde entonces! “
Cocaína enmal estado
“ -dice el doctor. Estáconsumiendo su organismo. No sabecómo resiste.Pienso en la maleta. Lamaldita maleta. Se supone que todoiba a ir mejor con el dinero de laentrega. Una vez solamente. Una vez
Te quiero
papA
2
José Morillo
0302
Leave a Comment